malversando.blog

Monóbologo interior de @harmodio, maestro de obra electro.literaria (y un tropo entre paréntesis agrega: una bicicleta huiqui descendiendo a toda lentitud por la carretera vecinal del la literatura open source).

Lázaro, sal de ahí

¿Cómo resucitar la necesidad? ¿Se resucita? ¿O se deja de escribir por que sí, por que las aguas de la rutina lo inundaron todo, porque se ha dejado de vivir digitalmente, es decir vivir transcribiendo lo vivido con diez dedos tecleadores que caminan su ruta paralela en las dos dimensiones del teclado o en las siete vidas del significado? Dejé de escribir en junio del 2007 y desde entonces nada, correcciones, asomos, excepciones raras como esporas o esporádicas como la rareza de estar aquí, frente al teclado a las ocho de la mañana, enfundado en la bata roja de la literatura, nadando en té verde bajo la luz nada natural de una lámpara ecológica que miente por duplicado a la luz y a la energía acaso como mienten los escritores que en la etiqueta rezan 60 watts pero en la realidad de la energía consumen solamente 11. / Lázaro, sal de ahí, levántate y escribe: pierde el miedo: anda, exponte a la crítica, exhibe tu palabra sin pena, tu sintáxis hecha a la oscuridad, hecha jirones, levantante y reza la oración desinterasada y desinteresante: el rezo que a nadie interesa, la palabra de más, el monólogo del sordo parado en una sola piedra, la misma, la de las ocho de la mañana, la de los once watts, la del cantor de mentiras, la del encriptador de vidas, la del vendedor de anécdotas que se cree con el derecho, la libertad, el exhibicionismo, la desfachatez de levantar la prohibición vital y entonar su canto. ¿Qué digo? ¿Qué dices? ¿De qué te tratas? ¿De qué prohibicion hablas? ¿Por quién te tomas para venir aquí a colgarte de este alambre, a montarte en esta línea, la línea infinita de la literatura (no una línea: un árbol) por su ramal más débil: el de lo de paso, lo perecedero, lo que no aspira ni siquiera al alto honor de la sustancia, es decir al papel? Lázaro, sal de la tierra, sal del silencio, sal de todos los moles, sal del miedo, sal flaca, sal sin sabor ni sudor: despierta, cuenta, ennumera lo que has vivido: vibren tus cuerdas vocales: los auditores, si los hay, te escucharán de milagro.

2 Respuestas a “Lázaro, sal de ahí

  1. Mediopelo 10 diciembre, 2008 en 16:40

    No te mientas a ti mismo, Harmodio. El mal y la medicina son lo mismo en tu caso. Enhorabuena por el diseño, aunque habrá que acostumbrarse a esos fosfenos que me hacen dudar de la calidad de mi retina e incluso de mi estado mental. ¿O son sólo para el invierno?

  2. paso a paso 24 diciembre, 2008 en 23:53

    Mientras en México, el santos, el del hachita ludueña, el de oswaldo que empezo una temporada algo gris o al menos no lo brillante que esperabamos, era eliminado de la liguilla, que es por cierto una de las tantas bellas paradojas del deporte nacional de nuestro pais, yo me encotraba en paris, metido en un cuarto de la calle fondary preparando las dipositivas para mi examen de doctorado.

    La noche anterior a mi pequeño dia D, revicé junto con mi directora científica los ultimos detalles. 40 slides que deberian resumir cuatro años de investigacion en robotica humanoide al jurado y publico asistente. No hubo tiempo de hacer los ensayos que se acostumbran para estos casos. A las diez y media la noche, Nelly me dejo en la gare de Croix de Berny. Llevaba una laptop prestada y mi conciencia a medio gas. Esperaba poder dormir bien y afinar los ultimos detalles.

    Ese 12 de diciembre, mi amigo Alessandro llego a buscarme a las ocho de la mañana. Yo estaba en mi segundo cafe y fumaba un pequeño porro para desestrezarme. Tomamos el transporte publico y mientras platicabamos de esto y aquello llegamos al lugar.

    A las 11 de la mañana estaba ya describiendo mi tercer diapositiva. Una tos inclemente lleno mis pulmones. Esta pequeña muerte no puede ser la mia, me dije. Carraspee un poco y continue. De los 45 minutos de exposición, solo recuerdo, de manera vaga, la descripción de mis conclusiones. Lo habia logrado.

    Despues de la sesion de preguntas y de escucharme cantinflear algunas respuestas no muy disparatadas, el jurado se retiro a deliberar. Regresaron despues de 15 minutos para decirme que era yo un muchacho muy honorable y que la universidad de versalles me acababa de nombrar doctor.

    Esa noche celebre con el elote entre musica y baile. El resto de mis 18 dias en paris lo pase con mi jefa y con algunos amigos. Vi a C, quien me presento a su novio y me dijo que estaban componiendo canciones. El corazon late a gritos, fue uno de los versos que recuerdo. Me mostro algunos avances de su tesis sobre educacion y le dije que se veia muy bella. A mis dos amantes las habia visto la primer semana que llegue a Paris, entre vino y porros recorde el olor del frio compartido entre una colcha y el colchon de una cama demasiado estrecha.

    Al regreso a Mexico escribi las lineas siguentes que comparto aqui con el buen Harmodio y su gente

    He perdido, he ganado
    regreso herido, sangrando
    con un triunfo entre los brazos.

    La realidad me abofetea luego,
    me deja el corazon amoratado,
    la mirada de mis ojos,
    sigue descubriendo, buscando.

    Años despues, tocare tu mano,
    el ave seguira volando
    y las nubes ahi abajo.

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