En la naturaleza no existen los objetos. En la naturaleza existen los seres vivos: eso ya lo sabemos. Existen también los cuerpos minerales: la piedra, el cerro, la arena del desierto. ¿La piedra es un objeto? No: es un sustrato. Da sustento. Yo creo que la piedra, el mineral, la tierra, el planeta, es un ser vivo de otro tipo: vivo de una vida más lenta, a.biológica: vida sin fecha de caducidad (quien dice a.biológico dice a.temporal). La vida de las piedras, la vida de los minerales, es de tipo estelar, galáctico: vida gravitatoria. Abre cita: todo cuerpo que posea masa ejercerá una atracción gravitatoria sobre cualquier otro objeto con masa, independientemente de la distancia que los separe. Si la fuerza gravitatoria es un sentimiento (la única emoción posible de las piedras), entonces las piedras son también seres vivos: esto le conviene a mi argumento: mi argumento es que en la naturaleza no existen los objetos, porque los objetos son creación del hombre, desde el primer cuchillo de obsidiana al cluster de 22 por 4 procesadores, los hombres crean y creen en los objetos. El primer paso es la fabricación, el uso, la utilización, la utilidad del objeto. Su comercio: su valor (siempre ficticio, ¿por qué vale el oro? ¿qué tiene el oro que no tengan otros minerales? ¿su escasez? ¿su brillo? ¿y el titanio? ¿y el plutonio?)). Su esclavización: la máquina. Nota 22608a: tengo que leer De máquinas y seres vivos, de Varela y Maturana, filo.biólogos chilenos. Y el Anti.edipo de Deleuze. / Hoy a las 6:15 de la mañana, por primera vez en cuatro meses, empecé a superar el musofobia blues: volví a escribir. No hay objeto más dulce que la pluma.
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