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Monóbologo interior de @harmodio, maestro de obra electro.literaria (y un tropo entre paréntesis agrega: una bicicleta huiqui descendiendo a toda lentitud por la carretera vecinal del la literatura open source).

rumsfeld salva la vida a camacho.solís sumido en literatura latinoamericana superficial

Ruta de lectura (¿se puede llamar lectura a eso que hacemos por internet? ¿no sería mejor buscar una palabra que combine literatura y adicción?) de esta mañana, con la que le doy de comer a mi paranoia y de paso me solidarizo con la influenza que aqueja a mi país entrando en una especie de semi.condición depresiva que me impide escribir, leer (libros) o trabajar: me veo en la penosa necesidad de consumir datos las 24 horas del día.

Enpiezo con la lectura comparativa de la salvación de Manuel Camacho Solís, (ex.salinista, ex.regente de la ciudad de México, ex.operador de fraudes electorales y hoy opositor de toda la vida) y el fallecimiento de la niña María Fernanda García Meza, habitante en vida de la colonia Agrícola Pantitlán, quien murió tras una peregrinación de hospitales públicos en donde sistemáticamente le recetaban paracetamol. La lectura paralela de ambos relatos es una perla: ojalá los virus nos devuelvan la conciencia de nuestra igualdad fundamental (somos mamíferos). Pero bueno, eso pasa a segundo término ante la alambicada pluma de Camacho, cuyos adverbios tienen la densidad de quien acaba de salvar la vida gracias a los privilegios de una sociedad trepadora.

Tras enjugarme las lágrimas, me indigno por este columnista que asegura que si los jodidos se mueren de gripa es por su culpa: para qué se tardan en llegar al médico. De ahí, sin concentrarme en nada, sin reflexionar, con la pura impulsión del consumo de datos (más detalles, más, más), postergo de nuevo mis actividades laborales (leo en la oficina, a escondidas, fingiendo que trabajo) para correr a leer (el lectointernetómano siempre tiene prisa, aunque tenga para leer todo el día) Los cerdos peligrosos usan traje donde sin racionalidad ni juicio alguno me dejo llevar por las explicaciones fáciles: la culpa de todo la tiene la acumulación extrema (de privilegios, de fortunas, de cerdos). Abre cita de Mike Davis:

Por ejemplo, en 1965 había 55 millones de cerdos en más de un millón de granjas de Estados Unidos; hoy existen 65 millones, concentrados en 65 mil instalaciones, la mitad de las cuales tienen más de 5 mil animales. En esencia, se trata de una transición desde los chiqueros a la antigua hacia vastos infiernos de excremento, de naturaleza sin precedente, en los cuales decenas, incluso cientos de miles de animales con sistemas inmunes debilitados se sofocan entre el calor y el estiércol e intercambian patógenos a velocidad de vértigo con sus compañeros de presidio y sus patéticas progenies.

El párrafo anterior, con sus vastos infiernos, su naturaleza sin precedentes y sus cientos de individuos con sistemas inmunes debilitados, podría acaso servir para describir cualquier ciudad perdida de Ecatepec. En busca de consuelo médico, me doy una vueltecita por Google para buscar el medicamento maravilloso que cura la gripe porcina, ese que separa a Camacho Solís (que en paz sobrevive) de María Fernanda (que en paz descanse): el osetalmivir, también conocido como Tamiflu, creado para gracia de los mamíferos bípedos pensantes por la compañía Gilead Sciences, uno de cuyos accionistas es el inefable Donald Rumsfeld, y de manera falsa, fácil, superficial como el raciocino en línea, la conexión se establece: Rumsfeld salvó a Camacho, los iguales se salvan la vida, entre iguales no hay fronteras, pesa más la frontera social que separa a Camacho de María Fernanda que la nacional entre Camacho y Rumsfeld: así de rápido, así de pendejo, así de facilito establemos causalidades baratras nosotros los blogeros.

La libre asociación me permite aterrizar en la revista Hermano Cerdo, donde un vínculo me envía directo a un artículo sobre la insoportable superficialidad de los novelistas hispanoamericanos contemporáneos. No lo critico ni lo pienso ni tomo posición: nuestra literatura se nos parece. Se les parece (a usted, no se haga pendejo: ya deje el internet y póngase a trabajar). Es cierto, somos superficiales: estamos huyendo: queremos más (¿qué más, qué más?) porque no tenemos tiempo.

Una respuesta a “rumsfeld salva la vida a camacho.solís sumido en literatura latinoamericana superficial

  1. Alex 29 abril, 2009 en 19:33

    Qué buen dato ése de que Tamiflu es hecho por una empresa donde Rumsfeld es accionista. Chale, no manches. Esto cada vez más huele a crisis creada. Y el hedor viene de donde ha venido con anterioridad: de los secuaces de Bush.

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