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Monóbologo interior de @harmodio, maestro de obra electro.literaria (y un tropo entre paréntesis agrega: una bicicleta huiqui descendiendo a toda lentitud por la carretera vecinal del la literatura open source).

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Goytisolo

Para contar por qué le digo coamante a mi coamante necesito contar cómo conocí al novelista Goytisolo. Conocí a Juan Goytisolo en la Maison de l’Amérique Latine, en un brindis que celebraba la publicación de un poemario. Goytisolo se refugiaba del humo del cigarro en un rincón, junto al novelista Ríos y cinco o seis personas más. Mi amigo M quería un autógrafo del novelista Fuentes, pero éste se encontraba sitiado por una muralla de admiradores. Mejor vamos con Goytisolo, propuse: está más despejado. Juan Goytisolo tiene la tertulia generosa, toma y daca la palabra con atención y respeto, sin importar la calidad de sus co.enunciadores, en este caso dos aficionados a la escritura sin oficio ni beneficio. Al final, Goytisolo le dice al grupo: si alguno de ustedes pasa algún día por Marraquech, que vaya a la plaza de Xemáa El Fná y pregunte por Juan. Al diciembre siguiente, coamante y yo ya estábamos en el puerto de Sète, a punto de abordar una embarcación con destino a Tánger para, después de variopintas aventuras, llegar finalmente a Marraquech, más precisamente a Xemáa El Fná. Pregunten por Juan, sí, pero ¿a quién? ¿Al encantador de serpientes, al contador de historias, al místico ambulante, al vendedor de kebabs, al exprimidor de jugos, al domador de insectos, al merolico, al ratero, al policía, al mesero, a la gitana que pinta las manos de jena, al del puesto de periódico? Exacto, al vendedor de periódico. ¿Juan? Vayan al Café de France. Ahí un mesero nos da las indicaciones. Coamante me sigue, no muy convencida, por el laberinto de calles medievales. Nos detenemos frente a una puerta baja, misteriosa, puerta de tiempo más que de espacio. Toco. Abre un bigotón. Buenos días, soy (¿soy?) un escritor mexicano, busco a Juan Goytisolo. El bigotón se pierde. La puerta queda entreabierta. Tengo taquicardia, que la súbita presencia de Goytisolo en pantuflas casi vuelve infarto. Bue, bue, buenos días ma, ma, maestro, soy ¿soy? Juan enfoca los párpados sin reconocerme. Vengan a tal hora, al Café de Francia. Gra, gra, gracias. Y así, con la respiración entrecortada, regreso a las actividades propias del turista. Una hora antes de la cita, entro a un café internet para ver qué encuentro sobre Goytisolo porque sólo he leído Señas de Identidad y el Conde don Julián. Ahí, en http://www.juan.goytisolo.org, hallo un artículo suyo en donde habla de lo triste que es la expresión compañero sentimental, tan de moda en la prensa escrita, y lo bueno que sería resucitar la forma medieval coamante. Llegada la hora de la cita, nos dirigimos al Café de France. Juan nos ofrece dos sillas, su atención, un té. Yo le presento a mi coamante y Goytisolo se entusiasma, pregunta quién me enseñó esa palabra. Taquicardia (no digas la verdad: miente, finge cultura). Me, me, me la enseñó mi, mi, mi maestra de li, li, literatura medieval (¡cuál maestra, cuál literatura medieval si tú eres ingeniero!) y la taquicardia me va a durar toda la noche, pero se va a ir diluyendo con los días, porque regresaremos encantados al día siguiente a escucharlo, a conocer a otros adictos de esa misma terraza y esa misma hora, la hora en que Juan se vuelve un contador más de Xemáa El Fná, domador de lenguas, merolico irreductible, vendedor de patrias, bardo gitano de todos lados. Y además nos invita el té. Y nos regala libros, no libro.mío.cualquiera para admirador.cualquiera, sino ese libro que necesitas, ese que viene a cuento por lo que platicamos ayer: libro.para.que.entiendas. De regreso a París, tomo por asalto la biblioteca del Instituto Cervantes para volcarme en su obra y descubrir maravillas: Coto Vedado, En los Reinos de Taifa, Makbara. Le mando una fax lleno de signos de admiración intelectual. Responde por correo postal. Su respuesta cierra con una evocación de Las Mil y Una Noches en donde, con esos caracteres verticalmente apretados de su puño y letra, le advierte al par de coamantes: ámense bien, hasta que puedan.

Extracto de Musofobia (en libre acceso acá)

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#0 ELEGÍA IDEOLÓGICA PARA JUAN GABRIEL

#1 la dictadura perfecta llueve hoy féretros populares y militares para su Lorca_light
#2 nuestra viril patria guadalupana, esa que otrora pita putos masiosares contra portero enemigo, recita hoy las coplas de la jotería feliz
#3 y en la universidad feminicida regresamos a clase tarareando aquella ranchera con que el Elvis de Ciudad Juárez nos arrulló
#4 “dime cuando tú, dime cuando tú, dime cuánto tú vas a volver, ja ja”
#5 cántanos, ¡oh muso!, la gesta de tus cancioncitas de liviandad homosexual bailando en las narices de Televisa, Dios y el pri_patriarcado
#6 arias de Juan Gabriel, goles de Zidane: detengan el tiempo en la noche antes del atentado, en el comercial previo al primer feminicidio
#7 sólo ustedes para reconciliar con rimas bobo_pegajosas al terrorista con su infiel decapitado, al militar con su estudiante calcinado
#8 al narco con su yonki_enganchado, al capitalista con su explotado, al feminicida con su objeto de trabajo
#9 si algún día rebuteamos México en borrón y cuenta nueva, que la águila_serpiente ceda su lugar a un pollo orgánico de libre pastoreo
#10 y cuando el mexicanos_al_grito_de_guerra rinda al fin cuentas en las mazmorras de los cantos genocidas
#11 que el zonzo mas gracioso pero al fin unánime_inocente noa_noa sea nuestro nuevo himno

Sobre melancolía atlantista

Imagen

Un periodista me cuestiona por meil sobre mi pasión atlantista. En esta hora difícil para el Atlante, comparto con la web mis respuestas.

1) Cual es la imagen del club en Mexico ? Como se habla de el en el pais, en la cultura ? En que sentido Atlante es differente de los otros clubes del DF ?
Atlante es uno de los equipos más antiguos del D.F (acaba de cumplir 98 años). Estaba particularmente asociado a la cultura popular. Se le apodaba “el equipo del pueblo”, o “los prietitos”, epíteto que en el español de México se refiere a la piel oscura, condición que dentro de nuestro racisclasismo nacional se asocia a lo popular. El Atlante representaría entonces el mérito de lo popular, el improbable triunfo de las clases bajas. En México no tiene mucha afición, somos pocos pero muy fieles. Con respecto a otros equipos del D.F. no tiene ni la identidad universitaria de la UNAM ni la enorme afición del América ni la buena organización del Cruz Azul. El Atlante es una especie de huérfano pobre y malquerido entre el futbol del D.F., ahora en el exilio, permantentemente expoliado por padrastros sin corazón (sus sucesivos dueños).

2) Que tipo de afición tiene este club ? Esta aficcion ha cambiado mucho en la historia ?
Su afición es aflicción y sin duda alguna popular. Sus porras más notable son Tito Tepito y Corazón y Huevos. De pronto te salen intelectuales atlantistas, como Guillermo Arriaga o exjugadores del Atlante a quienes de pronto les aparece la vena intelectual, como al exportero Félix Fernández.

3)  Por que amas este club ? Cual es tu historia con el Atlante ? Qué significa esta institucion para ti ?
La familia vecina de mi casa en mi natal Izcalli Ecatepec le iba al Atlante. El papá de mi amigo Enrique nos llevó por primera vez al estadio y fue ahí en donde empecé a ser atlantista. Supongo que la primera afición siempre tiene un afecto de fondo, el mío fue esta familia de vecinos que me llevaron por primera vez al estadio: el papá profería gritos ricos en palabrotas y leperadas y al salir del estadio pedía disculpas por haber “echado las carnes”. Recuerdo una liguilla (finales de los 80?) en la que en la ida le ganamos al Cruz Azul en el Azteca 4-1 pero en el regreso el Cruz Azul nos metió 4-0 y nos dejó fuera. Yo iba con la familia de mi vecino. Regresamos a Ecatepec llorando, con la bandera del potro en alto. Poco desúés, en 1993, fuimos campeones con Lavolpe como técnico de un equipazo que contaba con el Piojo Herrera (hoy seleccionador nacional), el Profe Cruz (entrenador que nos hizo campeones en 2008) y demás. Para mi el Atlante significa la casa de mis vecinos, el barrio en donde me crié, quizá una familia que me fascinaba por ser tan distinta a la mía…

4) Cuales son los momentos claves de la historia del club ? Es verdad que fue comprado por el IMSS en los 70′ ?
Yo ignoro gran parte de la historia del club. Recuerdo eso sí que jugaban en el estadio Insurgentes, hoy del Cruz Azul. Era un estadio viejo, de barrio, muy apropiado para la identidad del club. Si hubiéramos tenido una directiva responsable, coherente y organizada, como la del Cruz Azul, ahí seguiríamos, pero como te digo el Atlante es una especie de Cosette del futbol mexicano, pasa de mano en manol, la pena es inmensa, la gloria ínfima, baja a segunda, y como los buenos huérfanos vive en la doble condición de ver su existencia permanentemente amenazada al tiempo que desarrolla extraordinarias habilidades de supervivencia. Y sí, el IMSS lo compró en los años 70 (creo que por entonces llegó a una final contra Tigres: fue la primera final que vi como nuevo Atlantista en casa de mis vecinos: creo que Cabinho falló un penalty, no lo recuerdo claramente, ahora creo recordar que perdimos en pénaltis con el portero de Tigres, Pilar Reyes, deteniéndolo todo: a la mejor fue en la primera tristeza de aquella derrota que se forjó mi ego atlantista: para ser atlantista se necesita una gran tolerancia a la melancolía).

5) Por que ha cambiado tantas veces de estadio en su historia ?
¿Por qué los huérfanos viven en tantas casas? Porque nadie los quiere. Porque buscan una familia. Así es el Atlante. Una especie de huérfano de otro siglo buscando en una afición que ya no existe un amor que ya no necesita. (El otro lado de la respuesta: por la retahíla de gángster y mafiosos que se lo han apoderado)

6) Cuales son las raices de su rivalidad con Nexaca ?
Como te digo, conozco poco y mal la historia del Atlante. Sin embargo yo temo que al Atlante le sucedalo que al Necaxa: que sea vendido, pierda su nombre y su casaca, que desaparezca, que el übercapitalismo ambiente lo borre del tiempo y de la historia y nos deje a sus aficionados con la pasión pendiendo de una ilusión esfumanda. ¿De qué vive el corazón de los aficionados del Necaxa? Habría que preguntarle a Juan Villoro.

7) Por que se fue a Cancun en 2007 ? Cual fue tu reaccion y la de la aficcion ? Fue una buena decision ? La aficcion ha declinado y protestado?

El Atlante se fue a Cancún porque la colmena de gángster que lo gobierna así lo decidió, en colusión con el gobernador que entonces regentaba el estado de Quintana Roo. A mí el movimiento no me pareción entonces tan descabellado, incluso asistí a un partido en Cancún en 2007 y disfruté enormemente el campeonato del 2008. Sin embargo faltaba algo, el aire beisbolero del Caribe no es propicio para el futbol, y si alguna probabilidad había de que la mecha de la afición prendiera, esta fue reiteradamente extinta por las pésimas decisiones de la directiva actual (Grupo Pegaso, Burillo, Couchonal y demás banqueros balzacianos), principal responsable de la crisis que hora vive el equipo. Desde París yo seguía las protestas a distancia: primero en el foro http://www.atlantista.com y después en el grupo Radicales Atlante de féisbuc.

obituario.3 (no hope)

Te hicimos una ofrenda de día de muertos. Una ofrenda tradicional, con cráneos de azúcar, flores de cempazúchitl, catrinas distinguidas y los platillos que te gustaban. En lo alto de la ofrenda estaba tu foto, junto a la foto de la abuela de Paco, fallecida dos o tres días antes que tú. Más abajo estaban los abuelos de Hanna, y el perro de Vania y la lista de familiares difuntos de Pedro. El domingo cocinamos cochinita pibil, tinga, picadillo, chicharrón y nos reunimos para beber y bailar frente a la ofrenda, como si ustedes nos estuvieran presenciando. A los franceses la ofrenda les causó mucha curiosidad: a los franceses les encanta el exotismo: a los franceses les encantamos. Ayer, antes de dormir, Hanna propuso quitar la ofrenda, pero yo preferí que la dejáramos un día más. Durante la fiesta alguien sugirió que era como un árbol de navidad necrófilo. Qué pendejada. Un árbol de navidad necrófilo. El mundo, papá Zolá, se ha vuelto una pendejada. Ayer me desvelé hasta las seis de la mañana con tal de presenciar la coronación del primer presidente negro en la historia de Estados Unidos. ¿Te acuerdas de aquel perro al que bautizaste como Carter? ¿Te acuerdas que decías que Reagan tenía cara de diablo? Pues ayer un negro sabio y verdadero ganó la presidencia. Yo sé que tú desconfiarías. Primero por que es político, y tarde o temprano todos los políticos traicionan (los políticos aspiran prometiendo y expiran traicionando). Segundo porque es gringo, y en los últimos siglos la historia se ha empeñado en mostrar que la peor enfermedad de México es la salud de Estados Unidos. Dirán que eras anti-americano, dirán que no conoces bien la historia, pero a ti no te importa porque a los difuntos las críticas los tienen sin cuidado. Fíjate el tamaño de la pendejada: después de más de un año siguiendo las elecciones, después de desperdiciar valiosas horas de sueño, trabajo y escritura leyendo el NYTimes, espulgando las encuestas de realclearpolitics, devorando los programas de Olbermann y Maddow en MSNBC, y desvelándome hasta las seis de la mañana para escuchar el discurso de Obama con la tensión superficial de los lacrimales a punto de derramamiento y la convicción de estar ante una redención histórica y la sensación mesiánica de ser un negro más del mundo e irme a dormir con la beatífica sonrisa entre los dientes del que se empacha de espectáculo sin digerir ni reflexionar ni discurrir ni madre, por la mañana la realidad llegó a ponerme en mi lugar. Mientras que las primers planas del planeta se llenaban con la sonrisa de Obama en particular y de Estados Unidos en general, las de los periódicos mexicanos encañonaban a sus lectores o se consumían en fumarolas. ¿Te acuerdas, papá Zolá, de cuando los generales revolucionarios se traicionaban recursivamente hasta el asesinato mútuo? ¿Te acuerdas de cuando se caían los aviones de los suspirantes presidenciales? ¿Te acuerdas de cuando, rodeado por torres hemerográficas de la revista Proceso, lamentabas que tu país fuera gobernado por pillos? Pillos es poco, papá Zolá. Déjame antes ponerte en antecedentes: ayer, a eso de las ocho de la noche de México D.F., mientras el mundo hacia vizcos contando los delegados electorales de Ohio, el avión con el secretario y el subsecretario de Gobernación se desplomó justo sobre Reforma y Periférico. Los pillos de tu tiempo eran distinguibles, desenmascarables, reconocibles. Los de hoy son peores porque son indistinguibles: narcos, políticos, delincuentes, empresarios: todo disfraz es posible. Tu país, mi país (ese que iba a ser salvado por nosotros, los García ¿te acuerdas?) se ha convertido en una olla express de vodevil, un teatro donde el cuento, el engaño, la traición y la mentira gobiernan, un lugar impermeable a la verdad, una novela de Rulfo donde las certezas son mentiras inmortales, vivas porque caminan, muertas porque se pudre, porque arrastran sus tendones leprosos entre nosotros. Se nos han acabando los nombres para la realidad. Puro sustantivo transitivo, nombres en crisis de identidad: la Patria se emputa, el político se envilece, el narco co.gobierna, el policía se entrecorrompe, el traficante de armas hace su agosto. No hay fronteras, papá Zolá, no hay límites con qué separar el orden del caos, la verdad del engaño, el narco del político, el banquero del ladrón. La única frontera visible es la de la primera plana de El País: arriba Obama sonríe a la salud de Estados Unidos, abajo un avión ministerial se incendia y cae sobre el periférico a la mala muerte de México.

obituario.2

Rodolfo Zolá García Zapata nació en Izamal, Yucatán, en febrero de 1914, de padre hispanoparlante y madre mayaparlante. De su padre se sabe que llegó a Yucatán escondido en un cargamento de ajos proveniente de Puerto Limón, Costa Rica. Los que conocían las razones de su huída se fueron con ellas a la tumba. Se sabe también que era masón, maestro de música y que vivía en una casa aledaña a la del cura. Se sabe también que bautizó a sus hijos con nombres estrictamente ajenos al cristianismo: Rodolfo Zolá, Juárez Harmodio, Nívea, Grecia, Vargas Vila. Se sabe que era un hombre generoso, cultivado y honesto, y que estos atributos llenaban de celos a la curia. Se sabe que murió joven, cuando Rodolfo Zolá contaba apenas con seis años. Es decir, que murió en 1920, después de haber paseado con su hijo por el cerro, en donde pescó frío. Su hijo, el futuro general Zolá, lo recordaría por el resto de sus días. A lo largo de sus noventa y tantos años de existencia, Rodolfo Zolá guardó con él un retrato a pluma de sus padres, ante el cual se postraba a diario en un ritual pagano. Con la cabeza gacha, les prometía que sería digno del ADN moral que ellos le habían heredado: generosidad, honestidad, sabiduría (¿Cómo debe ser el hombre? Inteligente, valiente y bueno). La infancia de Rodolfo Zolá terminó ahí: la muerte del músico, masón y maestro fue un baño de sal de plata que retrató con nitidez de nitrato la paternidad justa, cariñosa, recta. De su madre, Cenobia Zapata, se sabe poco. Que hablaba maya. Que cuando Zolá cumplió catorce años lo bendijo con una moneda de un peso, cuyos cien centavos consustanciales le permitieron llegar a la ciudad de México y enlistarse en el ejército.

rodolfo zolá garcía zapata: obituario (parte 1)

General diplomado de estado mayor, padre de once hijos, hombre de honestidad de hierro, filántropo de barrio, lector incansable, mayaparlante, sabio tecolote, esposo, padre, abuelo, ejemplar y “modesto experto en todas las ramas del saber humano”, murió el 24 de septiembre del 2008 en la ciudad de México a la edad de 94 años.

Papá Zolá pertenece a una clase en peligro de extinción: la de los hombres honestos a toda prueba. Sus mayores logros no fueron militares, a pesar de que en el ejército se le recuerde como un soldado ejemplar. En un país historicamente corroído  por la mentira, la corrupción y el abuso de hombre a hombre, su gesta fue la de un humano modesto, que cruza el pantano del siglo sin mácula, invirtiendo en cada uno de sus actos y sus palabras el mismo valor: el valor de la honestidad, el enorme lujo de ser justo.

A Papá Zolá le encantaban las definiciones, las sentencias: aquellas frases memorizadas que tienen la virtud de fijar su valor moral en la cabeza. “Axioma: verdad evidente que no necesita demostración”. La honradez de Papá Zolá era de naturaleza axiomática, y demostrarla es ocioso y a la vez muy simple: sobran las anécdotas. Quienes formaron parte de su batallón recuerdan que era el único oficial que no cobraba el diezmo obligtatorio que la mayor parte de los oficiales exige de la tropa. Bienes materiales acumuló muy pocos: su casa en Villa de las Flores y su pensión de jubilación. Honradez tanto más excepcional formando parte de una generación de miitares que se no sólo se manchó las manos de sangre torturando guerrilleros en la sierra o acribillando estudiantes en la plaza de Tlatelolco, sino que también se enriqueció hasta la ignominia. Junto a esas biografías tan mexicanas, cuyo único obituario será escrito por las peleas legales de sus herederos, la herencia inmaterial de Papá Zolá adquiere una sustancialidad de acero inoxidable. Para muchos, su legendaria honradez rayaba en la estupidez: la anécdota más significativa al respecto es aquella un terreno que el presidente López Mateos le regaló en Sam Luis Potosí. Era un terreno fértil, de varias hectáreas, cuya explotación estaba a cargo de campesionos de la región. Al jubilarse, Papá Zolá le regaló (sin costo alguno) el terreno a los campesinos que lo bregaban porque “la tierra es del que la trabaja”, ante la exasperación inútil de sus hijos, a quienes se dio el lujo de dejarles por herencia un tesoro sin heredarles un solo centavo. “¿Cómo debe ser el hombre? Inteligente, valiente y bueno. ¿De qué está enfermo el mundo? De avaricia, de ambición, de falsedad y de miseria. ¿Quiénes van a salvarlo? ¡Los García!”

[continuará…]