malversando.blog

Monóbologo interior de @harmodio, maestro de obra electro.literaria (y un tropo entre paréntesis agrega: una bicicleta huiqui descendiendo a toda lentitud por la carretera vecinal del la literatura open source).

siete de la mañana

A escribir. A empezar desde cero. En la primera escritura del BalSac, hace tres años, salieron setenta páginas. En la segunda, hace varios meses, se redujeron a quince. Voy por la tercera. ¿Cuántas veces hay que volver a empezar? Al final va a quedar una microficción. / Una personaja a la que le dan miedo los demás. Una personaja cuyo momento más emocionante del día es cuando va a comer con sus compañeros de trabajo, unos perfectos desconocidos con los que convive a diario, durante varias. horas. ¿Por qué hay tanto riesgo en los desconocidos? ¿Por qué frente a una mesa con desconocidos comiendo nuestra personaja siente un miedo similar al que sentiría en una cuerda floja o al borde del precipicio? La personaja (¿Goleta?) se desfigura, se olvida de sí misma, se diluye con tal de formar parte de. De esa mesa, de esa comunidad, de esa secuencia circular de lazos tejidos pacientemente y a cuyos nudos, a cuyas trenzas, a cuyos vínculos Goleta no tiene acceso por ser nueva. / No, mejor no escribir de eso. Es una mierda.

4 Respuestas a “siete de la mañana

  1. Aequis 6 febrero, 2008 en 07:58

    Hay palabras que son como ruido de discos rayados en los textos, el de “personaja” que retomas 3 veces para un parrafo es uno de esos. Despectivo de “persona” merced al sufijo: -jo,-ja. “Una” persona es siempre femenino, independientemente del sexo de quién se refiere. Y hasta que no haya “personos” con sus respectivos personajos -que por lo demas poco o nada tendran que ver con los “personajes” de mascara teatral o caracter de novela-, fuera buena idea limitar los propios impulsos neologisticos de justiciero genérico.

    Sino la novela suena prometedora,

    Aequis

  2. ól 6 febrero, 2008 en 10:28

    Según Belén Gopegui (o Gozpegui, que sus padres me perdonen) un buen escritor es aquel que concibe a su obra como una tarea para la que no está capacitado. O como diría el Santo Padre Bolaño: una pelea a las que vas sabiendo que vas a perder.
    Feliz derrota.

  3. paso a paso 7 febrero, 2008 en 00:43

    La tos de mi madre acompaña el tango de Sabato. Acompañan el maestro David Hernandez y el señor Alvaro Herrera.

    La vida es asi, deja huellas que no es posible, necesario o útil borrar. En el cuerpo vamos llevando las huellas de cada paso que vamos caminando y que a mi en lo personal me ha traído otra vez al lugar donde me ví crecer sin darme mucha cuenta. Le secundaria técnica # 26, donde el Ing. Macias me empezó a enseñar electrónica hacia casi 20 años ya.

    Esta escuela estaba a una cuadra de la casa de mi padre. Esa casa que se fue convirtiendo en la cueva de un lobo que seguiría luchando por no dejarse caer. Su pasión por la enseñanza y el alcohol lo fueron llevando a ser el gran hombre al que vi ayer, después de 5 años de ausencia.

  4. mvaluna 3 marzo, 2008 en 21:33

    a mi me interesa
    y me recuerda a una pregunta q me hice yo una vez “porq esta personaja se me suicida entre los dedos? o porq al final ni se atreve?”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: