malversando.blog

Monóbologo interior de @harmodio, maestro de obra electro.literaria (y un tropo entre paréntesis agrega: una bicicleta huiqui descendiendo a toda lentitud por la carretera vecinal del la literatura open source).

El pasado como futuro

Por Eduardo R. Huchim,
Tomado ilegal pero graciosamente del periódico Reforma, 7/jul/09

La contundente victoria electoral del PRI se basó, en lo propagandístico, en una idea muy bien aprovechada por la dirigencia encabezada por Beatriz Paredes y que se sintetiza en la frase “nosotros sí sabemos gobernar”. Frente a la belicosidad del PAN de Germán Martínez, el PRI supo mantener la ecuanimidad y en las urnas demostró que no siempre la propaganda negra genera buenos resultados. En lo operativo, es clara la influencia determinante que ejercieron los gobernadores priistas y no tanto por su desempeño público cuanto por su activismo comicial, que frecuentemente viola la ley y cuyas irregularidades raras veces son detectadas y sancionadas.

El fortalecimiento del PRI y su mayoría absoluta en la Cámara de Diputados, merced a su alianza con el Partido Verde, constituyen una pésima noticia para Felipe Calderón, quien comenzó frágil su Presidencia y así continúa, a pesar de su elevada aceptación en las encuestas y a pesar de su intento de vigorizarse por la vía del cruento y erróneo combate al narcotráfico.

La victoria legislativa del PRI, unida a sus continuos triunfos en los estados (incluidos los del domingo 5), lo sitúa tempranamente a la cabeza de la carrera presidencial de 2012. Los resultados de las urnas parecen indicar muy claramente que se privilegió la estabilidad política y económica que el PRI se ufana de haber concretado durante su hegemonía. Ese discurso ha sido eficaz frente a un gobierno federal errático, con amplias zonas de ineptitud y sin voluntad para combatir a la corrupción, herencia maligna del PRI, aunque las memorias flacas lo olviden, como olvidan las crisis económicas habidas en los cinco últimos gobiernos priistas. Ahí, en las memorias flacas, tiene el PRI a uno de sus grandes aliados para retornar a Los Pinos.

Otra importante e involuntaria aliada del PRI es la izquierda mexicana, que rinde culto a su inveterada devoción por el divisionismo. El pasmo primero y la mezquindad después dieron reversa al impresionante avance del PRD en 2006. Las ríspidas disputas por parcelas de poder, influencia y privilegios condujeron a los perredistas -incapaces de unirse en lo esencial y deponer lo secundario- a transferirle millones de votos al PRI. Incluso en el Distrito Federal el perredismo tuvo pérdidas y habrá que ver si está consciente de que el electorado capitalino no le escrituró el poder para siempre.

Ahora bien, la vuelta del PRI al Ejecutivo en 2012 es, desde el mirador de 2009, una perspectiva ominosa. Salvo que se produzcan transformaciones partidarias que no han ocurrido en casi 10 años (a partir de que perdió el poder), el PRI seguirá siendo el mismo partido que fue repudiado por los electores de 2000 y 2006. No ha cambiado sustantivamente, por más que en él militen cuadros de rectitud y compromiso indiscutibles. En la coyuntura actual hay dos hechos que aumentan la perspectiva ominosa: la propaganda abusiva y violatoria de la Constitución por parte del gobernador mexiquense, Enrique Peña Nieto, y la alianza priista con el Partido Verde. En ambos casos, el poder de la televisión está presente.

Hay quienes opinan que la candidatura de Peña Nieto está siendo construida desde la televisión y para la televisión. Del erario mexiquense fluyen multimillonarios recursos a las arcas televisivas, en un abusivo uso de recursos públicos que de ese modo resultan privatizados, en una evidente violación al espíritu y la letra del artículo 134 constitucional. Y nadie parece inmutarse.

Por otra parte, no es exagerado sustentar, a la luz de la “telebancada” (diputados clara y estrechamente vinculados a Televisa y Televisión Azteca) que los poderes fácticos, con la cobertura del Partido Verde, han iniciado el asalto al poder formal. Ya no les basta la influencia creciente que tienen sobre éste y sobre la sociedad, ahora quieren también el poder. Pretenden seguir siendo poderes de facto, pero también de iure.

El Partido Verde, aliado del PRI, ha cometido tales excesos y violaciones constitucionales y legales que ha pervertido el sistema de partidos. De aquí que juristas como Miguel Eraña hayan planteado la cancelación de su registro, temporal en un primer momento (“La muerte viste de verde”, http://www.uia.mx, portal de elecciones), posibilidad que también ha sido demandada por el PAN, por conducto de su representante ante el IFE, Roberto Gil, si bien no hay indicios de que tal cancelación pudiera materializarse.

Como quiera, con ese aliado verde y obscuro, el PRI ha emprendido la tarea de venderle al país su pasado, para hacerlo futuro.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: