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Monóbologo interior de @harmodio, maestro de obra electro.literaria (y un tropo entre paréntesis agrega: una bicicleta huiqui descendiendo a toda lentitud por la carretera vecinal del la literatura open source).

Picasso desayuna sobre la hierba

Picasso et les maîtres se exhibe en tres museos: Grand Palais, Orsay y Louvre. La mayoría de las obras están en el Grand Palais, donde se prefirió invertir en traer pinturas espectaculares (como La Maja Desnuda) que en museografía decente: las obras están arrumbadas de dos en dos un poco como en el viejo museo arqueológico del Cairo. / Fuimos al Grand Palais el día de mi cumpleaños, hace dos domingos. Llevamos sámbuiches de bacalao y naranjas con saladito y una botella de agua y vimos a Picasso huiquificando a Rembrandt, a Goya, a Velázquez. El siguiente fin de semana visitamos las tres salas que el museo de Orsay le dedica a la batalla de Picasso contra el Déjeuner sur l’herbe de Manet y esa muestra más modesta pero mejor explicada equivalió en intensidad a la precedente. Esta vez llevamos sámbuiches de jamón con queso y rajas y de postre naranjas con saladito y una botella de agua que consumimos en la parte libre de la cafetería y volví a ser feliz como si mi cumpleaños no se hubiera acabado o insistiera en reencarnar cada fin de semana.

De pronto el Déjeuner sur l’herbe de Manet, reescrito hasta la saciedad por Picasso, me pareció una obra que sintetizaba todos los elementos de la existencia humana: el hombre, la mujer, el alimento, el deseo, la naturaleza, el paso del tiempo. Quise creer que la mujer que se agachada al fondo del cuadro y la desnuda del primer plano son la misma en dos momentos distintos del tiempo: no hay nada que lo pruebe, salvo la obsesión picassiana por hacerla el guardián trasero del cuadro: la mujer agachada es quizá el elemento más constante en las variantes de Picasso.

febrero 1960

febrero 1960

febrero 1960

febrero 1960

En mayo del 62 Picasso realiza al fin su sueño: liberar a los personajes de Manet del marco pictórico que los restringe. Lo hace primero en forma de figuritas de cartón, que después envía al escultor sueco Carl Nesjar para que las transforme en esculturas. Despojados de la ropa, del tiempo, del arte, los personajes de Manet logran alcanzan la hierba real en un parque de Estocolmo

Picasso le hace a los personajes de Manet lo mismo que al arte del siglo XX: los libera de sus marcos, rompe sus ataduras formales: pone pasto de Estocolmo donde antes había pintura verde. Quizá esa sea la tarea más noble del artista: romper los marcos y los medios para que los personajes huyan a otros lares; facilitar la emigración de las formas, fracturar las fronteras para que el mestizaje sea posible: liberarlos de las convenciones asociadas con el sustrato (el marco, el papel, la verosimilitud) para que, depojados de ropa, se vayan a recorrer cielos nuevos.

2 Respuestas a “Picasso desayuna sobre la hierba

  1. eltaza 16 enero, 2009 en 06:39

    Madres, qué bueno está esto. Mucho con la disertación estética. Le sale re bien.

  2. ritosuni 3 marzo, 2011 en 23:32

    picasso pinta como niño de 4 años

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