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Monóbologo interior de @harmodio, maestro de obra electro.literaria (y un tropo entre paréntesis agrega: una bicicleta huiqui descendiendo a toda lentitud por la carretera vecinal del la literatura open source).

Archivos mensuales: mayo 2012

Reglas para rayar correctamente los diálogos narrativos en español.

Tomado del Manual de estilo de la lengua española (MELE), 3a edición (Gijón, 2006)

En español, el diálogo narrativo prosaico se expresa comenzando cada parlamento con una raya e incluyendo asimismo entre rayas las intervenciones del autor para explicar la acción.

   –Hemos pensado ir al fútbol el domingo –dijo Andrés–. ¿Qué haréis vosotros?
   –Aún no lo hemos decidido, pero queríamos ir a Zaragoza a ver a mi tío –respondió María.
   –Eso lo podéis dejar para otro día –terció Alfonso, y añadió–: Todos los días no se dan partidos como el del domingo… –Dejó el vaso sobre la mesa y se apartó un poco.
   María hizo un gesto de contrariedad. Andrés, que la mujer observaba atentamente, insistió:
   –¡Bah, mujer! –La tomó por los hombros y la miró a los ojos–. Vendréis, ¿no?

Obsérvense las peculiaridades de la construcción de los diálogos:

1) La raya que abre cada parlamento se pega a la primera palabra de este:

   –Hemos pensado ir al fútbol el domingo.

2) Las rayas que abren y cierran los incisos aclaratorios del autor se escriben pegando el primero al comienzo de la primera palabra, y el último al final de la última:

   –Hemos pensado ir al fútbol el domingo –dijo Andrés–. ¿Qué haréis vosotros?

3) Los incisos se inician con minúsculas si comienzan con verbum dicendi y con mayúscula en los demás casos:

   –Eso lo podéis dejar para otro día –terció Alfonso, y añadió–: Todos los días no se dan partidos como el del domingo… –Dejó el vaso sobre la mesa y se apartó un poco.

4) Las aclaraciones generales, no dependientes de un parlamento concreto, se escriben en punto y aparte:

   María hizo un gesto de contrariedad. Andrés, que la observaba atentamente, insistió.

5) Las rayas que encierran incisos, tanto la de apertura como la de cierre, no deben separarse de las palabras a que afectan. La siguiente disposición es, pues incorrecta:

   –Eso lo podéis dejar para otro día – terció Alfonso, y añadió–: Todos los días no se dan partidos como el del domingo…
   –Dejó el vaso sobre la mesa y se apartó un poco.

6) Cuando la explicación del autor termina con dos puntos, indicadores de que sigue hablando el mismo interlocutor, este signo se coloca después de la segunda raya, como se ha hecho en los ejemplos anteriores. Es, pues incorrecta la siguiente disposición:

   –Eso lo podéis dejar para otro día –terció Alfonso, y añadió: –Todos los días no se dan partidos como el del domingo… –Dejó el vaso sobre la mesa y se apartó un poco.

7) Como puede verse en el ejemplo anterior, cuando el inciso del autor no está al final de la intervención de uno de los interlocutores, la segunda raya, la de cierre, no se coloca, ello por razones de estética.

8) Tanto si el inciso abre con verbo declarativo como si es con letra mayúscula por haber terminado en punto la primera parte de la intervención, las rayas abren antes de empezar la aclaración del autor y cierran una vez terminada esta y seguida por la puntuación que corresponda. Son, pues incorrectas las siguientes grafías:

   –Hemos pensado ir al fútbol el domingo –dijo Andrés. –¿Qué haréis vosotros?

   –¡Bah, mujer! –La tomó por los hombros y la miró a los ojos. –¿Vendréis, no?

http://www.papelenblanco.com/diccionario-literario/diccionario-literario-verba-dicendi