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Monóbologo interior de @harmodio, maestro de obra electro.literaria (y un tropo entre paréntesis agrega: una bicicleta huiqui descendiendo a toda lentitud por la carretera vecinal del la literatura open source).

Archivos mensuales: marzo 2010

oda al cojo ~= auto.oda

Pero hay que contar. Esto es un cuento. O una cuenta. La cuenta.

Afortunado el español en donde contar y contar coinciden. Ambas son ennumeraciones: una en número, la otra en lengua, las dos secuencias, sucesiones ordenadas: la aritmética de la sintáxis.

Contar para atrás. Contar el régimen híbrido: hospital de día, casa de noche, la libertad condicional del cojo. Cojo yo. Cojo unimembre.

Los cojos somos otro cosmos, diría aquel (¿fue aquel?). Los cojos vamos a trompicones, sin contar nada, tropezándonos con digresiones distractoras, desviaciones, vías alternas: hay tráfico en la narrativa: prometiendo contar sin contar: cuenta, canta, canta al cojo.

Oda al cojo. Tanto cojo en la literatura. El capitán Ahab, el capitán Garfio, el cojo de Servidumbre humana, o el otro, el Cojote de la Mancha… no, pérate, ese era manco.

El régimen diurno consiste en: ocho de la mañana, una ambulancia llena de cojos pasa por uno más: yo. El cojo cojea fuera de su casa, las muletas o el bastón se le enredan como espaguetis o peor aún, como malas metáforas sobre espaguetis entre las piernas, pero ahí va el cojo, con sus pasos demediados, con su balanceo místico, con su arritmia esquelética, ladéandose, dándose golpes contra el aire que lo devuelve a su cojera: cojo enfermo de asimetría.

Y entra pues el cojo en la ambulancia. Aquí el cangrejo Oxímorón me regañaría: estamos contando de atrás para adelante, la secuenca va al revés: no estamos contando, estamos odnatnoc.

Od/nat/noc, pues. Salí del hospital, luego me internaron en régimen de hospital de día, después estuve internado las 24 horas, tres semanas duró la convalescencia, y luego, felizmente, me operaron. El accidente que causó la operación ocurrió justo después de la operación. Y de ahí pal real.

Od/nat/noc. Oda natal nocilla. Que nocilla ni qué la chingad. Me cagan los nocillas. Me cagan todos los escritores de éxito. Por las noches, especialmente las noches de premios perdidos, me consuelo pensando que mi éxito es inversamente proporcional a mi talento.

Corrección: el escritor fracasado eres tú: yo soy el que está leyendo. Yo te estoy leyendo. Déjate de tanta palabrería y sigue od/nat/noctando.

Decía: pasa la ambulancia. Hay un en ella un cojo de cincuenta y tantos: prótesis de rodilla. También una coja de Kosovo. Coja Kosovar: qué maravilla. El Cangrejo Oxímorón y la Coja Kosovar se van a casar con un fisioterapeuta de sacristán.

El cojo aborda la ambulancia (es un exceso llamarla ambulancia: un coche cualquiera lleno de signos que vagamente insinúan una condición hospitalaria: esto viaja lleno de enfermos: tenga cuidado).

Y sale la ambulancia, rauda y veloz. Aunque, ahora que lo veo de cerca… ¿por qué Y? Por qué no mejor: antes de salir de mi casa abordo la ambulancia, cojeo porque me voy a tener un accidente dentro de tres meses, dos horas antes (o el día de ayer, da igual), la ambulancia llega a la clínica que está junto al canal diagonal.

¿Así o más complicado?

Besos para ti, escritor. Quién fuera lector. O cojo. Hasta mañana

el cangrejo Oximorón

(Se advierte que este texto probablemente tenga faltas de ortografía porque no ha sido corregido aún) (Su autor es perfectamente irresponsable)

Una clínica, decia. Un canal diagonal. Barcos cargados de arena que pasan por el canal. El estadio grande, plateado, elíptico. Así se veía desde la ventana del cuarto en donde convalecía.

No lo estamos logrando. Ni tú en la lectura ni yo en la escritura. Estamos cansados, traemos el día en la espalda, duelen las vértebras dorsales, quién sabe dónde estés tú cuando esto escribas, quién sabe dónde esté yo cuando esto lea: sabrá Dios, o el real, o aquel. El hecho es que no lo estamos logrando. Respira. Vuelve a empezar.

Sabemos hacia donde nos dirigimos: el pasado: el instante del accidente, el momento en que tomo la bola, miro a mi izquierda y. No. Todavía no.

Sabemos también que estamos en el presente de este punto que avanza hacia atrás como el cangrejo Oximorón. Hasta ganas me dan de mandarlo todo, hospital, accidente, rodilla, rugby, al diablo para contar la historia del cangrejo Oximorón. Sí, lo voy, lo vamos a hacer.

Hagámoslo. Hagamos al cangrejo Oxímorón. Un cangrejo que, en honor a su reputación semántica, camina hacia atrás, no en el espacio, sino en el tiempo. Un cangrejo que atenaza un instante entre sus pinzas y a partir de él desmadeja la bola de estambre de tiempo que lo precede. El cangrejo Oximorón dice: hoy, ahorita ahorita: hoy me dieron de alta. Y de ahí pal real, hacia atrás, la clínica, el estadio, el canal diagonal, las larguísimas sesiones de reeducación, la máquina de plegar rodillas.

El cangrejo Oximorón tiene dos pinzas con las qué causar rupturas, desgarros, desmenuzamientos. Las pinzas de Oximorón son diagonales: aquí una pinza \ ; acá otra pinza /. Una característica del Oximorón es que es fácil dibujarlo: ni siquiera hay que salirse de esta eterna línea hacia que es un texto. Les presento al cangrejo Oximorón: \ /

Evidentemente es una representación icónica del cangrejo. Tú dibujas únicamente las pinzas, en mi cabeza se forma un cangrejo. La parte por el todo. Esa figura retórica tiene un nombre de cuya forma no logro acordarme. ¿Meto? ¿Nimia? Metonimia. Creo que ese es el nombre \ / ~= metonimia de cangrejo. La parte. El todo. ¿Dónde está el todo?

La historia del cangrejo Oximorón casi no es historia de tan simple, de tan básica, sintética como un chiste. Un chiste que no hace reír. El cangrejo se llama así, Oximorón, porque su movimiento es contradictorio. El cangrejo camina hacia atrás en el tiempo, pero para hacerlo, para pronunciar su secuencia inversa (salí del hospital, luego me operaron, después tuve un accidente) necesita decir, contar, narrar y esos tres verbos nacen orientados hacia adelante, te cuento de izquierda a derecha (lenguas semíticas abstenerse o invertirse), empiezo a contar aquí, sigo acá y termino hasta acá, donde el punto este. ¿Viste?

Un cangrejo que necesita contar para adelante para poder caminar hacia atrás. Por eso se llama Oximorón. Se hubiera también podido llamar Contradicción, pero ese no es nombre de cangrejo. Tampoco de figura retórica. Y como todo botanista sabe, los cangrejos son las figuras retóricas de la roca. O del mar. Sabrá Dios. ¿Y el real?

El real es este espacio del que no me puedo deshacer, el metro donde te voy leyendo para que me sigas escribiendo, el día pesado a cuestas en la espalda, el cangrejo Oximorón estacionado porque sus tenazas diagonales como canal no se avocan aún a su trabajo forzado: desmenuzar el tiempo: ayer me dieron de alta de la clínica: me puse triste, quería seguir enfermo, deseaba que la vida fuera una reeducación infinita, rectilínea, feliz de presas isquiotibiales, pelotas hinchadas de aire a prueba de equilibrio y caminatas en medio protegido. Por eso me puse triste: porque en la vida real pal real es campo abierto, no hay barandales donde apoyar la marcha ni un fisioterapeuta que vaya junto a ti corrigiendo el movimiento al tiempo que te indica el camino.

Instantes después de que me diaran de alta (u horas antes, da igual) fui al que fue mi cuarto: el lugar donde dormía en la clínica. Habitación 230, en una esquina del corredor. Por ahí llegaban las enfermeras con morfina, con bolsas de hielo, con compresas de consuelo. Era una vida clara y serena: las decisiones se habían tomado ellas solas de antemano. Si el dolor no te despierta de madrugada, lo hace una enfermera a las 8h30: trae el desayuno. Frugal, rutinario, repetitivo: té negro con leche, dos rebanadas de pan, mermelada, mantequilla, jugo de naranja. El compañero de habitación (un cojo con el brazo enyesado, o un hindú con tres fracturas, una por cada piso de la caída, da igual) se despierta, se despereza, se dan o no se dan los buenos días, depende del ánimo, de la noche, del dolor.

Sabían a gloria esas tostadas de pan con mermelada. No eran tostadas, estaban crudas, pero la puntualidad, la generosidad, la certeza de saber que esas rebanadas eran una institución perpetua las elevaban al cielo de las tostadas del hotel con más estrellas de la constelación.

Bosteza el cangrejo Oximorón. Lo aburre la nostalgia. ¿750 palabras? Creo que nos pasamos. ¿Ya te dormiste?

@~ en t0

Hic et nunc. Aquí y ahora en latín. De una a otra lengua, el aquí se pierde. No importa: importa el ahora. Eso soy aquí: cazador de ahoras. El ahora inmediato, el tiempo cero (Té Cero, diría aquel… ¿quién es aquel? ¿qué hace, a qué se dedica, por qué hace tanto tiempo que no sé nada de él?), el ahora móvil que es este punto de lectura, de escritura, lectura, escritura, aspira, inspira, inhala, exhala, conserva, consume. El eterno móvil del ahora. Móvil como causa y como fenómeno: el móvil del asesintato: este ahora móvil, inasible al que me enfrento.

Dos posibilidades: soy escritor (puesto que escribo) y/o soy lector, puesto que leo. Y/O = yo ~= la disyuntiva del yo, el yo partido por la mitad, el blanco móvil del ahora, el que inhala no es el mismo que el que exhala: y/a cam/bió. / = ruptura respiratoria, movimiento perpetuo, el desgarre en el tejido temporal, indispensable para su paso, la ruptura del paso del tiempo en una diagonal disyuntiva: y/o, ayer/ahora, inspiro/expiro, leo/escribo.

Escribo para dejar constancia del día. 750 caracteres es la consigna. Empiezo a escribir ahorita ahorita sobre lo que ahorita ahorita me viene a la mente y a partir de ahí hay que reconstruirlo todo, como en el lenguaje, donde nada existe antes de la primera palabra, nada excepto el sistema. Pero eso es muy complicado. Paso a lo concreto: lo fácil: lo inmediato: / .

Escribo no de atrás para adelante, sino al revés: desde este Té Cero (T0, diría aquel… ¿qué fue de aquel?) hacia atrás, es decir, de aquí pal real: el real es el pasado, lo real porque pasó: te juro que me pasó. Estaba jugando un deporte ajeno, me caí, me rompí la rodilla, me operaron, pasé tres meses en una clínica: no es choro, te lo estoy jurando.

Te cuento. Pero te cuento desde aquí, desde Té Cero (es decir aquí, hic, salud) pal real (Té menos infinito: allá, otro nunc, el nunc del accidente: llevo el balón, un tipo se me cuelga y entonces… pero no, mejor te lo cuento después. )

Te cuento que hoy me dieron de alta de la clínica. Mi rodilla acaba de sanar, o parece que está sanando, o parece que ya no necesita tantos doctores, tantas medicinas, tantos cuidados para sanar. Hoy me dieron de alta de la clínica y sentí tristeza, nostalgia de la enfermería, saudade de hospital. Estar enfermo es relativamente bonito: tu único horizonte es la salud (hay otro horizonte, pero no quieres saber cuál es: vida/mejor me callo). En el hospital, en la enfermedad, eres el centro de los cuidados, hay una ruptura (/) entre lo sano/enfermo, tú estás del lado cojo, del lado que no puede caminar, del lado.dolor: ellos te cuidan, te dan medicinas, te esculcan las radiografías y te dan órdenes de salud. La vida es fácil: tú obedeces a cambio de la salud.

Aquí, ahora, en el mundo real de los relativamente sanos, de los que ignoran que traen un tesoro en la rodilla, de los ni por aquí me pasa mi ligamento cruzado, los horizontes son otros: tener trabajo, comprar una casa, criar al niño, casarse con la muchacha, ganar la guerra, tomar el autobús. Aquí, ahora, la baraja de los horizontes es infinita (ser un escritor de éxito, conseguir un trabajo estable, embarazar o convencer o abandonar al novio/amante o a la amante/novia): una baraja de posibilidades reales que se realizan (esa es la realidad: la que siempre se realiza).

Basta del aquí, vamos pal real: la clínica, el lugar de donde vengo, la consecuencia del accidente, la antesala de la salud. La clínica se ubica frente a al estadio (¡ah, refrescante dato, como hueles a realidad!). ¿Nombraré el estadio? No lo sé. Por el momento que sea un estadio con una clínica enfrente, y entre ellos un canal, diagonal como una /. El canal diagonal lleva agua, el estadio lleva aficionados, la clínica lleva enfermos. Ahí empieza esta historia que se escribe poquito a poco, de 750 palabras en setecientos cincuenta @~ (¿por qué no hay una cadena de caracteres que equivalga a palabra? ¿Un glifo azteca tan acertado, cierto, icónico como el glifo azteca para pintar una palabra? Inventémoslo:

palabra = @~

Mañana le sigo con la @~. Hasta mañana.

México, 16 años después del NAFTA

Conferencia impartida por el profesor Andrés Barreda en la Carleton University el 27 de noviembre de 2009 (vía Alejandro Lambarry )

El tema más importante para explicar el día de hoy es un tema que no está suficientemente claro en la discusión pública internacional y que consiste en: ¿Cuál es la situación exacta en la que se encuentra México hoy, a dieciséis años del NAFTA? En el Centro de Análisis Social, Información y Formación Popular tenemos resultados muy claros, inobjetables.

Lo primero que podemos decir es que en México ha ocurrido una “fenomenal destrucción de todas las fuerzas productivas del país”. La agricultura mexicana ha sido destruida. Siendo el centro de origen del maíz (alrededor de 30,000 variedades), en México el NAFTA nos quitó la autosubistencia alimentaria, pues ahora importamos el 30% del maíz que consumimos. Y ahora tenemos contaminación en todo el país con el maíz transgénico de MONSANTO. En el norte, en el centro y en el sur de México.

Teníamos la segunda industria más grande de América Latina. Como país petrolero, antes no sólo extraíamos el petróleo, también lo procesábamos. La capacidad de esta industria era tan fuerte que la CIA elaboró en 1979 un informe clasificado llamado “el peligro de la japonización de la petroquímica mexicana”.

Pero nuestra industria fuerte era la industria que producía bienes de subsistencia. Desde vestido y alimentos hasta construcción. Hoy México importa el 45% de sus alimentos y hasta un 75% de todos los medios de subsistencia.

La rama encargada de producir bienes de subsistencia fue completamente destruida. Cuando comenzábamos a producir ferrocarriles éste sector fue destruido. México intentó tener una industria automotriz propia, como China o India, pero ésta también se destruyó.

¡Aún así, tenemos a algunos de los hombres más ricos del mundo! ¿Por qué Slim es de los hombres más ricos del mundo? Porque el flujo de llamadas entre México y EU es el más alto del mundo y las tarifas son también de las más altas del mundo… ¡Pero Slim no produce nada!, sólo monopoliza las comunicaciones.

Actualmente hay 30 millones de mexicanos en EU (la mitad son ilegales) y esta es la tercera razón por la que se destruyeron nuestras fuerzas productivas. Nosotros no sólo destruimos la soberanía alimentaria o industrial, también destruimos nuestra soberanía demográfica.

Mientras que el sueldo promedio en EU para un trabajador blanco asalariado es de 18 dólares (o era antes de la crisis), para los jóvenes y la gente de color es 9, para los mexicanos 4 dólares, para las mujeres mexicanas es de 3 dólares. Y en la frontera, en el cinturón de las maquiladoras, es de sólo 1 dólar.

Por eso EU necesita que haya tantos mexicanos (y si son ilegales mejor), porque “jalan los salarios para abajo”. Son la vanguardia de la baja del salario. Es un plan de política económica también en contra del trabajador blanco.

Estados Unidos es la máquina perfecta de utilización de unos migrantes en contra de otros. Tienen doscientos años haciéndolo.

El flujo de inmigrantes mexicanos a los EU es el más importante del mundo.

Entonces la destrucción de la autonomía demográfica de México es una parte esencial del crecimiento económico de México. La promoción del racismo en este proceso es un dispositivo clave del NAFTA.

Ahora vino la crisis, y ya no saben qué hacer con tanto mexicano, pero no los pueden regresar. Además, pensemos, si en México se regresaron las fuerzas productivas en los últimos años, ¿a dónde van a regresar todos ellos?

La pregunta es ¿cómo no ha estallado la revolución en México de nuevo? Es una pregunta elemental. La respuesta es sencilla: porque 20 millones de mexicanos migraron a los EU y el desempleo aparentemente no existía en México.

Pero ¿qué comía la gente en México mientras tanto?: de las remesas de los migrantes.

Actualmente ingresan 25 mil millones de dólares a la economía de México. El petróleo produce 20 mil millones de dólares. Pero las remesas se convirtieron en un ingreso más importante que el petróleo.

Pero en México todo mundo roba petróleo, comenzando por el presidente de la República, que tiene buques-tanques propios que extraen petróleo clandestinamente para luego venderlo a Ámsterdam. Esto es un viejo negocio de cada presidente que llega al gobierno.

Pero ahora cualquiera puede romper un oleoducto y robarlo. La noticia más reciente es que hay corporaciones multinacionales de Texas involucradas en ese robo.

La economía criminal en México es la parte más importante de toda la economía. Sólo por narcotráfico se producen 45 mil millones de dólares, pero el narcotráfico es sólo la punta del iceberg de la economía criminal en México. También está ligado al tráfico de armas, de migrantes, de mujeres, de niños, de órganos, de basura, de obras de arte, de riquezas prehispánicas o coloniales, de autos robados, etc, etc. El país vive de eso.

México no tiene industria, aunque ha crecido el turismo, que tiene una buena relación con esta economía criminal. La prueba es que Cancún se ha convertido en el principal polo de turismo sexual infantil.

Bueno, no debemos olvidar que la burguesía mexicana sí propuso un desarrollo industrial: la maquila. Entre 1995 y 2000 México fue el líder mundial en esta industria, que se desarrolló sobre todo en la frontera norte, pero había planes de extenderla por todo el territorio.

En los planes de los años 90, el gobierno mexicano miraba al territorio nacional como un territorio “puente” para la industria maquiladora entre el este de los EU y China. Imaginaron un corredor entre Nuevo Ladero y el puerto de Manzanillo y le pusieron de nombre “Corredor Singapur-Kansas City”.

En esos corredores se comenzó a trasladar la industria automotriz de los grandes lagos: Chrysler, General Motors, Nissan, etc. Guadalajara se convirtió  en el segundo “Silicon Valley”, Ciudad Juárez fue “la capital de la maquila mexicana”…. Y uno pensará: eso es progreso, eso es desarrollo industrial… El problema es que la maquila en realidad es como si metiéramos en la economía mexicana un tubo, que tiene la entrada dentro del país, y la salida fuera del país.

El 90% de lo que consume la maquila viene de fuera, casi nada de dentro del país. Y el 100% de lo que vende, lo vende fuera. La única interacción es la sobre-explotación de la gente y de la naturaleza.

Entonces la burguesía mexicana dijo: “bueno, esto es un sacrificio, pero así comenzó Corea, Honk Kong y otras potencias, así que hagamos el sacrificio”. La maquila fue una apuesta donde dijeron: destruimos toda la industria previa a cambio de esta nueva industria que podrá ser una gran industria dentro de 30 años.

Pero en 2001 China entró  en la OMC (Organización Mundial del Comercio) ¡y se acabó el sueño! China recuperó el primer lugar mundial en maquiladoras, porque paga 10 centavos de dólar la hora. ¡Cuando el salario es alto en China es de 25 centavos la hora! Nadie puede competir con China. Ellos tienen mil 300 millones de habitantes.

En el delta del río la Perla, el corazón de la maquila en China, hay lugares donde se llega a pagar 1 centavo la hora. Porque ellos pueden cambiar constantemente los “esclavos” de la maquila que mueren.

Actualmente queda el 10% de las maquiladoras que teníamos abiertas en México en el año 2000. Es un fracaso de proyecto histórico total. Y a cambio de ese fracaso no tenemos agricultura, porque los “genios” economistas mexicanos pensaron: “si alimentamos al obrero mexicano con comida gringa es más barato”, y no les importó destruir la agricultura mexicana.

Por eso tenemos como resultado la destrucción de las fuerzas productivas. Ahora frente a tanta destrucción la pregunta es: ante tanta destrucción y sabiendo que hay 30 millones de migrantes ¿CÓMO NO HA EXPLOTADO LA REVOLUCIÓN?

La respuesta es antropológica. Sólo los antropólogos y los sociólogos pueden entenderlo, porque ya no tiene que ver con la producción, tiene que ver con el consumo.

¿En qué se usaron los 25 mil millones de dólares de las remesas, los 45 mil millones del narcotráfico y los otros 50 mil millones de dólares de la economía criminal? La respuesta es muy sencilla: en 1992 cuando se acuerda el NAFTA teníamos en todo el país 9 mil centros comerciales. Actualmente tenemos 35 mil centros comerciales o tiendas de autoservicio.

Mientras se destruía el país, el consumo lidereado por la televisión, producía junto con los políticos naturalmente, (que son peores que la televisión) la imagen de un país que estaba progresando porque consumía porquerías de los EU.  Sí, comíamos como los EU, pero en ese período México se convirtió en el primer país con casos de diabetes. Es realmente un logro!, no? La gente engordó!, mejor nutrición con diabetes. Pero el cáncer también subió. Nuestro ministro de economía ha logrado tener exactamente la misma figura que una esfera de navidad. Es el “monstruo comegalletas”. Es patético esto que está ocurriendo en México.

En 1994 Smith Field, la mayor productora de carne de cerdo en el Mundo tuvo que huir de Carolina del Norte debido a la destrucción que provocó por la contaminación y ¿a dónde creen que se fue? ¡Pues a México! Donde abrió las famosas granjas Carroll, donde comenzó la influenza, donde se producen 6 millones de cerdos.

Cuando el NAFTA comenzó  los economistas mexicanos reconocían dos ventajas en México: 1) el bajo precio de la mano de obra y 2) la desregulación ambiental. Pero en 2001 la primera ventaja ya no existía. ¡Aunque para entonces México era el país que había firmado más tratados de libre comercio en el mundo! Con Europa, con Japón, con EU y Canadá, con Chile, con Sudamérica, etc.

¿Pero qué hace atractivo a México si ya no tiene mano de obra barata? Pues que ellos venden a México como el “excusado” del planeta, para que vayan a colocar la “mierda” industrial del planeta. Y claro, actualmente la destrucción ambiental en México es fenomenal. Es una de las peores en el mundo. Esa es finalmente la última destrucción de fuerzas productivas. O sea que no sólo se destruyeron las fuerzas productivas industriales y demográficas, también toda la fuerza productiva ambiental y natural.

Los ríos mexicanos están todos muertos. Y les voy a contar de algunos casos:

La ciudad de México tiene 22 millones de habitantes, coronada por varias ciudades periféricas donde hay 10 millones más de personas. Esto da un total de 32 millones de personas. El DF compite con Tokio. Es una zona de urbanización bestial. Pero en un país sin regulación ambiental, porque esa es su principal ventaja competitiva.

Es interesante notar que en Toluca están Chrysler y General Motors. En Puebla está  la Volkswagen. En el sur está Cuernavaca, con la planta de Nissan y al norte del DF está la planta de la Ford.

En Toluca nace el río Lerma, pero desde el nacimiento del agua, el agua está tan contaminada que está ya “muerta”. A un kilómetro del nacimiento uno no aguanta el olor a putrefacción.

En Guanajuato hay una industria química compleja que arroja tal cantidad de químicos al río que es común que éste se incendie. Es un “espectáculo turístico de luz y sonido”…

El siguiente caso es Jalisco. Cuando ustedes llegan a la ciudad Guadalajara ven un letrero que dice “Wellcome to the second Silicon Valley”, donde están IBM y habían una infinidad de maquiladoras informáticas. Y toda la mierda de alta tecnología va al río Lerma. Ahí el río tiene una hermosa y espectacular cascada, y ahí se levantan columnas de espumas con toda esta mierda. Ahí es caliente y nunca cae nieve, pero la gente está muy contenta porque la espuma parece nieve. El problema es que la espuma quema la piel.

Ahí hay dos pueblos: El Santo y Juanacatlán. En estas dos comunidades el nivel de la población con cáncer, con espina bífida y con malformaciones al nacer está 9 veces por arriba de la media nacional, y la media en México es muy alta.

En el pueblo no hay ancianos, y no porque hayan migrado, sino porque nadie pasa los 60 años de edad. Hace un año un niño cayó en el río 3 minutos y a los 15 días estaba muerto. Y las autoridades de Guadalajara dicen que el río no está contaminado. ¡Es increíble!

Otro ejemplo parecido: en Puebla, la planta de la Volkswagen y una gran red de maquiladoras, todas juntas ensucian el río Atoyac y el río Zaguapan, ambos extraordinariamente contaminados. Y el agua contaminada se deposita en la presa de Valsequillo. Aquí, hace un año, un niño nació con 24 dedos, uno de más en cada extremidad. Y el gobernador explicó que la deformación genética se debía a que en el pueblo se practicaba mucho el incesto.

El TLC destruyó  todas las normas ambientales en México, pero promovió entre gobernantes, legisladores y jueces una complicidad brutal con la destrucción del sistema ambiental mexicano, después de todo ésta es nuestra “ventaja competitiva”.

No los voy a cansar con historias terribles, pues hay miles. Pero sólo les digo: el 10% de la población mexicana tiene deformidades. Al igual que en EU, en México el neoliberalismo ha destruido al sistema de salud, por lo que actualmente la salud es el “deporte favorito” de las empresas privadas. En México el TELETÓN es el Maratón de la Televisión, dura 24 horas, y es como una subasta… Las empresas compiten a ver quién da más limosna para ayudar a los deformes. Es algo absolutamente racista porque exhiben a la gente que padece deformidades genéticas, la exhiben en televisión. ¡Y compiten entre ellos a ver quién da la mayor limosna! Y van abriendo hospitales para los deformes… y cada año repiten el TELETÓN. Es el mejor espejo de la decadencia que se vive en México.

Probablemente ustedes recuerdan la campaña de Obama, en la que muchos teníamos una esperanza. Él decía que iba a revisar dos capítulos del NAFTA, ¿se acuerdan? El capítulo laboral y el capítulo ambiental. Porque la huída de capitales a México por la sobre explotación del trabajo y la sobre explotación de la naturaleza ya hizo daños en la economía de los EU. Es tan grande que ya le causó daños, porque los capitales huyeron buscando esas ventajas competitivas de la sobre-explotación del trabajo y la sobre-explotación de la naturaleza.

Obama viajó a México en marzo del 2009. Uno de sus guardias se contagió de influenza y al entrevistarse con Calderón, Obama declaró: no es ahora el momento porque la crisis está “fea”, pero cuando se componga la economía, vamos a revisar los capítulos laboral y ambiental.

¿Y qué creen que respondió Calderón? ¡Se enojó! No veo por qué vamos a revisar lo que ha funcionado tan bien, dijo. Calderón es peor que la CIA mil veces… ese es el saldo general que tenemos del TLC en México. Un saldo de destrucción fenomenal. Pero nuestro principal problema es que cuando lo explicamos NADIE lo cree. Pero quien tenga interés en comprender y saber, lo invitamos a conocer las maravillas de “luz y sonido” de México.

Actualmente están creciendo dos alternativas muy importantes en México. Primero, numerosos investigadores de ciencias naturales y ciencias sociales hemos organizado una gran asociación científica-ética en contra de todo esto. La organización se llama Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad (UCCS). La página web es: www.unionccs.net y la dirige una bióloga genetista, que es la principal investigadora de la contaminación del maíz en México y coordina un grupo de 40 científicos que han hecho la denuncia más importante de organismos transgénicos que se haya elaborado en el mundo. Esto es muy importante. Pero estos estudios fueron bloqueados en la revista Science porque el gobierno Mexicano tuvo ingerencia en el comité de la revista, porque MONSANTO necesitaba cambiar las leyes en México para que se aprobara la experimentación con maíz transgénico y el bloqueo de la información sirvió. La siembra experimental en México se aprobó.

Por eso cuando la segunda revista más importante: Molecular Biology publicó los resultados fue un escándalo que Science no los hubiera publicado.

En la UCCS estamos organizando un observatorio ambiental para vigilar y documentar la destrucción natural de México con información científica.

La otra alternativa en México no es centífica, sino popular. En el último año maduró  un trabajo que comenzó hace cuatro años y se logró conformar la Asamblea Nacional de Afectados Ambientales. La quinta asamblea la llevamos a cabo en las granjas Carroll. A esta reunión llegaron representantes de 17 estados de los 32 del país. Llegó gente de 130 diferentes comunidades, es decir 130 diferentes luchas de resistencia contra la contaminación con unos 1,300 activistas. Eso es muy importante. Y por la situación del país nosotros pensamos que esto va a seguir creciendo.

“Curiosamente” los pueblos indígenas son los más afectados por la injusticia ambiental. Los peores despojos de agua ocurren en las comunidades indígenas. El asentamiento de los basureros más destructivos también sucede en las zonas indígenas.

Pero la destrucción ambiental es “muy democrática”, finalmente llega a todos. En México hemos logrado que las ciudades ya no sean fuerzas productivas, sino destructivas.

Este es el panorama, ojalá ayude a comprender mejor qué es lo que está provocando el NAFTA, que no es muy diferente de lo que está sucediendo en EU también. Y hay más vínculos de los que aparecen en la superficie.

Andrés Barreda es profesor de la UNAM y el Coordinador General del Centro de Análisis Social, Información y Formación Popular (CASIFOP)

www.rosalux.org.mx/index.php/contrapartes/en-mexico/casifop