Con el debido respeto al Sr Mediopelo, el chiquichiqui es lo que más se le rezaga a la pequeña Wendy y a sus desbrujulados productores. ¿De dónde sacan estos bodrios?
Apreciaciones estéticas aparte, a mi este video me fascina porque tiene una característica común a los objetos contemporáneos: polimorfismo. Pasa por igual como video infantil, bailable folklórico o fetiche para paidófilos, igual de poli.valente como esos celulares que tienen radio am.fm, agenda, correo electrónico y despertador.
Harmodio, clavese en la reina de la anarcocumbia…. Amandititita y su rola “La Mataviejitas”, toda una oda a esa luchadora que se quebraba a las ruquitas del moustrito federal
Harmodio: en la lista de posibilidades polimórficas pasaste por algo la más importante (en este caso), que es la de inducirnos a la risa cruel y la de funcionar como objeto de debate de frikis blogueros como nosotros.
A mi me parece interesante la manera como la cumbia se ha aclimatado a los diferentes paises de America Latina.
Pero, ¿de dónde ha salido esta película? Es lo más gore que he visto desde la matanza de Texas, aunque el chiquichiqui no le anda a la zaga.
Con el debido respeto al Sr Mediopelo, el chiquichiqui es lo que más se le rezaga a la pequeña Wendy y a sus desbrujulados productores. ¿De dónde sacan estos bodrios?
Aparte de la mala rima ¿qué tiene de malo?
Bienvenidos al folclore andino.
La verdad, ni es tan gore en mi opinión.
Apreciaciones estéticas aparte, a mi este video me fascina porque tiene una característica común a los objetos contemporáneos: polimorfismo. Pasa por igual como video infantil, bailable folklórico o fetiche para paidófilos, igual de poli.valente como esos celulares que tienen radio am.fm, agenda, correo electrónico y despertador.
Harmodio, clavese en la reina de la anarcocumbia…. Amandititita y su rola “La Mataviejitas”, toda una oda a esa luchadora que se quebraba a las ruquitas del moustrito federal
Harmodio: en la lista de posibilidades polimórficas pasaste por algo la más importante (en este caso), que es la de inducirnos a la risa cruel y la de funcionar como objeto de debate de frikis blogueros como nosotros.