malversando.blog

Monóbologo interior de @harmodio, maestro de obra electro.literaria (y un tropo entre paréntesis agrega: una bicicleta huiqui descendiendo a toda lentitud por la carretera vecinal del la literatura open source).

Archivos en la Categoría: anticapitalismo

#0 ELEGÍA IDEOLÓGICA PARA JUAN GABRIEL

#1 la dictadura perfecta llueve hoy féretros populares y militares para su Lorca_light
#2 nuestra viril patria guadalupana, esa que otrora pita putos masiosares contra portero enemigo, recita hoy las coplas de la jotería feliz
#3 y en la universidad feminicida regresamos a clase tarareando aquella ranchera con que el Elvis de Ciudad Juárez nos arrulló
#4 “dime cuando tú, dime cuando tú, dime cuánto tú vas a volver, ja ja”
#5 cántanos, ¡oh muso!, la gesta de tus cancioncitas de liviandad homosexual bailando en las narices de Televisa, Dios y el pri_patriarcado
#6 arias de Juan Gabriel, goles de Zidane: detengan el tiempo en la noche antes del atentado, en el comercial previo al primer feminicidio
#7 sólo ustedes para reconciliar con rimas bobo_pegajosas al terrorista con su infiel decapitado, al militar con su estudiante calcinado
#8 al narco con su yonki_enganchado, al capitalista con su explotado, al feminicida con su objeto de trabajo
#9 si algún día rebuteamos México en borrón y cuenta nueva, que la águila_serpiente ceda su lugar a un pollo orgánico de libre pastoreo
#10 y cuando el mexicanos_al_grito_de_guerra rinda al fin cuentas en las mazmorras de los cantos genocidas
#11 que el zonzo mas gracioso pero al fin unánime_inocente noa_noa sea nuestro nuevo himno

temporada verano-otoño de Fred Perry: la moda que reconcilia a neonazis y antifascistas

Primero los hechos: el 5 de junio pasado un joven militante antifascista y estudiante de Ciencias Políticas, Clément Méric (18 años) es asesinado por un militante neonazi (alias skinhead) a plena luz de la tarde, en la rue Caumartin de París, que es una calle peatonal sobrepoblada de comercios, maravillosamente ubicada para la compraventa de bienes de todo tipo, justo entre las Galerías La Fayette y Printemps. En Francia se ha escrito mucho al respecto, todo el espectro político nos ha propinado su opinión (generalmente monodireccional, oscilando entre los polos A) la extrema derecha asesina otra vez, como en las peores horas del siglo XX y B) no es tan ideológico ni tan grave, se trata de una riña entre adolescentes que terminó mal). También en tuíter hubo mucho ruido y guerra de etiquetas en redes sociales entre los überpatriotas de la extrema derecha y los internacionalistas del frente de izquierda, cuya etiqueta #nopasaran se mantuvo varios días en los primeros lugares del hit parade tuitero. La versión oficial que corre por la policía y por las cámaras de seguridad (entre comillas) y control urbano (sin comillas) es que ambos militantes asistían a un remate de ropa marca Fred Perry que tenía lugar en la rue de Caumartin. Al salir de la tienda, se agreden mútuamente y el resultado es que el militante neonazi mata a puñetazo limpio (o no) al militante antifascista.

Pongámosle pausa.

¿Qué diablos hacen antifascistas y neonazis comprando la misma marca de ropa? Es decir, que poco importa que unos se reivindiquen hiperanarquistas y los otros überpatriotas y arios puros: a ambos los viste la misma línea de camisitas de tennisman setentero marca Fred Perry. Luego entonces, el color de la piel es ideológico, la nación es ideológica, la raza es ideológica, la internacional es ideológica pero no así la marca de ropa, ideológicamente neutra. El mercado dobla la apuesta y gana.

¿Por qué la crítica del militante enmudece de pronto, ciega y sorda en cuanto al acto de entrar en la rue Caumartin, abrir la billetera y donarle un margen de utilidad (para nada ideológica) a Fred Perry, Apple, Levis o Facebook a cambio de artilugios indispensables para seguir ejerciendo la militancia del color que ésta sea?

PD: Alguien por aquí supone que a lo mejor los militantes antifascistas no iban a Fred Perry a comprar camisas, sino a cazar skinheads. Sin embargo por acá hay un vínculo en donde que explica el porqué de una moda (y una genealogía) común para ambos movimientos.

Bastaría con cerrar los paraísos fiscales durante 87 días para eliminar un año de hambre en el mundo

Paraísos fiscales

  • Eliminar el hambre en el mundo: 30 mil millones de euros al año
  • Bastaría con cerrar los paraísos fiscales durante 87 días para eliminar el hambre en el mundo
  • Déficit de la seguridad social francesa: 20 mil millones de euros al año
  • Fraude fiscal en Francia vía los paraísos fiscales: 20 mil millones de euros al año

(Fuente: CCFD-Terre-Solidaire)

Tunnel of mondialisation

Letra: Jean-Charles Massera
Música: Pascal Sangla
Traducción al castellano: Jorge Harmodio

He conocido la desrealización del mundo
y el déficit de la experiencia
he conocido la concientización de las coordenadas de la historia en curso
y las condiciones de represión de la realización de la subjetividad
he deconstruido los procesos de alienación ordinaria
de cuerpos y consciencias
he deconstruido el dispositivo de instrumentalización
de los afectos y la líbido

me he estado rompiendo la madre con eso desde el 91
era la primera guerra del Golfo
era la entrada a una nueva era
la del cinismo y la desrealización del tiempo vivido
por los excluidos del crecimiento
la de la reducción definitiva de mi imaginario
al puro uso de bienes y servicios
la de la indexación del tiempo propio
al solo ritmo del crecimiento
la de la substitución de mis pulsiones
sirviendo la rotación del mercado en torno a mis deseos
la de la razón económica y los intereses financieros
como solo
y único
fin

puto túnel
túnel fundado sobre la sola y única expresión
de un conjunto geométrico de relaciones de poder y dominación
puto túnel
túnel creado por los mercados mundializados
túnel de mi desrealización
túnel a lo pendejo
tunnel of mondialisation

he intentado levantarme
¿cómo hacerle en este estado
¿cómo proyectarse
¿cómo hacerlo a su medida y según sus capacidades propias
¿cómo experimentar el tiempo y el espacio
¿en una cultura de la velocidad
¿del rendimiento
¿de la negación del loser?
he intentado la apropiación,
la apropiación de las formas de representación de la industria cultural
del tiempo libre
de un tiempo de trabajo que no esté sujeto a las necesidades y el ritmo del crecimiento
he intentado la idea de imposible
la idea de acostarme por la noche en otro lugar de pensamiento
que ese que el conocido al despertar
en otro lugar de pensamiento
que el previsto por nuestras actividades profesionales
nuestra situación social
nuestra localización

la idea de escribir la partición de mi día
la idea de imposible y de un medio que me sea propio
la idea de una posibilidad
la de apropiarnos,
aunque sea un poquito
del tiempo que nos ocupa
de los espacios que nos ocupan
y de…
¡ah, oui!
¡ah, oui!
intenté también
estar contigo
¡oh, sí!

puto túnel
túnel fundado sobre la sola y única expresión
de un conjunto geométrico de relaciones de poder y dominación
puto túnel
túnel creado por los mercados mundializados
túnel de mi desrealización
túnel a lo pendejo
tunnel of mondialisation
puto túnel

Especulación y crisis: ¡Basta ya!

Para que los poderes fácticos dejen de estar chingando con la utilidad, malversando y su red de concesionarias (con amplia presencia en Wall Street y la City) se unen a la petición del colectivo http://www.stop-finance.org
Miércoles 26 de marzo de 2008, por Le collectif initiateur

Las finanzas desreglamentadas destruyen las sociedades. Silenciosamente, día a día, cuando los accionistas presionan a las empresas, es decir a los asalariados, para sacar mayor rentabilidad, tanto en el Norte como en el Sur. Montando un gran espectáculo y alboroto en las crisis agudas en las que se revelan brutalmente los incréíbles excesos de la codicia especulativa y su repercusión sobre la actividad y el empleo. Paro, precarización, crecimiento de las desigualdades: los asalariados y los más pobres están condenados a pagar sea los gastos producidos por la especulación sea los inconvenientes que se derivan del crac subsiguiente.

Desde hace dos decenios el camino de las finanzas mundiales no ha sido mas que una cadena de crisis: 1987, crac de la bolsa; 1990, crisis inmobiliaria en EEUU, en Europa y en Japón; 1994, crac de obligaciones americano; 1997 y 1998, crisis financiera internacional; 2000-02, crac de Internet; 2007-2008 finalmente, crisis inmobiliaria y quizá crisis financiera global.

¿Por qué tal repetición? Porque todas las trabas a la circulación de capitales y a la “innovación” financiera han sido abolidas. En cuanto a los bancos centrales que han dejado inflar la burbuja, no tienen otra salida que ir en ayuda de los bancos y de los fondos especulativos sin liquidez.

No esperaremos la próxima crisis sin hacer nada y no soportaremos más tiempo las tremendas desigualdades que las finanzas del mercado propician. Ya que la inestabilidad es intrínseca a la desreglamentación financiera,¿cómo las ridículas llamadas a la “transparencia” y a la “moralización” podrían cambiar algo e impedir que las mismas causas, de nuevo, produjeran los mismos efectos? Acabar con ello supone intervenir en el corazón del “juego”, es decir transformar radicalmente las estructuras. Ahora bien, en el seno de la Unión Europea, cualquier transformación choca con la inverosímil protección que los tratados han creído conveniente conceder al capital financiero.

Es por lo que nosotros, ciudadanos europeos, pedimos la abolición del artículo 56 del Tratado de Lisboa, que, prohibiendo toda restricción a sus movimientos, ofrece al capital financiero las condiciones para una dominación aplastante sobre la sociedad. Pedimos igualmente que sea restringida la “libertad de establecimiento” (art. 48) que da la oportunidad al capital de colocarse allí donde las condiciones le sean más favorables, y permitiría aquí a las instituciones financieras encontrar asilo en la City de Londres o en cualquier otra parte.

Si por “libertad” tenemos que entender la de los poderes dominantes, encarnados hoy en día por las finanzas, para avasallar al resto de la sociedad, decimos inmediatamente que no la queremos. Preferimos la libertad de los pueblos para vivir fuera de la servidumbre de la rentabilidad financiera.