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Monóbologo interior de @harmodio, maestro de obra electro.literaria (y un tropo entre paréntesis agrega: una bicicleta huiqui descendiendo a toda lentitud por la carretera vecinal del la literatura open source).

Refutación psico.mágica de José José

el_amor_acaba.josé_josé.andré_breton.harmodio.wiki

Para Ligia y Pascal.

Querida Ligia, dos puntos: A reserva de lastimar a uno de nuestros cantantes fetiche, más precisamente a uno de esos cantantes que solíamos escuchar en las fiestas de tu palacio de Télégraphe allende las cinco de la mañana, cuando ya el amanecer y los grados de alcohol del « viski » hacían estragos en nuestro entendimiento, quiero, a manera de loa celebratoria de tu matrimonio con Pascal, refutar de plano esa canción que juntos hemos cantado con tanto ahínco en las madrugadas referidas: El amor (NO) acaba. Como instrumento de contradicción me dispongo a usar el Amor Loco, que André Breton escribió a partir de su encuentro con Jacqueline, de quien se enamoró estúpidamente y con quien concibió a Aube (Alba), sustantivo femenino que a mí en lo personal me parece lleno de buenos augurios.
Pero vayamos a José José, estrofa uno: Porque el alma se vacía /como el cántaro en la nube /¡el amor acaba!. ¿Cántaro… nube…? ¡Vaya figura retórica para abrir una canción de desamor! Entiendo que estas nubes están cargadas de lluvia: son nubes negras: se avecina la tormenta. ¿Qué puede el alma esférica de un cántaro contra las amenazas atormentadas de las nubes? Muy poco, canta José José, pero afortunadamente la voz fumadora de Breton interviene aquí a manera de conjuro, refutación o contradicción psico.mágica (abre cita, página 124 de la edición de poche, dos puntos): “observar una nube desde la tierra es la mejor manera de interrogar su propio deseo”. O pág. 129 : “El deseo, muelle único del mundo, el deseo, único rigor que el hombre ha de conocer, ¿dónde se le puede adorar mejor que en el interior de una nube?”. La nube abstracta, inmaterial, imprecisa, puede adquirir la forma que tú quieras. Inspirándose en Baudelaire, Breton dice que las nubes son los puntos suspensivos entre el cielo y tierra, significados solteros a la espera de su media naranja significante: Pascal y Ligia y las formas infinitas de su deseo.
Estrofas más adelante, el príncipe de la canción agrega: Porque somos como ríos / cada instante nueva el agua / ¡el amor acaba! Con todo el respeto que su música me inspira, debo detenerme aquí para demostrar la enorme equivocación, de corte heraclitiano (nunca te bañarás dos veces en el mismo río), con que tropieza el príncipe. En efecto, la realidad vive sometida al cambio; pero aún, los enamorados crecen, evolucionan, se transforman al son de la balada rotacional del universo. ¿Pero de dónde chingados saca José José que el amor debiera ser estático, que la única manera de preservarlo es disecándolo como a un conejo o prendiéndolo de la aguja del coleccionista para reducirlo a la quieta condición de mariposa de vitrina? Breton, página 119: “Mi amor por ti no ha dejado de crecer desde el primer día: bajo su higuera imperial tiemblan y ríen los destellos de su fragua cotidiana. Porque tú eres única, no puedes dejar de ser siempre distinta para mí, otra, otra tú.misma. A través de la diversidad de estas flores inconcebibles, eres tú.cambiante a quien yo amo, tú en camisa roja, desnuda, en camisa gris.” Con la venia de José José, me permito aquí reescribir la estrofa en clave bretoniana: porque el amor es como un río, cada instante nueva el agua, el amor no acaba. Post.data para Pascal y Ligia, les deseo de todo corazón un amor de Heráclito: cambiante e infinito, sabio y fluvial : un amor que se sepa vivo.
Si esa fuera la única equivocación de José José, este texto podría tocar aquí a su fin. No es el caso. Su aguardientosa alteza insiste en equivocarse con todo su ronco pecho: Porque se vuelven cadenas / lo que fueron cintas blancas / ¡el amor acaba! Grandísima idiotez, apunta Breton en la página 132, abre cita: “No hay sofisma más temible que aquel que consiste en presentar la consumación del acto sexual como necesariamente acompañado de una caída del potencial amoroso entre dos seres[…]. De esta manera, al perseguir su realización, el amor se expondría a su ruina […] para extinguirse un día, víctima de su propia resplandecencia. […] Este error moral [es consecuencia de] la incapacidad que padece la mayoría de los hombres para, en el amor, liberarse de toda preocupación ajena al amor y exponerse sin miedo, sin dudas, sin reservas, a la mirada fulminante del dios […] El amor recíproco, tal como yo lo concibo, es un dispositivo de espejos que reflejan [de, en y hacia mí] los mil y un ángulos de lo desconocido: la imagen fiel de quien yo amo, siempre sorprendente en la adivinación de mi propio deseo, dorada más y más por la vida”. Que no te digan, Ligia, que no te cuenten, Pascal, que matrimonio y amor son antónimos josé.josianos: no hay cinta blanca ni cadena capaz de contener el río de la vida: amor y agua son sinónimos: ambos motores del mundo, ambos materia imprescindible de lo vivo.
En el video de You Tube del que me inspiro para escribir esta refutación, José José viste de smoking y sostiene el micrófono con aire incierto. Incluso su voz se quiebra un poco al cantar Porque el tiempo tiene grietas /porque grietas tiene el alma / porque nada es para siempre / y hasta la belleza cansa / ¡el amor acaba! Algunos dirán que esta hesitación es producto del exceso de bebidas enervantes que caracteriza a nuestro príncipe. Yo prefiero pensar que su voz duda y se rompe de incredulidad: sus cuerdas vocales no logran creer lo dicho por su canto. Más que refutarlo, me gustaría usar algún artilugio surrealista para suplantar, justo en esa estrofa, justo en esa parte del video, a José José por André Breton sin grandes cambios: el mismo smoking, el mismo tranco semi.borracho, la misma retransmisión ochentera de Siempre en Domingo, pero con el profeta surrealista de frente a la cámara (los técnicos de Televisa en zoom apresurado hacia su cabellera) cantando la pág. 74: “Todas las flores, empezando por las menos exuberantes de este tiempo, conjugan a placer su fuerza para regresarme la juventud de la sensación. Fuente clara donde todo el deseo de arrastrar conmigo a un nuevo ser se refleja y viene a beber; todo el deseo de volver a empezar de dos en dos, dado que no había sido posible antes, para retomar ese camino perdido al final de la infancia y que se deslizaba, ungiendo entre las praderas a la mujer aún desconocida, a la mujer por venir. ¿Eres al fin tú esa mujer, es hasta ahora que debías venir a mí?”
Aquí y ahora, con estas palabras que ejercen su magia conforme mi voz alta las pronuncia bajo el psico.mágico auspicio de Breton, conjuro, en nombre de Pascal y Ligia, los malos agüeros que las canciones del mal amor pudieran operar en su destino: que su amor no acabe, que el río de sus cintas blancas corra por mil y un derroteros y vaya a fertilizar el océano de amantes que han amado sobre la tierra para que, mientras las órbitas del universo parpadeen aún, siga habiendo amantes cuyos labios se confundan en el azar de un beso, y con el azar de la mano ignoren a José José y se plantan frente al mundo como ustedes el día de hoy, para abandonarse voluntaria, solidaria, enamoradamente a la pronunciación de ese monosílabo mágico: sí.

Firman José José, André Breton y Jorge Harmodio
Campagne les Boulonnais, 8 de septiembre del 2007

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6 Respuestas a “Refutación psico.mágica de José José

  1. andrei 10 septiembre, 2007 en 05:58

    Estoy asombrado. Estás en plan grande.

  2. Gustavo Muñoz 14 septiembre, 2007 en 07:51

    Refutación escatológica: el amor la caga.

  3. Mauricio CASTRO 14 septiembre, 2007 en 08:01

    Harmodio, Jose Jose…

  4. margaux 15 septiembre, 2007 en 06:50

    Epatante! Para no dormir en mi querido trabajo abro tu blog…y glorias de amor. No pude retenerme de anadir algunas cositas. Asi pido al autor del blog la compreension por en pobre del Jose Jose que talvez solo canta lo que sabe del amor como el representante de la humanidad perdida y mereciera mas de compassion. Talvez no sabe que el amor es el principio que faz respirar el mundo, tampoco sabe que amor existe con el “a ” privativo (!) de la muerte ( amor- à mor(t)- a-mor). Sin amor mort. Asi ya se peude veer el desastro que implicaria de olvidar el principio del “A” – sobrar en la muerte. Pero la teoria de espejos nisiquiera fonciona. “El espejo” es el ultimo estadio de l’individuacion narcissica (teorias de Lacan). El amor de desarolla sobre la linea :1 dis “je”(narcisso)2. dis “tu” (reconocer el otro)3. Dis “eux” (essencia divina Dieu “dis-eux”, amor universal). El amor 2 de dos (deux) tiene un pincipio de reconocimiento en frances « reconnaître » re -co -naître – nacer de nuevo con un otro para algo nuevo. Mas que psico.magico es el principio alquimico del Amor que los deseo a Ligia y Pascal se por caso lo leen.

  5. harmodio 18 septiembre, 2007 en 23:12

    La parte etimológica del comentario de Margaux me dejó, amante como soy de los preverbos, patidifuso: co.nacer, co.nacerse, re.co.nacerse. ¿Recontra.nacerse? / También me llama la atención que el amor lacaniano coincida a la perfección con algunas teorías lingüísticas de la enunciación (lo cual no es sorprendente en alguien que postula que el inconciente se organiza como un lenguaje): yo (enunciador.amante), tú (co.enunciador.amado), él (testigo, colaborador o corruptor, fila primera del “ellos”). / En fin, vaya una gruesa de saludos de medianoche (lingüísticos para Margaux, escatológicos para Gustavo, dubitativos para Mauricio, sonrojados para Andrei.)

  6. jorgesolana 19 septiembre, 2007 en 20:17

    El amor…

    El contacto, medio preciso para degenerar la forma, la textura, y el aroma del amor.

    El amor. Voz sólida con sudoración erótica, liberada por los poros del placer. se compone de partículas que emanan del deseo, esta sensación patológica, se libera en el interior, causando el desorden emocional de la razón, y la creación de la locura sexual.

    El dolor, epidermis del amor. Moléculas desnudas suspendidas en la atmósfera del cuerpo, y del espíritu, donde se origina el contagio viral de la seducción, esta metástasis invade el sistema moral del pensamiento, y los órganos vitales del alma.

    La respiración, extractor que depura la imagen gaseosa del amor, oxigenando los ductos hormonales de la conciencia, encarnando al instinto a la reacción.

    El amor es un momento en el tiempo corporal. jj.solana

    http://www.jorgesolana.blogspot.com

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