malversando.blog

Monóbologo interior de @harmodio, maestro de obra electro.literaria (y un tropo entre paréntesis agrega: una bicicleta huiqui descendiendo a toda lentitud por la carretera vecinal del la literatura open source).

lamento del trabajador que reporta pérdidas

Diste tu confianza: la engañé. Compraste papeles: los perdí. Diste el tiempo: lo tiré. Lo tiré temiendo qué hacer con él. Quedé a deber el ancho: el ancho que no dí. Te torée blandiendo conceptos, promesas, cifras, espejismos de mi currículum para no confesar que engañaba la confianza, que perdía los papeles, que quemaba el tiempo en horas de pasmo e Internet. No fui yo: fue la edad que pasaba a través de mí. No fui yo: sino ese acusado a quien detienen y juzgan antes de cometer el crimen: el crimen de no dar el ancho, de no satisfacer las espectativas, de no devenir quien pudo haber sido. Yo, que creía ser otro mejor. Yo: tan vaciado de mí. Traiciones empresariales, o llana simple mente traiciones. Contratos de confianza en quiebra. Horarios blandos. Había que escoger a otro: había que ver. Yo soy fracaso temiendo fracasar. Temor balbucido. Espejo de espaldas. Huída perpetua por internet: me acabé los ojos huyendo del afán. / Huyo sentado, encorbatado, engominado. Huyo de 9 a 6, de 10 a 5, de 11 a 3. Huyo mamando quincena, cuya gota vital cae en mi cuenta bancaria con puntualidad de marido engañado que regresa cansado a casa para ser feliz. Soy carne faltante: don de nadie. / Tarde o temprano: el consejo consultivo. Llega el momento de pararse frente a ustedes para confesar: no hubo afán: les presento a Nada. Pero qué Nada tan vistosa, Nada en power point, con fondo amarillo, letras naranjas, Nada traducida al discurso de nuestra especialidad. Así es la Nada ahora: imaginaria e imagenante. Acaso ellos, el consejo consultivo, los sinodales, los censores, los inversores, sean también vacío en conserva, carne de cañón de carne, huída estacionaria de nueve a seis, corbatas patibularias. Pero son tu jerarquía. De ellos no te puedes salvar. Los que cobran, los que mandan, los que exigen el retorno de la inversión. Su inversión soy yo: acuario en cloaca: pez reverso: número rojo: final de inversión. Yo soy el dinero bueno echado al malo, el papel quemado, el tiempo perdido, el vano prometido, el gerundio vacuo.

Se traiciona de 9 a 5. No se dirá que se hizo sin remordimiento. La zarpa de la culpa me hizo trabajar el primer mes. Aquel primer mes donde ustedes creyeron que yo brillaba, que yo dormía en el primer campamento de altura. Me quedé ahí. Ya no subí. Dormí perpendicularmente ocho horas diarias, tapándome con periódicos por Internet.

Sal de ahí. Sal mal. Combe basura. Duerme en la calle. Tápate con periódico real.

Una respuesta a “lamento del trabajador que reporta pérdidas

  1. paso a paso 16 septiembre, 2009 en 05:02

    No ps ke te digo men?,

    hay dias obscuros, agnos abscuros,
    hay asteristicos, que apuntan a memorias vacias.

    mas de mil mentiras, bato, que valen el esfuerzo.

    Ke te digo, pareja:
    perdio cristian mijares,
    que te digo, hombre:
    Jorge Campos esta retirado, Hermosillo se hizo director del conade, Pele viene a inaugurarnos nuestro nuevo estadio.

    Que te digo, che,
    El america anda bien esta temporada, el santos en media tabla, tus potros no dan color.

    Pero para ser sincer, Jorge:
    un powerpoint vacio ante la jerarquia…

    sos mas grande ke maradona!

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