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Archivos mensuales: febrero 2011

Cosa juzgada, por Juan Villoro ==> #Cassez

Publicado en el periódico Reforma
viernes, 18 de febrero del 2011

“Siempre nos quedará París”. La frase de Casablanca no se aplica a los artistas invitados al Año de México en Francia. Por razones políticas, dos países con enormes afinidades culturales han tenido un desencuentro.

Nicolas Sarkozy aprovechó el veredicto contra Florence Cassez para posar como defensor a ultranza de sus paisanos. “El patriotismo es el refugio de los canallas”, escribió Samuel Johnson. De nada se ha abusado tanto como de “los intereses de la nación”. En palabras de Lichtenberg: “Me gustaría saber en nombre de quién se hacen las cosas que se hacen ‘por la patria'”.

Sarkozy propuso dedicar el Año de México a Cassez. En respuesta a esta provocación, Relaciones Exteriores señaló con pertinencia que el intercambio cultural no puede depender de un proceso penal. Esta argumentación parte de un supuesto: el buen funcionamiento del sistema judicial mexicano. Obviamente, no corresponde a la Cancillería ponerlo en entredicho, pero sí a quienes lo padecemos.

El error de Sarkozy, que confunde los programas culturales con la propaganda nacionalista, no debe impedir que analicemos el modo mexicano de condenar al prójimo.

Presunto culpable, la película más discutida del momento, revela las irregularidades que durante tres años padeció Antonio Zúñiga, inocente acusado de un crimen. El documental fue dirigido por Roberto Hernández, quien tuvo acceso al Reclusorio Oriente y a los jueces en calidad de abogado. De manera inaudita pudo registrar la maraña de sinrazones que aquí recibe el nombre de “justicia”.

La mayoría de los crímenes que se cometen en México quedan impunes. A esta herida se agrega otra: la fabricación de culpables. Seamos sinceros: si un pariente nuestro fuera procesado, ¿esperaríamos una sentencia justa?

Sarkozy no decidió enfrentarse al Tribunal Internacional de La Haya. Su afrentoso desafío tomó en cuenta el desprestigio de la justicia mexicana. Criticar su despropósito no nos exime de analizar el país donde Graham Greene escribió Caminos sin ley.

¿En qué grado es culpable Florence Cassez? He leído los reportajes sobre el tema de Anne Vigna, Juan Manuel Villalobos y Guillermo Osorno. Todos narran la turbiedad del proceso, comenzando por el montaje televisivo que presentó como una captura en vivo lo que era una recreación. Aunque el video no se usó como evidencia, influyó en la opinión pública y en los testigos que modificaron sus declaraciones después de verlo.

La versión más significativa de un testigo suele ser la primera, la que se ofrece antes de entrar en contacto con otras interpretaciones. La declaración inmediata no ha sido sometida a presión ni chantaje. En los testimonios iniciales, Cassez no es mencionada; luego pasa a ser cómplice decisiva. Esta peculiar modificación llevó a que personas con los ojos vendados la “reconocieran” por el color del pelo o a que se mencionara una televisión encendida en un cuarto sin luz eléctrica.

En un clima tan enconado como el nuestro destaca la sobria actitud de Eduardo Gallo, presidente de México Unido Contra la Delincuencia. A pesar de que su hija fue víctima de la violencia, Gallo defiende un principio moral irrenunciable: la venganza no es justicia. Permitir que los crímenes sigan impunes resulta tan negativo como condenar a inocentes. En sus comentarios sobre Cassez ha seguido este ético lineamiento.

¿La implicación de Cassez en los secuestros de la banda de Los Zodiaco merece 60 años de cárcel? El Convenio de Estrasburgo suscrito por México y Francia podría permitirle que cumpliera la condena en su país. El gobierno mexicano se ha negado a facilitar esta alternativa. El motivo jurídico es que la sentencia podría reducirse en Francia. El motivo político parece ser otro. Genaro García Luna, presunto responsable del montaje televisivo, conduce hoy la seguridad nacional y es el máximo aliado del Presidente.

Una vez que los tribunales emiten su fallo, el cumplimiento de la condena recae en el Ejecutivo. Cassez es “cosa juzgada”. Sólo la Presidencia podría decidir su traslado a otro penal. La negativa a que esto suceda parece fundarse en el apoyo a García Luna y en la lógica con que el Presidente realza su poder.

Calderón ha buscado restaurar su fuerza a través de la simbología militar. Lo hemos visto de uniforme ante las tropas, a caballo con cadetes del Colegio Militar, como piloto de un avión del Ejército. Cuando dijo que no había usado la palabra “guerra”, no repudió la lucha contra el narcotráfico; quiso evitar la respuesta sobre si podría ganarla.

Un Presidente sin alianzas, cuyo eje de gobierno es la seguridad, obtiene cierto margen de maniobra politizando la justicia. ¿Quién dice que no hay control? Ahí están los presos y las Fuerzas Armadas. No es el mejor saldo para una democracia. El Presidente que no repite la palabra “guerra” se retrata en uniforme.

Sarkozy cree defender a Juana de Arco y Calderón ofrece la captura de Cruella de Ville. En este duelo de representaciones extremas se diluye la verdadera personalidad de Florence Cassez.

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Lo que no sabemos sobre el caso Florence Cassez

Autor anónimo
publicado el 23/03/2009
en  http://cassez.com

¿Quién es Florence Cassez? Pues lo dijeron en la televisión: ‘Cassez es una francesa que se dedicó en México al negocio del secuestro. Era cómplice de su novio, el líder de la banda. Y los atraparon in fraganti. Rescataron a tres víctimas; la mamá y el niño la reconocieron: ella les daba de comer. Y al otro muchacho le amputó el dedo. Por eso la sentenciaron a prisión. Las pruebas la delatan.’ Muchos pensábamos esto hace dos semanas. Pero ahora no. Ahora muchos tenemos serias dudas. Porque resulta que poco a poco van saliendo pormenores ocultos sobre el caso; hechos importantes que nuestras autoridades y nuestra televisión, nunca nos dijeron. Esta investigación corresponde a otros autores, no a mí. Yo sólo copié íntegramente textos de varios artículos que encontré en Internet, y los ordené para presentar la historia. Por eso no puse mi firma. Las fuentes que merecen el crédito se mencionan al final, para quien desee consultarlas. Sorprende que los mexicanos ignoremos esta versión sobre un caso tan sonado: una versión radicalmente distinta a la que hemos escuchado. Y todo esto es lo que no hemos escuchado…

Los antecedentes

Florence Cassez vivía en la ciudad de Calais, al norte de Francia, donde se desempeñaba como directora comercial de grandes empresas. Sin embargo, a raíz de un problema laboral con su último patrón decidió probar suerte en México, donde radicaba su hermano Sebastián desde 1997. Florence llegó al Distrito Federal a fines del 2003 y se hospedó en casa de su hermano. En enero del 2004 Sebastián creó su propia empresa de distribución deequipos para cuidados médicos, y contrató a Florence, quien así pudo regularizar su situación migratoria. Los dos hermanos trabajaron juntos hasta septiembre del mismo año, y enseguida se distanciaron. Sebastián explica: “Yo estaba metido de lleno en mi trabajo porque es difícil lanzar una nueva empresa, y me parecía que Florence no estaba suficientemente dedicada al suyo. Además, no se llevaba bien con mi esposa. Pero lo que más nos distanció fue su relación con Israel Vallarta, que era un cliente mío, pero no me caía bien’. `Me parecía muy agitado y de poca confianza. No tenía nada en concreto contra él, pero me daba mala espina. Se lo comenté a Florence. Y no le gustó. Nos distanciamos.’ En abril de 2005 Florence dejó su empleo y su apartamento para irse a vivir con Israel Vallarta en el rancho de Las Chinitas, ubicado en la carretera México Cuernavaca. Se quedó tres meses con él, y en julio de 2005 viajó a Francia de vacaciones. Los padres de Florence comentan: `Florence vino a Francia a finales de julio, y estuvo casi dos meses. No sabía bien si regresar a México o quedarse. Buscó trabajo aquí, pero no encontró, y se regresó a México. Luego nos llamó y dijo que había encontrado un empleo en un hotel; nos dijo que este trabajo le gustaba mucho, y que quería encontrar un departamento cerca; que ya no quería vivir en el rancho de su novio’. En septiembre Florence regresó a México y se hospedó de nuevo en el rancho de Israel Vallarta hasta fines de octubre. Luego la pareja se separó. Florence se instaló en su propio apartamento y en noviembre empezó a trabajar en el hotel `Fiesta Americana Grand Chapultepec’, donde era encargada de recibir y atender a empresarios, deportistas, artistas y políticos que se alojaban en el área de clientes distinguidos.

La captura

Según afirman su hermano Sebastián y el abogado de Florence, Frank Berton, el 8 de diciembre del 2005 por la mañana, junto con Israel Vallarta, Florence cargó en una camioneta los últimos muebles que guardaba en el rancho de su ex novio para llevarlos a su nuevo departamento. Emprendieron el camino y pronto se toparon con obras en la carretera. Vallarta detuvo el coche y los obreros ­ en realidad agentes de la AFI ­ se echaron encima de la pareja. Se los llevaron por separado. Florence afirma que los agentes de la AFI la condujeron a otro vehículo en el cual quedó encerrada toda la tarde y parte de la noche. Una mujer policía vestida de civil le explicó que la AFI llevaba seis meses vigilando a Vallarta, y le enseñó fotos de personas que nunca había visto. A las cuatro de la mañana los policías recibieron una llamada telefónica y arrancaron la camioneta. De repente, Florence Cassez se encontró en el rancho de Israel Vallarta. Sebastián comenta: `Florence asistió a todo el montaje de la AFI en el rancho Las Chinitas. Vio cómo los policías instalaron paneles y llevaron un excusado al lugar donde supuestamente habían sido encerrados los secuestrados. Pusieron juntos a Vallarta y a Florence y dispusieron armas a su alrededor. Finalmente llevaron a los rehenes que habían encontrado el día anterior, y cuando se dio por terminada la puesta en escena, policías y camarógrafos irrumpieron violentamente en el lugar.’ Sebastián prosigue: `Mi hermana asegura que los policías la golpearon para que confesara ante las cámaras de televisión que vigilaba a los rehenes. Siempre gritó que era inocente. En cambio Vallarta reconoció ante las mismas cámaras que era un plagiario y disculpó a Florence desde el principio.’ Los padres de Florence comentan lo que ella les platicó por teléfono después de que fue detenida, cuando le permitieron hacer una llamada a Francia: `Nos dijo que había sido puesta a disposición y observación durante 24 horas; que estaba en detención provisional para seguir con la investigación. Nos explicó que había sido secuestrada por las fuerzas del orden mientras estaba cambiándose de casa. La metieron en una camioneta sola. Los policías la trataron bien, y le explicaron que no tenían estrictamente nada contra ella, que iba a regresarse a Francia, que sólo deseaban acorralar a Israel, a quien seguían desde hacía mucho tiempo’. `La mantuvieron en esta camioneta durante dos horas, con las ventanas cerradas, en la oscuridad, donde fue muy bien tratada. Le dieron café y cigarros; pero después los agentes recibieron una llamada y salieron muy rápido hacia el rancho, donde la hicieron bajar y la golpearon. Después, al día siguiente, el arresto fue filmado por la televisión invitada para esta ocasión’. `Dice que a partir de ese momento sí la trataron mal, con jalones de cabellos y cachetadas, pero nunca con un arma o macana. La policía le reprochaba estar al corriente de los actos de Israel, haber llevado la comida a los secuestrados, y no haber dicho nada por miedo a Israel, quien debía amenazarla’.

Lo que pasó en televisión

Aquella mañana del 9 de diciembre, lo que los televidentes vieron desde sus hogares fue que un equipo de la AFI ingresó de manera espectacular al rancho Las Chinitas. La AFI, encabezada en ese momento por Genaro García Luna (hoy Secretario de Seguridad Pública), informó que durante el operativo se habían liberado a una mujer, su hijo de 11 años y un joven que estaba preparado para que le cortaran un dedo. La encargada de anestesiarlo, afirmó, era Florence. La policía reportó haber encontrado cerca de 106 cartuchos útiles de diferentes calibres; un rifle semiautomático AK-47; un rifle calibre 5.56 de fabricación china; 4 cargadores para cartuchos, piezas de armas, diversas tarjetas de crédito y documentos personales de Israel Vallarta, de Florence y una vagoneta blanca. De acuerdo a la policía, en ese momento también se confiscó una lista de 20 `posibles’ víctimas, de las cuales ocho habían sido clientes del `Centre Francais D’Endermothérapie’ (la empresa propiedad de su hermano Sebastián), siete de la base de datos del Hotel Grand Chapultepec y el resto por filtraciones. Aunque después esta lista no se incorporó a la investigación ministerial. Florence primero estuvo bajo arraigo en una casa de la colonia Doctores; luego fue trasladada al penal femenil de Santa Martha Acatitla y luego al de Tepepan.

La declaración de Florence

Desde un principio, Florence se declaró inocente y dijo no saber a qué se dedicaba en realidad su novio. En un video de Internet (www.youtube.com), el único que encontré para esta investigación, se muestra la declaración que los reporteros de Televisa le tomaron a Florence aquel día. Ahí, ella dice a las cámaras: `Yo no sabía nada. No soy su esposa’. Y en su primera declaración ministerial, que rindió ese mismo día, declaró: `Quiero agregar que cuando estuvimos dentro del cuarto del rancho Las Chinitas, una persona que vestía de traje, de ojos azules, de cabello lacio y negro, y quien al parecer era jefe de todos los que participaron en la detención de Israel y en la mía, me dijo que iba a llegar la televisión, y que cuando ellos lo manifestaran yo tenía que levantar la cabeza, diciéndome que tenía que hablar, que yo sabía de todo ese asunto, dándome un golpe en la cabeza y jalándome los cabellos’.

La confesión de Vallarta

Israel Vallarta presentó su declaración ministerial ese mismo 9 de diciembre de 2005, a las pocas horas de su detención. En ella reconoció que desde 1998 entró al negocio del secuestro a través de un hombre llamado `Salustio’, quien tenía una refaccionaria en Ermita Iztapalapa. Dijo que comenzó vendiéndole autos robados a Salustio para que los usara en los secuestros; después compraba despensa para alimentar a las víctimas y la entregaba directamente a Salustio. Según ese testimonio, Israel Vallarta se fue involucrando de lleno con la banda y reconoció haber participado en seis secuestros. Su rol era cuidar a las víctimas y platicar con ellas para `tranquilizarlas’. En octubre de 2005 conoció a Cristina Ríos Valladares y a su hijo Cristian, con quienes hablaba con frecuencia. Y también admitió haber conocido a Ezequiel Yadir (el otro joven secuestrado), `pero con él no podía hablar porque Salustio le dijo que era un asunto personal con un ex socio en el negocio del secuestro’. Se refería al padre de Ezequiel, Enrique Elizalde Menchaca. Según su declaración, cuando uno de los socios de Salustio quiso presionar más a los familiares de las víctimas mutilando a los secuestrados, Israel los defendió, lo cual provocó el enojo de los miembros de la banda. `…por lo que salí de problemas con Salustio y este me dijo que si quería mucho a esas víctimas que me las llevara a mi casa, motivo por el cual desde hace dos semanas (finales de noviembre de 2005) en compañía de Salustio, trasladamos a la señora Cristina y a su hijo Cristian hasta mi casa’. Y después le llevaron a Ezequiel. Así fue como tuvo a los tres en una casa en el rancho Las Chinitas. Sobre Florence, declaró: `Cabe aclarar que hasta la parte atrás del rancho donde vivo tengo una cabañita en la cual desde hace tres meses se fue a vivir mi novia de nombre Florence Marie Luise Cassez Crepin, a la cual conozco desde aproximadamente un año cuando me la encontré en un elevador, misma que actualmente pasa todo el día trabajando en un hotel de nombre Fiesta Americana, motivo por el cual ella no estaba enterada de las personas que tenía secuestradas dentro de mi casa’.

Las primeras declaraciones de la madre y del niño

Durante ese operativo la AFI rescató a tres víctimas: la señora Cristina Ríos Valladares, de 48 años; su hijo, el niño Cristian Hilario, y el joven Ezequiel Yadir Elizalde Flores, de 21 años. Unas horas después de la liberación, a las dos de la tarde del 9 de diciembre de 2005, la señora Cristina Ríos Valladares rindió su primera declaración ministerial. Y bajo protesta de decir verdad, declaró: `Yo le preguntaba a mi hijo si le hacían algo o lo golpeaban, pero mi hijo decía que nunca le hicieron nada, al igual que a mí, nunca fue objeto de maltrato físico ni abuso sexual’. Eso fue lo que quedó asentado en su primera declaración ministerial. Cristina también detalló al Ministerio Público el momento de su liberación: `Enseguida los policías nos sacaron de la casa, nos subieron a una patrulla y nos trasladaron a estas oficinas. Estando a bordo de la patrulla me percaté que tenían a dos personas viendo hacia la pared, un hombre y una mujer rubia, y me enteré por uno de los policías que a esas personas las habían detenido en la casa donde estábamos en cautiverio, pero ignoro la participación que hayan tenido en mi secuestro’. En este sentido, la AFI le mintió a Cristina, porque Florence Cassez fue detenida, según consta en el propio expediente, mientras viajaba en un vehículo por la carretera México-Cuernavaca. Continúa su declaración ministerial: `Durante la presente diligencia tuve a la vista a las personas que ahora me entero responden a los nombres de Israel Vallarta Cisneros y Marie Luise Cassez Crepin y después de observarlos con detenimiento manifiesto que no conozco a estas personas y que es la primera vez que los veo, ya que a las personas detenidas que vi en la casa de seguridad las vi cuando estaban de espaldas. También los escuché articular palabras y manifiesto que no conozco la voz de ellos, ya que la voz de mis diferentes captores era más ronca y considero que siempre la fingían. También quiero señalar que nunca vi a ninguno de mis captores, por lo que me sería difícil identificarlos físicamente. Y también declaro que estoy enterada por voz de los agentes de la AFI que las personas que detuvieron son parte de mis secuestradores, por lo cual denuncio el delito de privación ilegal de la libertad en la modalidad de secuestro cometido en mi persona y en agravio de mi menor hijo Cristian Hilario Ramírez Ríos y procedo en contra de Israel Vallarta Cisneros y Marie Luise Cassez Crepin y quien o quienes resulten responsables’.

Es decir, que sin reconocer su rostro ni su voz, Cristina Ríos Valladares acusó a Israel y a Florence de ser sus captores sólo porque la AFI le dijo que eran ellos. Por su parte, el niño Cristian Hilario, asistido por un abogado y acompañado de su padre, también presentó ese día su primera declaración. El niño sí reconoció plenamente a Israel Vallarta por su voz como el `jefe’ de la banda, ya que era quien daba las órdenes. Y sobre Florence, el niño declaró: `Asimismo, señalo que a la persona de nombre Florence Marie Louise Cassez Crepin no la reconozco ni físicamente ni por la voz’. Estas fueron las primeras declaraciones de la madre y el niño que rescató la AFI el día del operativo.

Florence desmiente públicamente al Director de la AFI

Desde el principio del juicio, los abogados de Florence argumentaron como principal línea de defensa el `montaje’ del operativo que la AFI organizó para la televisión, y la forma ilegal en que fue retenida por la policía el día previo. Sin embargo, esta estrategia de defensa se llevó hasta el extremo cuando Florence desmintió públicamente al entonces director de la AFI, Genaro García Luna, durante una entrevista que este concedía al programa `Punto de Partida’ del Canal 2 de Televisa. Su abogado afirma: `Quizás el gran error de Florence Cassez fue haber intervenido en vivo, el 5 de febrero de 2006, en el programa Punto de Partida, de Denise Maerker, en el que Genaro García Luna elogiaba la labor de la AFI basándose en el `desmantelamiento espectacular’ de la pandilla de Los Zodiaco’. `Su llamada telefónica desde la cárcel y su testimonio desenmascararon públicamente a García Luna, y esto obligó a las autoridades mexicanas a reconocer el montaje’ ­ dice el abogado. Sobre esto, Denise Maerker, la conductora del programa, comentó en su artículo publicado el 9 de marzo de este año: `Florence, francesa, e ignorando las viejas prácticas de la prudencia mexicana, no aceptó sumisa el espectáculo de la AFI. Un par de meses después de su detención se atrevió a marcar por teléfono a Punto de Partida donde estaba de invitado en el estudio Genaro García Luna, para denunciar en su cara el montaje…’

Días después, el 10 de febrero de 2006, el gobierno mexicano aceptó que se trató de una recreación del rescate, pero argumentó que fue por solicitud de un par de reporteros.

Cristina y su hijo cambian sus declaraciones

En el mismo artículo, Denise Maerker afirma que `las declaraciones de dos de las víctimas se modificaron justamente unos días después de la transmisión de este programa’. Y también, el pasado 9 de febrero en `La Jornada’, el reportero Alfredo Méndez escribió: `Cuatro días después de que se descubriera el montaje sobre la captura de Vallarta y Cassez, durante una diligencia de ampliación de declaración ministerial, Cristina y su hijo cambiaron su versión y sostuvieron que sí reconocían la voz de la mujer, pues supuestamente era ella quien se encargaba de darles de comer y de inyectarles alguna sustancia durante el tiempo en que estuvieron en cautiverio’. Sobre esto, en el `Foro Mexique-France’ de Internet, el usuario `vicentmty’ comenta: `En el caso de la Sra. Cristina Ríos Valladares, quedó asentado el hecho de que en su primera declaración, ni ella ni su hijo de once años mencionaron a la francesa como parte integrante de la banda de secuestradores. Sin embargo, en su segunda declaración, la Sra. Cristina no solo mencionó a Florence, sino que agregó que en su anterior declaración se le había olvidado mencionar que fue violada por Israel Vallarta, lo cual habría provocado un ataque de celos de Cassez. Esto, que le parecería inconcebible a cualquier mujer (¿podría alguna mujer olvidar que fue violada?), también le pereció inconcebible a la propia Juez Olga Sánchez Beltrán, quien inclusive abandonó bruscamente la sala.’ De acuerdo al abogado de Cassez, estas acusaciones que hicieron en su momento Cristina Ríos y su hijo, obedecieron a presiones de las autoridades ministeriales, dando a entender que esto fue en represalia contra Florence por haber desmentido públicamente al director de la AFI y a la Procuraduría, unos días antes.

La carta que encendió a la opinión pública

En base a estas dos nuevas inculpaciones (más otras dos que se mostrarán más adelante), Florence Cassez fue procesada y sentenciada por las autoridades a cumplir una condena de 96 años de prisión. Sin embargo, durante los dos años que duró su proceso, el caso fue tomando relevancia pública, especialmente porque la embajada francesa en México se involucró en su defensa, y alegó irregularidades en el juicio, lo cual también causó gran revuelo en Francia. Fue en medio de ese ambiente – presión de la opinión pública francesa contra las autoridades las autoridades judiciales mexicanas – cuando salió a colación la durísima carta de la señora Cristina Ríos en la que denunció a Cassez y pidió que fuera retenida en México para cumplir con su condena. Esa carta se publicó en `La Jornada’ en julio de 2008, aunque recientemente volvió a darse a conocer y fue hasta entonces cuando la mayoría de los mexicanos conocimos su contenido. En esta carta, la señora Ríos ratifica una versión diametralmente opuesta a la de su primera declaración ministerial, al afirmar que durante su cautiverio fue víctima de abuso sexual por parte de Israel Vallarta. Pero se centra en Florence, a quien se refiere en términos más duros: `… es la misma mujer cuya voz escuché innumerables ocasiones durante mi cautiverio… la misma voz de origen francés que me taladra hasta hoy los oídos, la misma voz que mi hijo reconoce como la de la mujer que le sacó sangre para enviarla a mi esposo, junto a una oreja que le harían creer que pertenecía al niño’. `… es la voz de la mujer que, celosa e iracunda, gritó a Israel Vallarta, su novio y líder de la banda, que si volvía a meterse conmigo (entró sorpresivamente al cuarto y vio cuando me vejaba) se desquitaría en mi persona…’ `Esta carta es sólo un desahogo. El caso está en las manos de la justicia mexicana. No volveremos a hacer nada público ni daremos entrevistas de prensa ni de cualquier otra índole….’ Desde julio de 2008, cuando se publicó esta carta, la opinión pública no ha tenido nuevas noticias sobre Cristina y su familia, se presume que viven fuera del país. Y, tal como lo anunciaron en aquella carta, desde entonces no han vuelto a conceder ninguna entrevista.

El tercer testimonio: el joven Ezequiel

El tercer secuestrado que fue liberado durante el operativo fue el joven Ezequiel Yadir Elizalde Flores, quien entonces contaba con 21 años. Y a él se refiere la revista `Reporte Índigo’ en un artículo publicado el 13 de marzo de este año, en los siguientes términos: `El martes 10 de marzo (de este año), la periodista Carmen Aristegui entrevistó a Ezequiel Yadir Elizalde Flores, quien se comunicó desde el extranjero. En cabina se encontraba su padre, Enrique Elizalde Menchaca’. `Pese a las insistentes preguntas de la periodista acerca de lo que la AFI le pidió hacer para el montaje aquel día, Ezequiel se negó a responder. Dijo que sólo agradecía estar vivo. Tampoco dio información sobre cómo se supone que fueron liberados. Afirmó que Cassez fue su secuestradora, que lo amenazó con cortarle una oreja o un dedo para entregárselo a su familia como medio de presión para recibir el pago del rescate’. `Su padre, Elizalde Menchaca, tampoco quiso dar detalles. Este hombre hablaba con un argot similar al que usan quienes están relacionados con la investigación o la ejecución de delitos.’ Elizalde Menchaca fue la persona a quien Israel Vallarta señaló en su primera declaración ministerial como `ex socio’ de su jefe en el negocio del secuestro. Y continúa Reporte Índigo: `En su declaración Vallarta dijo que uno de sus cómplices, de apellido u apodo Salustio, fue quien lo introdujo en la industria del secuestro. Que el secuestro de Ezequiel era un asunto personal con su señor padre (Elizalde Menchaca) ya que con éste, algunos años atrás, se había aventado un jale, es decir un secuestro, pero que ese cabrón lo había bailado y que lo único que quería Salustio era recuperar el dinero que le había tocado por dicho secuestro’. Reporte Índigo afirma: `Hasta donde se pudo investigar, la declaración de Vallarta no tuvo seguimiento por parte de la PGR.’ Y continúa el reportaje: `De acuerdo al contenido del expediente judicial, el joven Ezequiel Yadir falseó su declaración al afirmar que Cassez lo inyectó en el dedo meñique de la mano izquierda para amputárselo.’ `Ezequiel mostró como evidencia la marca que supuestamente le dejó el piquete. Sin embargo, el Juzgado 5º de Distrito del Distrito Federal practicó un examen médico a Ezequiel Yadir y, de acuerdo al dictamen, la marca que supuestamente quedó como secuela de la inyección que Cassez aplicó a Ezequiel Yadir, en realidad era una mancha de nacimiento, no una `cicatriz por punción previa’.

El cuarto testimonio

De acuerdo a las autoridades y lo que se ha manejado en los medios de comunicación, los testimonios que delatan a Cassez como culpable, son cuatro: las segundas declaraciones de Cristina Ríos Valladares y de su hijo, la del joven Ezequiel, y otra que no se ha mencionado ante la opinión pública. Al respecto, el mismo artículo de `La Jornada’ que se citó antes, dice: `Otro elemento de prueba utilizado por la PGR para demostrar la culpabilidad de Florence Cassez fue el testimonio de un vendedor de verduras de un tianguis, identificado como `Leonardo V’. Este hombre declaró ante la SIEDO en 2005 que en varias ocasiones vio a la ahora sentenciada merodear la zona en la que vivía Cristina Ríos Valladares en el Distrito Federal.’ `El problema para los abogados de Cassez es que este testimonio ­clave para los dos jueces que condenaron a su cliente ­ no pudo ser confrontado y desvirtuado en una audiencia judicial, debido a que el declarante ya murió’.

El caso visto desde Francia En base a los cuatro testimonios anteriores, el 25 de abril de 2008 el Juzgado 5 de Distrito de Procesos Penales del Distrito Federal condenó a Florence a 96 años de prisión. Sus abogados apelaron de inmediato, y desde entonces el caso empezó a tener mucha resonancia en Francia. A finales del año pasado, 170 diputados y senadores de todos los partidos franceses integraron un grupo para apoyar a su conciudadana, en lo que consideran un juicio poco transparente. Esa iniciativa, totalmente inédita en Francia, causó un fuerte impacto en la opinión pública. El pasado 3 de marzo, en víspera de la visita de Sarkozy a México, un juez determinó nuevamente la culpabilidad de Cassez y la condenó a 60 años de prisión por los delitos de privación ilegal de la libertad en modalidad de secuestro, delincuencia organizada y posesión de arma de fuego de uso exclusivo del ejército. Todos los medios de comunicación informaron sobre esta sentencia, fue la principal nota de ese día, y se convirtió en un escándalo nacional. Los parlamentarios y el abogado Frank Berton fueron los primeros en reaccionar. Berton denunció un `juicio inicuo y una parodia de justicia’, mientras que dos senadores, Alain Fouché y Jean René Lecerf calificaron la sentencia de `afrenta’ contra Francia.

El senador Fouché explicó a una reportera: `Antes de lanzar nuestro movimiento de apoyo a Florence, hablamos largamente con Berton. Analizamos cuidadosamente su expediente. Nos impresionó el montaje de su detención, las declaraciones contradictorias de los testigos que supuestamente la identificaron como su secuestradora, la acumulación de vicios de forma y otros numerosos elementos que reunieron sus defensores. Llegamos a la íntima convicción de que Florence es inocente y que es víctima de un error judicial. Y me atrevo a decir que la clase política francesa en su conjunto comparte esa convicción.’ El hermano de Florence también se dijo indignado por la forma en que se llevó a cabo la revisión del juicio: `A lo largo de 11 meses no hubo un solo careo. El juez nunca vio a mi hermana, nunca la escuchó, no tomó en cuenta ninguno de los elementos que sus abogados le entregaron. ¿Cómo puede un juez condenar a una persona sin jamás hablar con ella? Además sigo sin entender por qué Israel Vallarta todavía no ha sido juzgado. El es el supuesto jefe de la banda y hasta ahora no pasa nada con él. ¿Cuál es la lógica jurídica de esta situación?’ Tanto Sebastian como Berton consideran que, en realidad, la sentencia contra Florence no fue una decisión jurídica, sino política. Opinan que reconocer su inocencia implicaría aceptar públicamente que Genaro García Luna, actual secretario de Seguridad Pública, montó el show de su detención para lucirse. Recordaron que en 2005 él encabezaba la Agencia Federal de Investigación (AFI) y era muy criticado por su falta de resultados en la lucha contra la delincuencia. En pláticas informales, diputados y senadores franceses comentaron sus sospechas de que existen divergencias en el seno del Ejecutivo mexicano en torno al caso. Consideran que el secretario de Seguridad Pública influyó en el juicio y obstaculizó la decisión del presidente Calderón de buscar una solución positiva al caso de Florence. Jean Luc Romero, integrante del Consejo Regional de Ile de France (región administrativa que rodea a París), quien impulsó la movilización de los parlamentarios franceses, dijo: `No hay que olvidar que Florence Cassez denunció a García Luna en vivo durante un programa de televisión y lo obligó a reconocer que había `puesto en escena’ su detención. Viajé varias veces a México. Visité a Florence en la cárcel. Estoy en contacto permanente con ella por teléfono. Conozco su caso. Creo que está pagando muy caro su resistencia.”

Otras opiniones en la prensa francesa

En el diario `Liberation’, Fabrice Rouselot escribió el lunes 9 de marzo de este año: `Antes que nada, cómo no indignarse de la grosera explotación de este asunto, luego de la puesta en escena que el actual secretario de Seguridad Pública preparó para que las televisoras trasmitieran el arresto de la joven mujer y su antigua pareja. Y qué casualidad que dos o tres víctimas de los secuestros –que no habían reconocido a la francesa durante semanas– recuperaron de pronto la memoria y cambiaron su versión de los hechos justo cuando salió a la luz el escándalo…’. Otro extenso artículo de Isabelle Monnin, en el semanario `Le Nouvel Observateur’, titulado “La secuestrada de Tepepan”, publicado el 26 de junio de 2008, dice: `Florence seguramente había imaginado un país de sol y tequila. Tal vez también había soñado con el éxito, el dinero y, por qué no, el amor. Pero seguramente nunca se vio en esa celda de la cárcel de Tepepan, que ahora comparte con otras 25 detenidas. Ni imaginó tampoco ser protagonista de una novela negra en la que se entrelazan la industria del secuestro, la policía televisada y una justicia inverosímil sobre un fondo de corrupción generalizada’. `Su aventura mexicana se trasforma en una pesadilla el 8 de diciembre de 2005. Ese día, se dirige a Ciudad de México por carretera, acompañada de Israel Vallarta. Luego de meses de una relación tormentosa, acaba de tomar la decisión de romper con él, un hombre `galante pero demasiado posesivo’. Acaba de encontrar un apartamento y Vallarta le ayuda a trasportar sus últimos muebles. De pronto, son detenidos en un reten policíaco. Florence es subida a una furgoneta de la AFI. Los agentes la tranquilizan: Israel es quien está en la mira. Lo han seguido desde hace seis meses. A ella la detienen solamente en calidad de testigo.’ `Pasan las horas y cambia el trato de los agentes federales. Le ponen una cubeta para que haga sus necesidades delante de ellos. Se ríen, se burlan. Transcurrida la noche, la llevan al rancho de su ex, un lugar habitualmente tranquilo que, sin embargo, esa mañana está repleto no sólo de policías enmascarados y fuertemente armados sino de los equipos de las dos grandes cadenas de televisión. ¿Están listas las cámaras? ¡Adelante! ¡El show puede comenzar!’ `En ese mismo momento, en algún lugar de la inmensa Ciudad de México, Sebastian Cassez recibe la llamada de un amigo: enciende la tele. Sebastian mira, en directo, el arresto de su hermana, a la que no ha visto desde hace un año: la tienen pecho tierra, deslumbrada por los reflectores. Luego la esposan y la suben a un coche a empujones’. `Florence repite: No sabía nada. Soy inocente. Suplica… 24 horas después de su arresto en la carretera, la enteran de los cargos en su contra en plena violación a los preceptos de la Constitución Mexicana, que exige la presencia de un juez luego de que fuera detenida. Dos de los rehenes liberados dicen que nunca han visto a la chica. Sin embargo, Ezequiel, el tercero, es terminante: ella había estado allí, en el rancho, cruel como una bruja. Poco importa que este hombre esté bajo sospecha de haber sido en realidad uno de los guardias. Florence Cassez es detenida.’ `Dos meses después, en el programa `Punto de Partida’, el Procurador de la República y García Luna se congratulan de la operación. La conductora recibe una llamada: Florence Cassez, desde la prisión, exhibe a García Luna: no fue detenida el 9 de diciembre en el rancho sino la víspera, en la carretera. Los dos altos funcionarios se ven obligados a reconocer el montaje, una reconstrucción para los medios, y a pedir disculpas. A partir de ahí, todo cambia. El expediente, milagrosamente, se acrecienta. Los dos testigos que no la reconocían, la identifican…’ Así es como ven el caso en Francia.

Desde la cárcel de Tepepan

El año pasado, cuando le dictaron la primera sentencia, la revista `Proceso’ entrevistó a Florence por teléfono desde el hotel `San Marino’, donde se hospedaban su abogado y sus padres, que estuvieron en México una semana. Esto fue lo que Florence dijo en esa ocasión: `Llevo dos años y medio esperando mi libertad. Me decían que me callara, que esperara tranquilamente la sentencia porque iba a llegar. Fui paciente, y de repente me cae encima una condena de 96 años’. `El día de mi arresto hubo presiones. Me golpearon para que dijera a los medios que yo daba de comer a los secuestrados y que los vigilaba. Y durante el arraigo también me amenazaron’. Y sobre su ex novio Israel Vallarta, dijo: `Nunca pienso en mi relación con Israel Vallarta. Hace casi cuatro años que se acabó. Y obviamente lamento haber tenido esta relación.’

Recientemente, el 5 de marzo pasado, el periódico `Reforma’ volvió a entrevistarla, después de conocerse la noticia de que su apelación sólo resultó en una reducción de la condena de 96 años a 60. En esta ocasión Florence dijo: `Me quitaron la última esperanza. No alcanzo a entender. El 8 de marzo serán 3 años y 3 meses que me han robado de mi vida. Ahora, con esto, ya no tengo esperanzas.’ Al ser cuestionada sobre la posibilidad de recurrir a un amparo, respondió: `Para el amparo habría que esperar un año más… Francamente, no soportaría un año más. Desde hace 15 días estoy en tratamiento por lo estresada que estoy. Mi cuerpo ya no aguanta, tengo un gran problema de salud’. En esta entrevista volvió a asegurar que no tiene nada que ver con los crímenes de los que se le acusa y que nunca estuvo al corriente de las actividades de Vallarta. `Definitivamente, creo de verdad que esta fue una decisión política. Me queda claro que no estudiaron mi expediente, jamás lo estudiaron.’ Florence dijo estar convencida de que su `gran error’ fue haber desmentido públicamente a la Procuraduría General de México sobre las condiciones de su arresto. Y comentó: `Dije que había sido golpeada, que estuve secuestrada un día en un camión, que me maltrataron… Pero jamás pensé que estaba siendo transmitida en directo en la televisión’. `No sé nada, no he comido nada, las piernas me flaquean, no me sostengo en pie. No sé que va a pasar’.

La opinión de la defensa

De acuerdo a los abogados de Cassez, hay dos vertientes de la defensa. La primera se basa en un conflicto de su hermano Sebastian Cassez con Eduardo Margolis, un ex socio suyo en la filial de una empresa israelí, que es vinculado a la inteligencia del gobierno de Israel y que tiene relación cercana con la AFI. En este caso, se trataría de una venganza de Margolis contra Sebastián. Al respecto, un artículo de Anne Marie Mergier, publicado en `Proceso’, dice:`La representante de la comunidad francesa de México ante la Asamblea de los Franceses en el Extranjero y administradora del Liceo Franco-Mexicano, Marie Helene Pontvianne, envió un correo electrónico al asesor personal de Nicolás Sarkozy para denunciar lo que considera una injusticia contra la ciudadana gala Florence Cassez.’ `En su mensaje, Pontvianne señala que detrás del caso se encuentra un hombre poderoso y corrupto, aunque no menciona su nombre. Sin embrago, según Sebastián Cassez, hermano de Florence, esa persona es Eduardo Cuauhtemoc Margolis Sobol y, en entrevista con la reportera, cuenta una historia que parece guión hollywoodense.’ Para conocer el reportaje completo sobre este tema, consultar: `Una historia siniestra’, de Anne Marie Mergier, publicado en la revista `Proceso’: http://www.articlearchives.com/mediterranean/israel/252519-1.html . Y la segunda vertiente de la defensa sugiere el `montaje’ de un operativo `ejemplar’ para empujar la carrera política de García Luna. Montaje que Florence denunció y obligó a reconocer en su momento. `¿Le estarían cobrando ese atrevimiento? Es lo que debería permitir esclarecer un juicio equitativo” – afirman sus abogados.

***

Termino de escribir esto y se lo paso a un amigo para que lo lea.
–¿Qué opinas? –­ le pregunto.
–Está telenovelesco –responde.
–Pues sí ­ –pienso. Parece como una telenovela, pero así está.

Sin embargo, más allá de la anécdota, resta la pregunta importante: ¿Por qué tuvimos que enterarnos de todo esto, así? ¿Por qué las autoridades no nos han informado sobre estos pormenores? ¿Acaso nos ocultan deliberadamente esta otra versión ­ sea cierta o no?
Los mexicanos tenemos derecho a hacernos nuestro propio juicio.
Y esta es una opinión más: el caso de Florence debe revisarse a profundidad.
Sí, revisarse en México.
Y revisarse a profundidad.

Fuentes

Original de este artículo en PDF http://cassez.com/Florence/En_la_prensa.html

Reporte Índigo `¿Simulación o Justicia?’ Anabel Hernández, 13 de marzo de 2009. http://www.reportebrainmedia.com/content/simulacion-o-justicia

Revista Proceso

1) `El show de la AFI’ Anne Marie Mergier http://wwwproceso.com.mx http://www.articlearchives.com/252533-1.html

2) `Los jueces se equivocan’ http://www.proceso.com.mx/noticias_articulo.php?articulo=59797

3) `Una historia siniestra’ Anne Marie Mergier http://wwwproceso.com.mx http://www.articlearchives.com/mediterranean/israel/252519-1.html

El Universal `Florence Cassez: de ejecutiva a reclusa’ Francisco Reséndiz, 9 de marzo, 2009. http://www.el-universal.com.mx/nacion/166219.html

La Jornada `Traslado o amparo: opciones de Cassez’ Alfredo Méndez, 9 de marzo 2009. http://www.jornada.unam.mx/2009/03/09/index.php?section=opinion&article=003n1pol

El Economista `Detención de francesa, un teatro, aseguran’ http://bit.ly/fmIUKG

Expresión Libre `Florence Cassez: moneda política’ Anne Marie Mergier, 9 de marzo, 2009. http://www.expresionlibre.org/site2/nacional/noti_1599.php

Reforma `Me robaron mi vida: Cassez’ 5 de marzo, 2009. http://www.reforma.com/nacional/articulo/487/973764/

Milenio `La aterradora posibilidad de que sea inocente’ Román Revueltas Retes, 15 de marzo, 2009. http://impreso.milenio.com/node/8545319

Forum de Mexique-fr.com Opinión del usuario `vicentmty’ http://forum.mexique-fr.com/sutra95455.php

 

publicado el 23 de marzo del 2009 en http://cassez.com