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Monóbologo interior de @harmodio, maestro de obra electro.literaria (y un tropo entre paréntesis agrega: una bicicleta huiqui descendiendo a toda lentitud por la carretera vecinal del la literatura open source).

asalto, explosión y boom de Junot Díaz

Termino de leer La maravillosa y breve vida de Oscar Wao. Los adjetivos brotan como rara vez después de una lectura: impresionante, contundente, rotunda, oreja, oreja, rabo. Junot Díaz es un autor latinoamericano, nacido en República Dominicana en 1968, criado en New Jersey, que escribe en la siguiente lengua inglesa, página 24:

“Listen, palomo, you have to grab a muchacha y méteselo. That will take care of everything. Start with a fea. Coje that fea y méteselo! Tío Rudolfo had four kids with three different women so the nigger was without doubt the family’s resident méteselo expert.”

¿Es inglés? Sí, sin duda. El español funciona como un pararrayos emocional. Se acude al español cuando hay que expresar algo fundamentalmente visceral. En el fondo, los escritores no tienen patria. No hay tal cosa como literatura mexicana o argentina: la única patria del escritor es su lengua, la de Cervantes, de Tolstoi, de Joyce. Y sin embargo. Sin embargo Junot retoma con la otra mano (con la otra lengua) la estafeta de García Márquez, de Carpentier, de Vargas Llosa y revierte el significante de la palabra boom, palabra inglesa que antaño se usaba para designar a la mejor generación de novelas latinoamericanas. Inversamente, lo que Junot escribe es una explosión, es decir, una tremenda novela latinoamericana, con palmeras, con espectros flotantes, con dictadores y rezanderas. Nada más que en inglés. ¿Inglés?

El siguiente fragmento me gusta porque cuenta algo perfectamente inverosimil, narrativa, semánticamente insostenible. Y es precisamente ahí, cuando necesita un milagrito narrativo, que el narrador acude a la palabra fulano: el inglés es la lengua de lo racional, la lengua del relato; lo imposible (lo real maravilloso, se decía antes) ocurre, explota, hace boom en español. Página 255:

“How could that be possible? La Inca demanded.
Do you remember your cousin who was the doctor up in La Vega? The one who went to prision for saying The Bad Thing about Trujillo? Well, fulano who knows fulano, who knows fulano, said that that little girl is his daughter!”

Acaso Junot prefigura esa lengua futura que surgirá en la zona fronteriza, cuando el inglés y el español caigan (torres más altas han caído, dice Javier Marías en latín). Pero olvidemos la lengua y concentrémonos en la osadía de revisitar (de contraatacar) al boom con una novela de una potencia narrativa tremenda, donde se narran tres generaciones, dos países y cuarenta años en un santiamén, pero cuando se mira más de cerca el santiamén es ciertamente complejo, latinoamericanamente complejo: la estructura temporal no respeta sexo ni género ni edad, el narrador oscila entre una tercera persona cabrera.infantilesca y dos primeras personas: una hija en radical guerra contra su madre y un galán dominicano aquejado de halterofilia.

¿Por qué este gringo (para colmo Pulitzer) suena tan latinoamericano?

Uno: el narrador. Es el narrador de Tres Tristes Tigres sumergido y disuelto en las obras completas de la Marvel Comics, Tolkien y sus secuaces y varios meses de juegos de video. Es ese viejito veracruzano (el señor Moravela) y contador que se sienta en el porche de la casa (seguramente bajo una palmera) y al calor de un ron nos cuenta no te imaginas lo que me pasó, no me lo vas a creer, espérate que te cuente. Un orador espectacular: ora cuenta un chiste, ora anuncia con creces la siguiente melodía, ora nos hace llorar. Con la única diferencia que el señor Moravela no medía el sufrimiento físico de los personajes en hit points de Nintendo.

Dos: el espacio latinoamericano. La dictadura. El auto.colonialismo. La impunidad. Trujillo. El fukú: ese mal latinoamericano, esa maldición que adquirió forma cuando el Almirante Cristobal puso pie en la isla de La Española.

Tres: la potencia narrativa. La ambición cien.añi.soledadesca de narrar de Pe a Pa tres generaciones a caballo entre dos países. El humor, la desfachatez, el relato a calzón quitado, la imposibilidad de fijar la ubicación de un narrador ubicuo, que a veces lamenta lo que tiene que contar porque nos va a hacer daño, a veces duda de su relato y a veces nos toma por testigos para disuadir a sus personajes de la pendejada diegética que están a punto de cometer.

¿Quién se cree Junot Díaz para venir a expoliar así nuestro patrimonio literario latinoamericano? Nosotros, que ya habíamos negado el boom tres veces. Nosotros, que ya habíamos emigrado. Nosotros, que ya escribíamos novelas con el puro estilo, novelas sobre catalanes, sobre mutantes, sobre artistas plásticos, sobre los nazis. Nosotros, que ya habíamos superado el síndrome de la palmera, de la bruja, de la vírgen voladora. Junot es un pirata que, con el cuchillo de la lengua inglesa entre los dientes, asalta (infiltra, inmigra) Latinoamérica para reciclar.resucitar una tradición que nosotros, los locales, jurábamos ya agotada.

En una borrachera reciente, mi amigo Oswaldo Zavala me decía (seguramente ya no lo recuerda) que Bolaño había armado él solito un nuevo boom. Creo que Bolaño (otro inmigrante) ya tiene compañía.

Amigos escritores latinoamericanos: auxilio: nos asaltan: es hora de regresar.

2 Respuestas a “asalto, explosión y boom de Junot Díaz

  1. Paula 14 febrero, 2009 en 00:44

    Maestro Harmodio, éste es un gran post. Muy grande. Y claro, dan más que ganas de leer a este señor.

  2. paso a paso 20 febrero, 2009 en 00:25

    Pablo Neruda, poeta (chileno [y es este adjetivo del que se trata este post {cuando se habla de la oh literatura!}]), acerca de una polemica entre Cortazar y Arguedas, escribio:

    “Yo he sostenido siempre que el escritor en nuestros paises abandonados debe quedarse en ellos, para defenderlos. Los formidables libros de la costa del Pacifico que denuncian el martirio de los indios habrian sido tal vez imposibles de concebir desde el destierro, sin ese pegarse en la cabeza con los dolores de cada dia de estos pueblos. Por eso tal vez mi vida ha sido un salir y regresar, un partir para volver. Pude quedarme en muchos sitios. Pero me quedo aqui.

    En los libros de Cortazar, de Vargas Llosa, de Fuentes y de Garcia Marquez hay una constantisima preocupacion americana, una tonica temal enraizada en nuestras verdades, un ambito que nos pertenece y que ellos nos han restituido en forma varias veces grandiosa. Es esto lo que hay que tomar en cuenta. Son desde lejos, exiliados o no, mas americanos que muchos de sus compatriotas que viven de este lado del mar.

    Yo desconfie de una generacion anterior y aristocratizante que olvidaba facilmente en Europa nuestra cuna de barro. Aquellos escritores hacian sus maletas, partian a conquistar Paris y, en seguida, con dificultad o sin ella, se dedicaban a escribir en frances. Yo combati acerba y sectariamente este desdoblamiento cultural. Sin embargo, me conmueven hasta ahora muchos versos de Huidobro escritos en frances, y para que hablar del maravilloso y olvidado poeta ecuatoriano Gangotena, desaparecido en plena juventud y que no escribio en otro idioma.

    Por otra parte, vale la pena validar la existencia de aquellos de nuestros escritores que soportaron tanta dureza, penurias, envidias y ofensivas que forman el pan de cada dia en cada uno de nuestros provinciales paises. A mi muchas veces me ha entrado una comezon en el alma y un deseo de arrancarme lejos. La guerrilla literaria en America Latina forma parte de de la atmosfera y en ella se adiestran los profesionales del denuesto. Yo tuve desde muy joven familias literarias enteras, que de padres a sobrinos se dedicaron a embestirme.

    Por otra lado, la envidia es reproductiva, endemica e inmortal en tierras literarias semicoloniales. Posee tal poder de resurreccion que brota en configuraciones diferentes sin tomar nunca, por supuesto, forma de espiga o condicion de pan. Es eminentemente destructiva y amarga: no alimenta.

    Si han sido grandes los novelistas que como Arguedas, Ciro Alegria, Icaza y otros han permanecido aguantandose en este aspero territorio, cobra un nuevo sentido territorial el hecho que una nueva formacion de escritores nos represente desde lejos con la verdad luminosa o la fantasia terrestre de Garcia Marquez. Igual puedo decir de los que conozco, como el magico Cortazar o el extraordinario Vargas Llosa.

    Porque lo importante son las esencias. Y estos escritores nos han otorgado una contribucion esencial: eso es lo que cuenta. Por eso el debate puede y debe extenderse aminorandole, naturalmente, los personalismos productivos o por producirse. La dignidad de quienes sacudieron estas tesis es demasiado seria para que pudiera derivar en la camorra literaria que tantos cultores ha tenido en el continente.

    El asunto en su profundidad tiene mas complicada implicacion. “La tentacion del mundo”, llamo Ehrenburg a mi inclinacion a lo universal en contraposicion a un poeta folkrorico cubano.

    Esa tentacion del mundo hacia la integracion participante del clasicismo antiguo y del nuevo experimento puede llevarnos tambien al cosmopolitismo ambiental. Puede derivarnos a la superficialidad pasajera. Es un peligro.

    Pero, como desligarnos de la imperiosa y tantalizante Europa? Por que cortar los nudos de la elegancia que nos atan a ella?

    Ademas, es facil para el criollista y aun para el medular americano, sumergirse no en el oceano, sino en la charca, y limitarse a la forma hasta repetir sin remordimiendo la direccion del pasado. Es otro peligro.

    Ese peligro no cortara nuestras raices. Sucede que cuanto mas nos ahondemos mas nos renovaremos, y cuanto mas locales seamos podemos llegar a ser los mas universales. Un pequeno gran libro no se preocupo sino de una minima region de Espana, llamada la Mancha. Y llego a ser la novela mas espaciosa que se ha escrito en nuestro planeta.

    Todos tienen razon. Y de estas razones naceran otras nuevas. El humanismo antiguo se fortifico y prolifero en la contienda, cuando las batallas mantuvieron la dignidad en la profundidad.

    Estoy seguro de que el encontron entre Cortazar y Arguedas no solo dara nuevos grandes libros, sino nuevos grandes caminos”

    Creo que lo que escribio Harmodio en este post, ademas de ser literariamente bello y trasmutar lo ke seria una critica literaria, tiene un final muy chingon🙂. Sin menospreciar a nerudita🙂

    No puedo dejar de conmoverme ante la lucha interna del autor, ademas porque es una disyuntiva que comparto: Mexico o Paris?, dentro o fuera?, santos o cruz azul? ahora o despues? aqui o alla?

    En mi tesis, pense empezar con la frase de Machado Musihuikificada por serrat: “Caminante no hay etc…” Sin embargo despues de ardua y sesuda reflecio y de que se me hinchara un poco un testiculo (no recuerdo si el derecho o el izquierdo) decidi empezar mi tesis con el mexicanismo:

    Ken pompo?

    -Chico che y la crisis.

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