malversando.blog

Monóbologo interior de @harmodio, maestro de obra electro.literaria (y un tropo entre paréntesis agrega: una bicicleta huiqui descendiendo a toda lentitud por la carretera vecinal del la literatura open source).

Archivos mensuales: octubre 2010

Montevideo, 20/10/10, tomando café en el mercado del puerto

…después de haber degustado un delicioso bife ancho con un compañero de trabajo colombiano. Una semana de trabajo y relaciones socio.profesionales que me dejó ultracansado y ligeramente resfriado. Nada que no cure la hospitalaria humareda del mercado del puerto, su reloj carnívoro segundeando impasible como campanario mudo.ahumado al centro de la orgía carnívora. No me quiero ir del mercado. Ya me dio la nostalgia chiquita de media tarde, esa que pica al salir del gentío. El equilibro socio.profesional, bendito acto de funambulismo donde tendemos vínculos afectivos hablando bien.y.mal unos de otros. // El primer día fue de aterrizaje, y un ratito para conquistar Montevideo a punta de voluntad turística, descubrimiento ya visto de lo demasiado visto por nunca visto: hay que caminar entre los locales, hay que despertar el paleoencéfalo del mochilero. // Que relación tan radicalmente orgánica tienen los uruguayos con la yerba mate, dialéctica de yin-yang oriental entre el mate, la bombilla y el termo de agua tibia: chupo hierba mate, luego existo. // Micro.sociología del mate: bebida reacia al capitalismo: no te sirven mate en ningún lugar de Montevideo, no te puedes sentar en una terraza a pedir mate como quien pide un café, el mate no se comercia, se gana, se amerita, se recibe con todo y las bacterias ajenas de la bombilla como un ritual de amistad. ¿Con quién compartes el mate? ¿Pides mate por la calle? ¿Caminas con termo bajo el brazo? ¿Te da asco la saliva? ¿Y si el que te lo invita tiene los dientes amarillos, o gripa o labio leporino? // Por la noche, colombianos, argentinos y mexicano buscamos la noche montevideana pero ésta no aparece: impresión general de pueblo fantasma, calma excesiva, falta de gente, déficit de líbido. El nombre de la cervecería de la plaza Cagancha sintetiza a las mil maravillas el ánimo de miércoles por la noche: Cervecería La Pasiva. // Error: sí existe la noche: empieza el jueves. Está en La Ronda, calle Ciudadela y rambla de mar. Luego en el Fun Fun, donde un grupito toca tango con sentimiento y en donde también te encajan $85 inadvertidos pesos en la cuenta; rubro: “ticket artístico”, mismo que pronto reencarna en un chiste recurrente en nuestras juntas de trabajo. Regresamos caminado por 18 de julio, avenida súbitamente animada de madrugada. Un mesero salido de los años 40 nos ofrece un “cognac nacional” que sirve con profesionalismo discreto. “¿Copa caliente o copa fría?”, pregunta. Caliente, sin duda. El mesero vierte agua hirviendo en la copa, la vacía, la llena y luego, con una antiquísima medida metálica, deposita una dosis de cognac nacional. En la TV velan a Néstor Kirchner. Los argentinos del equipo lo lloran, lo critican, lo lamentan. Se arma la discusión. // Lista de poetas franco.uruguayos: Conbde Lautréamont, Jules Laforge, Jules Supervielle. // Foto de los vendedore de panchos (hot-dogs, y algo de drama) de la calle Paraguay: él y ella; ella grande, robusta, morena; él rizado, petiso (es decir, chaparro), chaparro (es decir, petiso); les pregunto a qué hora y dónde hay futbol este fin de semana: él dice que hasta mañana porque juega Peñarol, ella que sólo hoy por la noche porque Nacional, la discusión se intrinca, los de Nacional son unos plumas, Peñarol no vale nada, etcétera, risas, etcétera. / Letreros vistos:
CONFITERÍA EL LOUVRE
COMPLEMENTO REFORZADO $29
INCREMENTO DE DULCE 16$

Por la tarde empieza a llover. Me protejo en el café de la magnífica librería Puro Verso, cerca del teatro Solís. Leo el diario Clarín. Que envidia los argentinos. Mientras México cuenta muertos, los argentinos cuentan las cabezas de ganado o las toneladas de maíz que exportan a China.

CON UNA IDEA FIJA: PREÑAR
(titular del suplemento RURAL del diario El Clarín).

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Montevideo, 26/oct/10 (16h09)

Fácil, gozosa, soleada, indecisa entre el mar y el río, amable, fresca de brisa: así vivo la primera hora en Montevideo. // En la avenida 18 de julio me detengo por un café. Maravilla: lo sirven acompañado de un vasito de jugo de naranja natural (post.data: que chingue a su madre Europa). // Los sobrecitos de café marca AZUCARLITO rezan: “La dulzura puede cambiar al mundo”. // Breve ennumeración de los hechos: llegué a Sao Paulo hecho una mierda dormida, nadie me pidió visa la famosa visa que en París valía cielo mar y tierra: no es necesaria para conectar con otro vuelo internacional. Desayuné un par de empanadas deliciosas, perdí mi póster, lo encontré, me aburrí, me desesperé, terminé SI de Thomas Bernhardt (¡maestro!), tomé un exasperante avión para Montevideo, el aeropuerto Carrasco es nuevo, funcional bonito: la mierda es que mi maleta no llegó. Los franceses nos hospedaron en un hotel francés sin ningún atractivo, huí de mis compañeritos de conferencia para sumergirme en la ciudad, me perdí en la rambla marítima de La Cumparsita, llegué a un asadero delicioso y gentil llamado Paradero Sur, calle Paraguay. Me tumbé medio kilo de carne, varias capas de chimichurri, medio litro de vino, una ensalada y una felicitación de Pantagruel. Por casualidad caí en El VIAJERO HOSTEL, hoyo de mochileros, edificio viejo, mucho encanto y bajo precio: aquí me voy a mudar. Doy mis datos para la reservación: la recepcionista me dice que tengo nombre de telenovela. // Letreros vistos:
MATRIMONIOS IN EXTREMIS
BIBLIOTECA JOAQUÍN DE SALTERAIN (CERDOS Y AVES)

Aeropuerto de Sao Paulo, 26/oct/10

Apenas aterrizando, los brasileños le aplauden al piloto o a la suerte o a la vida sin ninguna vergüenza de clase. El mismo acto en México es inmediatamente condenado y etiquetado en el preciso organigrama de la socieda de castas. // Magnífico mestizaje el de este pueblo. Todos se parecen a algún futbolista que conozco. // La gente se habla, se entreayuda, conversa espontáneamente, improvisa la convivencia: no hay miedo al contacto. Adiós Europa. // Letreros vistos: BOMBONIERE E CONVENIENCIAS. // Las empanadas del aeropuerto, muy buenas. Una de carne, otra de Quiejo. Tres horas por matar en el aeropuerto. Traduzco un pasaje edípico de La promesa del alba, de Romain Gary:

Era seguro, pero yo no lo sabía. No fue hasta los cuarenta que comencé a comprender. No es bueno ser tan amado, tan joven, tan pronto. Adquiere uno malos hábitos. Uno se cree que ya ha llegado. Uno se cree que eso existe allá afuera, que eso se puede volver a hallar. Uno cuenta con eso. Uno observa, se ilusiona, espera. Con el amor materno, la vida te hace una promesa que no cumple nunca. Luego uno se ve obligado a comer frío hasta el final de sus días. Después de eso, el que una mujer te tome entre sus brazos y te estreche contra su corazón son nada más condolencias. Uno regresa siempre a ladrar en la tumba de su madre como un perro abandonado. Nunca más, nunca más, nunca más. Que los brazos más adorables estrechen tu cuello, que los labios más dulces te hablen de amor: tú ya estás al corriente. Pasaste por la fuente muy temprano y te la bebiste toda. Te puedes tirar por doquier cuando la sed regresa: ya no hay pozo, sólo espejismos. Al despuntar el alba, tú ya habías hecho un estrecho estudio del amor: te has documentado. Por doquiera que vayas llevarás en ti el veneno de las comparaciones y te la pasarás esperando eso que recibiste ya.

Hinxton.Cambridge, 25/oct/10

Un científico ciego opera su computadora concentrado, embebido en su par de audífonos. Las lunas llenas de sus ojos parecen escrutar el monitor. // Desperté temprano después de una noche de buen sueño en la posada John Barylcorn. Me dormí viendo en la tele los dos magníficos goles que el Chicharito Hernández le markó al Stroke. // El Eurostar aterriza ahora en la estación de Saint Pancreas, donde hay una enorme estatua de bronce con una pareja despidiéndose: el monumento al adiós. // Cita con mi amiga Q en Londres, embarazada de 8 meses, agripada y algo desconcertada. Vamos a comer a un magnífico Public Local cerca de la embajada de México. Por la noche, remar y remar para llegar a Duxford salvando las obras olímpicas en el tren de Londres. Llegué ya de noche a Whittlesford y no había transporte. Entré en el Red Lion Hotel y Pub para pedir un taxi, pero todos estaban ocupados. Gracias a Todor, joven búlgaro que trabaja en el local por llevarme en su coche hasta Duxford. Que gente tan amable. // El desayuno en John Barylcorn: huevito, aluvias rojas agridulces, tocino grueso, salado, rebosante de sabor y unos champiñones que sabían a tierra buena. Y el té inglés, concreto, sustancial.

Ciudad Juárez: ¿El nacimiento de un genocidio de mercado?

Veintiocho mil personas han perdido la vida en México por actos violentos vinculados al tráfico de drogas en los últimos cuatro años. El epicentro de esta guerra se ubica en la norteña Ciudad Juárez, frontera con Texas, tristemente célebre por el feminicidio nunca resuelto que ahí ocurre desde 1993, y donde la guerra que las organizaciones narcotraficantes libran entre sí y contra el gobierno mexicano se cobró 2600 víctimas en el solo año de 2009.
El 16 de septiembre pasado, día en que México conmemoró el bicentenario de la guerra de independencia, Luis Carlos Santiago Orozco, 21 años, pasante de fotoperiodismo para El Diario de Ciudad Juárez, fue asesinado de nueve tiros en el estacionamiento de un centro comercial cercano a las oficinas del periódico. Luis Carlos es el segundo reportero del Diario asesinado en menos de dos años, y el más reciente en la lista de los 60 reporteros asesinados en México desde el 2003. Al día siguiente de su asesinato, el Diario publicó una columna editorial inédita en el horizonte periodístico mexicano. Intitulada ¿QUÉ QUIEREN DE NOSOTROS?, la editorial no se dirige a los lectores ni a las autoridades, sino que interpela directamente a los narcotraficantes. En ella, el periódico reconoce que, dada la impotencia e inacción de las autoridades oficiales, los narcotraficantes son ahora las autoridades de facto de la ciudad. "Es por ello que, frente a esta realidad inobjetable, nos dirigimos a ustedes para preguntarles qué es lo que pretenden que publiquemos o dejemos de publicar". Un fragmento de esta editorial fue traducida al francés en el número 1038 del Courrier International, bajo el título MM. les narcos, ne tirez plus sur la presse! A reserva de que el título en francés traiciona la versión original del texto, la pequeña ironía de segundo grado que sugiere el signo de admiración desvirtúa su contenido: su afán superficial hace pensar más en algún diálogo de Sergio Leone que en la terrible realidad que se vive hoy en día Ciudad Juárez.
El acto enunciativo de interpelar directamente a los narcotraficantes sintomatiza la desaparición real del Estado en Ciudad Juárez. Los asistentes al funeral de Luis Carlos portaban camisetas negras con la leyenda: ¿A QUIÉN EXIGIMOS JUSTICIA? En efecto, en Juárez no quedan ya autoridades capaces de rendir cuentas en materia de seguridad y justicia: el Estado se ha derretido. El vacío se llena con pantomimas burocráticas, espejismos kafkianos y actos de gobierno de opereta, como la conferencia de prensa en donde un funcionario federal que ostenta el rimbombante cargo de "Secretario Técnico del Consejo de Seguridad Nacional" se apresura a declarar que el crimen de Luis Carlos no tuvo nada que ver con su actividad periodística y se debió a motivos personales, o como el de la ministra estatal de Educación y Cultura, cuando culpa al Diario por el clima de "terrorismo psicológico" que vive la ciudad. En la tragicomedia de un Estado en peligro de extinción, los primeros sospechosos son las víctimas.
En Juárez, el monopolio de la violencia y el control territorial no pertenecen ya al Estado, sino a los narcotraficantes, nuevas autoridades de facto a quien el periódico es el primero en reconocer de manera pública. Paradójicamente, estas nuevas autoridades nunca han mostrado interés alguno en gobernar. Los narcotraficantes no tienen reivindicaciones políticas ni ideológicas más allá de la utilidad financiera de sus empresas. Fuera de la ley pero dentro de la economía, sus objetivos son perfectamente solubles en el capitalismo ambiente. Se estima que la actividad económica del narcotráfico representa 9% del PIB, y la industria narcotraficante es el 5o empleador del país, por encima de la industria petrolera. Joaquín Guzmán Loera (alias "El Chapo"), exitoso narcotraficante mexicano, aparece ya en la la multimillonaria lista de la revista Forbes, justo un lugar arriba de la nieta del inventor de la sopa Campbell’s. A diferencia de las empresas Campbell’s, la comunicación empresarial de los narcotraficantes no pasa por la televisión sino por las metralletas. Al día siguiente del asesinato de Luis Carlos, apareció un anuncio colgado de un puente con un mensaje en donde los traficantes amenazaban a ciertos comandantes de policía corruptos: o respetan nuestros acuerdos, o nos regresan el dinero, o van a acabar como el periodista. Y dos días después, en la esquina de las calles Arroyo de las Víboras y 16 de septiembre, apareció un hombre destazado y decapitado: el cuerpo hecho pedazos dentro de un coche, la cabeza sobre el toldo. Versiones extraoficiales dicen que la cabeza reposaba sobre un ejemplar del Diario de Ciudad Juárez con la noticia del asesinato de Luis Carlos.
La guerra contra el narcotráfico ha banalizado la crueldad en México. El proyecto colectivo Menos Días Aquí, que a diario registra en una página web y en Twitter (@menosdias) las muertes por violencia en México, contó 373 asesinatos ligados al narcotráfico en todo el país, tan solo la semana del 12 al 20 de septiembre, la misma en que Luis Carlos fue asesinado. Entre las víctimas había 7 decapitados, 4 calcinados, 10 atados de pies y manos, 11 encobijados (cadáveres que aparecen envueltos en una cobija), 4 menores de 14 años, 6 hombres ejecutados frente a su mujer y sus hijos, 3 familias enteras acribilladas y 2 colgados de un puente en la noche de la conmemoración del grito de independencia (15/sep), desnudos, ataviados con sombreros y ponchos tradicionales, con mensajes amenazantes escritos sobre la piel. Frente al teatro del absurdo de un Estado impotente, los narcotraficantes imponen un teatro de horror urbano, en donde el contenido de los mensajes se cifra en la morfología del crimen. En su libro Salida de emergencia, Fabrizo Mejía Madrid da algunas claves: "un cadáver calcinado significa que el ‘calor’ le está llegando al jefe, un cadáver encobijado significa ‘ya no quiero tu protección’, un decapitado significa que se metió en territorio enemigo sin permiso". En su ensayo La alfombra roja del terror narco, Juan Villoro llama a estas muertes "crímenes con diseño de autor". El título de este ensayo se refiere a la instalación que la artista plástica Rosa María Robles expuso en una galería de arte de Culiacán: una alfombra roja hecha con ocho cobijas ensangrentadas que los narcotraficantes habían previamente usado para envolver a sus víctimas. Cuarenta años después de la warholiana lata de Campbell’s, el abrelatas de Rosa María Robles exhibe su contenido: sopa de sangre con cocaína.
La editorial del Diario también acusa al presidente Calderón de haber desencadenado la guerra contra el narcotráfico por motivos políticos, "sin una estrategia adecuada y sin conocer las dimensiones del enemigo, con el único fin de conseguir la legitimación que no obtuvo en las urnas" (Calderón ganó las elecciones del 2006 por un margen mínimo, y el candidato de oposición nunca aceptó la derrota). También le reprocha la interpretación personal que hace de los símbolos patrios en una carta que el mandatario envió por correo postal a 20 millones de hogares mexicanos con motivo del bicentenario (el paquete contenía también una bandera de tela). En su carta, Calderón reinterpreta de manera retórica el significado de los símbolos patrios, atribuyendo al color blanco el valor "de la paz que hemos conquistado". El Diario agrega que "tal afirmación es una burla para los juarenses que se ahogan en un baño de sangre y que de paz es de lo que menos saben en estos tiempos", y concluye que los 45 millones de dólares que costó la onerosa celebración del bicentenario de la independencia hubieran sido mejor utilizados en reforzar "las pálidas estrategia de seguridad en Ciudad Juárez".
Las críticas del Diario son certeras, pero Calderón no es el único responsable de la situación. Entre 1990 y 2000 México vivió una liberalización brutal de su economía. La agenda económica ultraliberal fue aplicada al pie de la letra, sin oposición ni consideraciones éticas de ningún tipo: exenciones de impuestos, reforma de pensiones, reducción del aparato gubernamental, reducción de la inversión en educación superior pública, restricciones en gastos de salud, reformas a la ley laboral, desregulación ambiental, fin de las barreras arancelarias. Todas estas reformas, que en democracias parlamentarias enfrentan oposición, debate y exigencias de transparencia, en México se llevaron a cabo con la opacidad y la corrupción propias de un régimen de partido único. En 1990 había un sólo mexicano en la lista de multimillonarios de Forbes: en el año 2000 había 24, y para 2010 el mexicano Carlos Slim ya es el hombre más rico del mundo. En una sola década, México firmó tratados de libre comercio con 33 países (hoy ya son 41), salvó a su industria bancaria de una crisis financiera con fondos públicos y pasó de 19 a 25 millones de personas bajo la línea de la pobreza extrema. El país llegó al año 2000 con el ascensor social roto y una fenomenal destrucción de sus fuerzas productivas.
Las víctimas de esta drôle de guerre no caen por motivos políticos, religiosos o ideológicos, sino por la radicalización de una lógica económica en bancarrota moral, donde el fin justifica los medios y el ser humano no es más que una pieza intercambiable, un fusible menor en una cadena de producción y acumulación extrema de la riqueza. Los narcotraficantes, en su mayoría hombres jóvenes con poca educación y provenientes de esferas económicas no muy privilegiadas, no sólo democratizan el "sueño mexicano" de aprovechar la impunidad, la corrupción y el naufragio del bien común para enriquecerse hasta la ignominia, también nos muestran cómo sería un mundo en donde las premisas más radicales del ultraliberalismo son interpretadas literalmente, un mundo en donde los mandos medios de una empresa asesinan en la vía pública a los empleados de la competencia para abrir nuevas rutas comerciales, un mundo en donde la posibilidad de un genocidio de mercado es real. Carlos Slim y el Chapo Guzmán comparten algo más que una página de la revista Forbes: la brutalidad de una lógica económica perfectamente inhumana, que en su versión "virtuosa" produce al hombre más rico del mundo, y en su versión perversa al criminal más buscado de México. ¿En qué pensaba Roberto Bolaño cuando en 2666, su novela póstuma, escribió que el secreto del mundo se esconde en Ciudad Juárez? Acaso en una variante de aquel grabado de Goya: el sueño del capital produce monstruos.

“todos los seres humanos estamos al mismo nivel”

Fragmento de una entrevista a Carlos Castaneda (vía @alex_escalante)

No tengo nada más que añadir. Todos los seres humanos estamos en el mismo nivel. Al comienzo de mi aprendizaje con don Juan Matus él trató de hacerme ver lo común de la situación del hombre. Yo, como sudamericano, estaba muy involucrado intelectualmente con la idea de la reforma social. Un día le planteé la pregunta que yo creía era fatal. Le dije: ¿cómo es posible, don Juan, que usted permanezca impasible ante la situación espantosa de sus congéneres, los indios yaquis de Sonora?

Yo sabía que un porcentaje de la población yaqui sufría de tuberculosis y que no tenía remedio por su condición económica.

Sí – me dijo don Juan- es una cosa muy triste, pero figúrate que también es muy triste tu situación, y si tú crees estar en condiciones mejores que los indios yaquis, te equivocas. Es la condición del hombre en general el permanecer en un estado espeluznante de caos. Nadie está mejor que otro. Todos somos seres que vamos a morir, y a menos que tomemos en cuenta cabal esta situación, no hay remedio para nosotros.

{{Y aquí The Dark Legacy of Carlos Castaneda, un artículo muy crítico contra el creador de Don Juan Matus}}