¿qué le gusta comer al hombre de la R?

Un hombre de negocios baja del helicóptero. Se trata de un hombre de negocios gordo. Viste un saco talla XXL, un pantalón talla XXL, una camisa talla XXL y botas de cuello negro talla 1000. Pobrecitos huesos del gordo: enterrados al fondo del cuerpo, cargando los pobrecitos toda esa masa insólita de carne, cebo y vísceras.

El hombre de negocios trae un sombrero de cuero negro en la cabeza. El cuero es la piel de los animales muertos. Las hélices del helicóptero crean una fuerte corriente de aire. Impulsado por el viento, el sombrero quiere huir para siempre de la cabeza del gordo. El sombrero de cuero negro desea volar libre por el aire y remontar las nubes hasta alcanzar el cielo de los sombreros. Pero no hay quien resista a la fuerza de los dedos de un gordo: el hombre de negocios se lleva una mano a la cabeza. Cinco dedos gordos someten sobradamente al sombrero sobre el cerebro del cerdo.

Sin embargo, el detalle más llamativo en el atuendo del hombre de negocios no es la obesidad superlativa ni el saco XXL ni el sombrero de cuero. El adorno que más llama la atención es una gran letra R justo al centro de su redondo cuerpo. Abajo del ombligo, arriba de sus partes, abajo de la panza, en la raíz de piernas, arribita de la pelvis, ahí lleva el hombre de negocios una gran R de oro, diamantes y patita de titanio.

15. ¿De qué prenda de vestir estamos hablando?

¡De la hebilla! En las personas normales, la hebilla es la parte metálica del cinturón, es decir la parte encargada de mantener unida la circunferencia del cinto. Gracias a la hebilla, a la gente normal no se le caen los pantalones. Pero el hombre de negocios no es una persona normal. El hombre de negocios es un gordo inmundo, y lo inmundo no es por gordo sino por su mal gusto. Sin embargo el hombre de negocios no es tonto. Gracias a esa hebilla, la gente no le atribuye ningún apodo típico de los gordos. La gente no le dice Cerdo ni Mantecas ni Gordinflón ni Marrano ni Patas de Bola ni Doble O ni el Titanic ni el Megapantalla ni el Tortuga ni el ABC (Auténtica Bola de Cebo), sino simple y sencillamente: el hombre de la R.

Y el hombre de la R es tan poderoso que nadie se atreve a usar ninguno de estos apodos, porque la persona que se atreve a mencionar su gordura no vive para contarlo: los matones del hombre de la R le arrancan inmediatamente la cabeza.

16. ¿De qué trabaja el hombre de la R?

México es una gran nación productora, consumidora y exportadora de drogas. El narcotráfico produce grandes beneficios económicos para el país. Los narcotraficantes son hombres de negocios que trabajan en la fabricación, venta y distribución de drogas. A veces, estos hombres de negocios tienen que matar a otros hombres de negocios para extender su negocio. A veces también es necesario matar policías, políticos, músicos o gente que no tiene nada que ver con el negocio. Son las reglas del negocio.

Cuando el negocio sale bien, el negocio deja tanto pero tanto pero tanto dinero que alcanza para comprar un helicóptero, varios juegos de trajes XXL, un sombrero de cuero negro y hasta una hebilla de oro, diamantes, patita de la R de titanio.

18. Enumere los principales problemas de salud pública en México.

La obesidad es un grave problema de salud pública. México es el segundo país con más gordos en el mundo. Las enfermedades relacionadas con la obesidad son la primera causa de mortalidad en México. La violencia derivada del narcotráfico es la segunda causa de mortalidad en México. El narcotráfico y la obesidad son los dos principales problemas de salud pública en México. El hombre de la R concentra los dos principales problemas de salud pública en un mismo cuerpo.

20. ¿A dónde se dirige el hombre de la R?

Al Miau-miau, a visitar al presidente municipal de Ecatepec.

17. ¿Qué sucede cuando el hombre de la R llega al Miau-miau?

Nadie puede entrar ni salir durante la visita del hombre de la R: las puertas del bar se cierran definitivamente. Los guardaespaldas del hombre de la R se presenta en cada mesa con una bolsa. Los clientes son invitados a depositar sus teléfonos celulares y cámaras fotográficas dentro de la bolsa. Las llamadas telefónicas están prohibidas durante la visita del hombre de la R. Para compensar las molestias, el hombre de la R paga la cuenta de todos los clientes del bar. A pesar del encierro y la incomunicación, los clientes agradecen la generosidad del hombre de la R. El consumo de alcohol, drogas y bailarinas de ambos sexos se dispara. La música truena a todo volumen. El hombre de la R hace a la gente feliz.

21. ¿Qué está haciendo el presidente municipal cuando llega el hombre de la R?

Don Ruperto tiene un hoja rosa entre las manos. El presidente municipal reflexiona seriamente junto a Raymundo.

–¡Un millón de dólares!

22. ¿Cómo se desplaza el hombre de la R desde la puerta de entrada del Miau-miau hasta el cuarto privado del presidente municipal?

En una silla de ruedas japonesa especialmente fabricada en para suinmenso, su enorme, su descomunal trasero. El hombre de la R tiene una silla de ruedas increíble. Si el hombre de la R tiene flojera de empujar las ruedas, la silla tiene un motor eléctrico y un control de mano; si el hombre de la R se enferma, la silla de ruedas tiene un pastillero y un botiquín, que es el lugar donde los enfermos guardan sus medicinas; si el hombre de la R necesita apagar un fuego, la silla tiene un extintor; si el hombre de la R necesita levantarse, la silla tiene unas muletas, que son dos palos para ayudar a caminar a los inválidos; si el hombre de la R tiene hambre, la silla tiene un compartimiento con galletas de proteínas con chocolate; si el hombre de la R tiene sed, la silla tiene un almacén de ron, que es la bebida favorita del hombre de la R; si el hombre quiere trabajar, la silla tiene una computadora con pantalla microscópica donde el hombre de la R puede contar los millones de dólares de sus negocios; si el hombre de la R se siente solo, la silla tiene un teléfono secreto que se conecta con un satélite clandestino especial para narcotraficantes que le permite al hombre de la R hablar con su mamá, su papá, sus hermanos y sus esposas sin alertar a la policía ni a la DEA ni al FBI; si el hombre de la R necesita ir al baño, el asiento se desmonta automáticamente para crear un hoyo justo abajo del culo del hombre de le R, por donde se puede mear y cagar y después liberar al robot higiénico que limpia y tira la inmundicia hasta elimina los malos olores. De la misma manera, si el hombre de la R necesita matar a alguien, los brazos metálicos de la silla se transforman en ametralladoras AK-47 y el robot higiénico se transforma en lanzagranadas por si el hombre de la R necesita explotar una puerta, una ventana o el cuartel general de la policía.

Algunos piensan que una silla así es imposible. Se equivocan. Para los narcotraficantes mexicanos nada es imposible.

23. ¿Qué sucede cuando el hombre de la R entra en el privado del presidente municipal?

El hombre de la R abraza a Ruperto.

–Casi hermano. Tú eres mi casi hermano.

Tres mujeres entran en el privado. Son las novias del hombre de la R. Al hombre de la R le gustan ambos tipos de mujeres: las masculinas y las femeninas. Las dos mujeres femeninas se sientan en las piernas del hombre de la R. La mujer con órganos sexuales masculinos besa los labios del narcotraficante con goce muy vivo. Al goce muy vivo también se le llama fruición. La fruición despierta el hambre del hombre de la R. El narcotraficante ordena a sus guardaespaldas comida y bebida para todo el mundo.

24. ¿Qué le gusta comer al hombre de la R?

Rosca de reyes, raviolis de rábano, redondel de arrachera, retazo de robalo, risoto de rodaballo, rondas de arroz rumano, revoltijo de res, ricos romeros, rajas rojas, rosquillas al ron, repollo al Roquefort, remolacha de Ruanda, raya remojada con rompope, requemado de rosbif, rodillas de roedor rosadas al requesón, riñones de rinoceronte, rana rostizada, rizos y rizos de regaliz.

25. ¿Qué hace Raymundo mientras tanto?

Raymundo se pone muy nervioso.

Elogio de la metamorfosis, por Edgar Morin

Le Monde , 9 de enero del 2010

Cuando un sistema es incapaz de resolver sus problemas vitales, o se degrada y desintegra o es capaz de sucitar un metasistema a la altura de sus problemas, es decir, opera una metamorfosis. El sistema Tierra es incapable de organizarse para lidiar con sus  problemas vitales: amenazas nucleares que se agravan con la disemación y acaso la privatización del arma atómica; degradación de la biósfera; economía mundial sin regulación verdadera; regreso de las hambrunas; conflictos etno-político-religiosos tendientes a degenerar en guerras de civilización. La amplificación y aceleración de todos estos procesos pueden ser consideradas como el desencadenante de un formidable feed-back negativo, proceso por el que se desintegra irremediablemente un sistema. Lo probable es la desintegración. Lo improbable pero posible es la metamorfosis. ¿Qué es una metamorfosis? Hay inumerables ejemplos a nuestros ojos en el reino animal. La oruga que se encierra dentro de la crisálida comienza un proceso simultáneo de autodestrucción y autorreconstrucción, según una organización y  forma de mariposa, diferente de la oruga pero siendo y permanceciendo ella misma. El nacimiento de la vida puede ser considerado como la metamorfosis de una organización físocoquímica que, llegado un punto de saturación, creó una metaorganización viva lacual, conservando los mismos componentes físicoquímicos, ha producido calidades  y cualidades nuevas. La formación de sociedades históricas en Medio Oriente, India, China, México y Perú constituye una metamorfosis que, a partir de un agregado de sociedades arcaicas de cazadores-cultivadores, produjo las ciudades, el estado, las clases sociales, la especialización del trabajo, las grandes religiones, la arquitectura, las artes, la literatura, la filosofía. Para bien y para mal: también produjo la guerra y la esclavitud. A partir del siglo XXI se plantea el problema de la metamorfosis de las sociedades históricas en una sociedad-mundo de un nuevo tipo, que englobaría a los estados-nación sin suprimirlos. Porque la continuación de la historia, es decir de las guerras entre estados que disponen de armas ultradestructivas conduciría seguramente a la cuasi-destrucción de la humanidad. Mientras que para Fukuyama las capacidades creadores de la evolución humana se agotaron con la democracia representativa y la economía liberal, nosotros devemos pensar que, al contrario, es la historia la que se ha agotado, y no las capacidades creadoras de la humanidad. La idea de metamorfosis, más rica que la idea de revolución , conserva la radicalidad transformadora, pero también vinculada a la conservación (de la vida, de la herancia de las culturas). ¿Cómo cambiar entonces de vía para encaminarnos hacia la metamorfosis? A pesar de que es posible corregir algunos de sus males, parece prácticamente imposible frenar la ola tecno-científico-económico-civilizacional que conduce el planeta al desastre. Y sin embargo la historia humana frecuentemente ha cambiado de vía. Todo comienza siempre por una inovación, un nuevo mensaje desviado, marginal, modesto, frecuentemente invisible para sus contemporáneos. Así han comenzado las grandes religiones: budismo, cristianismo, islam. El capitalismo se desarrolló como un parásito de las sociedades feudales para alcanzar finalmente su esplendor y, con la ayuda de las monarquías, acabar con la monarquía. La ciencia moderna se formó a partir de unos cuantos espírituos desviados, Galileo, Bacon, Descartes, para después crear sus redes, sus acociaciones e infiltrarse primero en las universidades del siglo XIX, luego en las economías y los estados del siglo XX para convertirse así en uno de los cuatro potentes motores del transbordador espacial Tierra. El socialismo nació en unos cuantos espíritos autodidactas y marginales del siglo XIX para convertirse en una formidable fuerza histórica en el XX. Hoy hay que volver a pensarlo todo. Hoy, todo está por recomenzar. En realidad, sin que nos hayamos dado cuenta, todo ha recomenzado ya. Estamos en la etapa de los comienzos modestos, invisibles, marginales, dispersos. Porque la ebullición creativa ya existe en todos los continentes, la multitud de iniciativas locales que buscan la regeneración económica o la política o la cognitiva o la social o la ética o la reforma de la vida. Estas iniciativas no se conocen unas a otras, las administración no las ha censado, los partidos político no se han dado por enterados. Pero son ellas el verdadero vivero del futuro. Hay que reconocerlas, hay que censarlas, cotejarlas, repertoriarlas y conjugarlas en una pluralidad de caminos reformadores. Son estas vías múltiples las que podrán, si se desarrollan conjuntamente, conjugarse para formar la vía nueva, la que nos llevará hacia la todavía invisible e inconcebible metamorfosis. Para elaborar las vías que confluirán hacia la Vía, nos hace falta deshacernos de las alternativas necias a las que nos confinan el conocimiento y el pensamiento hegemónicos. De este modo es necesario a la vez mundializar y desmundializar, crecer y decrecer, desarrollar y intrarrollar. La orientación mundialización/demon-dialización significa que, si bien hace falta multiplicar los procesos de comunicación y planetarización culturales, si bien hay que constituir una consciencia de “tierra-patria”, hay también que promover de manera desmundializante la alimentación de cercanías, la alimentación de cercanías, el comercio de cercanías, la horticultura de zonas conurbadas, las comunidades locales y regionales. La orientación “crecimiento/decrecimiento” significa que impulsar el crecimiento de los servicios, las energías verdes, los transportes públicos y la economía plural, social y solidaria, la remodelación huamana de las megalópolis, la agricultura y ganadería bioecológica, pero detener el crecimiento de la intoxicación consumacionista, la comida industrializada, la producción de objetos deshechables y no reparables, el tráfico de automóviles y camiones (en beneficio, por ejemplo, de las “autopistas por vía férrea” [ferroutage]).La orientación desarrollo/intrarollo significa que el objetivo fundamental no es el desarrollo de bienes materiales, de la eficacia, de la rentabilidad, de lo calculable, sino también el retorno de cada uno a sus necesidades interiores, el gran retorno a la vida interior, al privilegio de la comprensión del otro, del amor, de la amistad. No basta con denunciar. Tenemos también que enunciar. No basta con recordar la urgencia. Hay también que comenzar a definir las vías que conducen a la Vía. A eso es a lo que intentamos contribuir. ¿Hay motivos para la esperanza? ¿Cuáles son? Formulemos aquí cinco principios de esperanza: 1. El surgimiento de lo improbable. Así, en dos ocasiones la modesta Atenas resistió victoriosamente a la formidable potencia persa cinclo siglos antes de nuestra era, hecho altamente improbable que permitió el nacimiento de la democracia y la filosofía. Igualmente inesperadas fueron el congelamiento de la ofensiva alemana frente a Moscú en el otoño de 1941 y la improbable contraofensiva de Jukov el 5 de diciembre siguiente, seguida el 8 por el ataque japonés a Pearl Harbor que precipitó la entrada en guerra de los Estados Unidos. 2.- Las virtudes generadoras/creadoras inherentes a la humanidad. Así como en los organismos humanos adultos, donde existen células madre dotadas de aptitudes polivalentes (totipotentes) propias a las células embrionarias pero inactivas, así existen en el ser humano, en la sociedad humana virtudes regeneradoras, generadoras, creadoras que se encuentran inhibidas, en estado de hibernación. 3.- Las virtudes de la crisis. Al mismo tiempo que las fuerzas regresivas y desintegradoras, la crisis planetaria de la humanidad despierta a las fuerzas  generadoras y creadoras. 4.- Las virtudes combinatorias del peligro: “ahí donde crece el peligro crece también lo que nos salva”. La oportunidad suprema es inseparable del riesgo supremo. 5.- La aspiración multimilenaria de la humanidad a la harmonia (paraíso, luego utopías, luego ideologías libertaria/socialista/comunista, luego aspiraciones y revueltas juveniles de los años 60). Esta aspiración renace en la ebullición de iniciativas múltiples y dispersas que podrían nutrir las vías reformadoras, destinadas a confluir en la vía nueva. La esperanza estaba muerta. Las generaciones viejas se han desengañado de las esperanzas falsas. Las generaciones jóvenes se desesperan porque ya no existe una causa común como las de antes, como la resistencia ante la segunda guerra mundial. Sin embargo nuestra causa contenía en ella misma a su contrario. Como dice Vassili Grossman refiriéndose a Stalingrado: la más grande victoria de la humanidad era al mismo tiempo su más grande derrota, pues el totalitarismo estalinista salió vencedor. La victoria de las democracias restablece de golpe su colonialismo. Hoy en día tenemos una causa sublima, sin equívocos: salvar a la humanidad. La esperanza verdadera sabe que ella no es una certeza. Es la esperanza: no el mejor de los mundos: sólo un mundo mejor. El origen está frente a nosotros, decía Heidegger. La metamorfosis sería efectivamente un nuevo origen.

Propósitos para una década que empieza

Primer post del 2010. Malversando y su red de concesionarias desean un feliz 2010 a todas las criaturas cuya organización se compone de carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno. / He aquí los propósitos para.literarios de este escriblogro en la década que empieza:
1.- Terminar los Ejercicios de español para actriz. Una actriz porno gringa secuestrada en Ecatepec, que aprende la lengua de sus secuestradores. Construir a los personajes en torno al eje de los valores de clase media.alta: bienestar burgués, racismo, clasismo, religión, buena conciencia. / Ayer vi Blow up (Antonioni) en un DVD comentado por un especialista que explicaba que el significado es colectivo o no significa nada: el sentido es una construcción de un grupo de personas: un significado confinado a una sola persona es locura o alucinación: para tener sentido, el significado debe compartirse, transmitirse, propagarse como una infección por virus. / Un libro contra esos falsos consensos colectivos que tanto significan en latinoamerica: servidumbre, obediencia, egoísmo de clase, exclusión.
2.- Máquina literaria Uno: El huiqui.escritorio. Una máquina que permita reescribir cualquier texto publicado en papel o en internet. Una máquina que, según los principios del manifiesto huiqui, construya un texto colectivo a partir del árbol de autores que, en pleno uso de sus derechos de lector, modifican todo aquello que consideran modificable en el original.
3.- Huiquificar la novela de Taibo y Marcos (muertos_incómodos.taibo.marcos.harmodio.wiki). Una novela potencialmente buena, que por las prisas, los reflectores y los ajustes de cuenta extra.literarios fracasa dejando en el lector una sensación de oportunidad perdida. Huiquificar aquí significa meter la novela a un taller donde se le alinee, se le balancee, se le aprieten ciertas tuercas y se le cambie el carburador.
4.- Terminar el balSac: novela interminable, que cuando empieza a despegar se me cae y tengo que volver a empezar de cero. Una novela sobre una máquina de narrar. Una novela donde la voz se construye literal y literariamente a partir de las partes (los órganos) de sus personajes. Una sintáxiso progresiva que empieza sin puntos ni comas ni mayúsculas ni acentos (una sintáxis sin aire) para progresivamente construirse, usarse y destruirse. Una novela sobre un sacerdote Camboyano que se enamora de alquien que no está enamorado de él, y sobre otra mujer que se enamora del sacerdote camboyano que no está enamorado de ella, y sobre un hombre que se enamora de la mujer enamorada del sacerdote camboyano y así sucesivamente. Una novela sobre una máquina de narrar que narra la recursividad infinita del amor en uno de tantos mundos posibles.
5.- Máquina literaria Dos: el proyecto Pierre Menard. Un sitio web en el que sea posible reescribir una novela con las mismas palabras, los mismos puntos y las mismas comas que el Quijote. Un escritorio colectivo donde el corrector de estilo corrige algo más que el estilo: ¿cuántas palabras, cuántos puntos, cuántas comas nos faltan para crear un texto a partir de los mismos ladrillos que el Quijote? / Este texto repetiría el gesto del conquistador que destruye un templo para construir otro un nuevo culto con las mismas piedras.
6.- Máquina literaria Tres: un juguete literario por internet donde los juegos del OULIPO sean traducidos a la lengua española.
7.- Intervenir la literatura con técnicas de Tratamiento Automático de la Lengua. Traicionar por partida doble al investigador y al escritor: resumen automático de La Comedia Humana, motores de búsqueda infernal en Dante: malversar la tecnología para el bien y el mal de la literatura.

James Thierrée

Gracias a Vania por invitarnos al Théatre de la Ville el 24 de diciembre. Vimos el espectáculo RAOUL de James Thierrée, un artista plástico cuya materia empieza en su propio cuerpo, prosigue con el espacio y se detiene (provisionalmente, pues JT pertenece a esa categoría de artistas que nada detiene) en los elementos estructurales del teatro: música ambiental, público, telón, proscenio, aplausos, agradecimiento.

Thierrée revisita los movimientos más modestos del cuerpo: una pierna cruzada, el vaivén de una mecedora o el vuelo de una mano hacia la barbilla para pintar la lucha cotidiana del hombre consigo mismo. Así empieza todo: un hombre en su casa intentando leer. A lo largo de 80 minutos Thierrée construye un poema dramático espacial habitado por un bestiario arquitectónico: varillas, velas de barco, animales de fortuna, cabezas de caballo de Troya con los elementos estructurales expuestos. Thierrée, poeta del cuerpo y del columpio, reta las tres dimensiones del espacio torciendo la cuarta: la de los símbolos.

En mitad de la puesta en escena, el artista (payaso, trapecista, bailarín, Chaplin) corre por el escenario con un espejo circular enorme, flexible, apuntándolo hacia el público. Nuestro reflejo colectivo de espectadores de teatro deslumbrados recorre la circunferencia del espejo en manos del artista, quien de pronto prestidigita su desaparición del otro lado del espejo para reaparecer entre nosotros, entre el público.

Los elementos estructurales del teatro son violentados en sentido contrario, es decir sentido del humor. Thierrée enciende las luces del teatro en mitad de la puesta en escena, la música se extingue y el actor se queda al centro del proscenio, preguntándose qué hace ahí toda esa gente. O se columpia del telón, o finta a los espectadores al final de la obra con un discurso de agradecimiento que nunca llega.

Arte puro y a la vez mestizo: su cinta canela poética se adhiere por igual a la danza, al clown, al mimo, al teatro, al Tarzán equilibrista. Su narrativa se construye entre los gags de Chaplin, la suerte de circo y el pathos narrativo de la telenovela.

Que el 2010 se abra bajo los auspicio del artista total, del artista libre cuya compulsión poética infecta cada gesto y cada frase de su dicho. Que el año que entra creamos y creemos lo que haya que crear y creer sin temor ni complejo ni mojigatería: agarra tu texto, tu canción, tu pintura, tu chiste por los cuernos y dale. Felices fiestas, feliz año, feliz novela.

martes, passage.molière (3h17)

Convalecencia: estable. Mañana voy al doctor. A ver si ya me dan fecha de operación. En el inter, ejercito el menor movimiento posible: mi casa es mi cama.

Escritura: me dispongo a concluir la historia del señor de la R. Sinopsis: la historia de una familia de Atzolco. El papá, indocumentado en Estados Unidos. La mamá vende tamales en Izcalli Ecatepec. El hermano es secuestrador. La hermana es imaginaria. Los secuestrados viven en el sótano. El adolescente sueña con una actriz porno con la que se mastruba vía Internet. La actriz porno viene a México. La actriz porno es secuestrada en el Auditorio Nacional y confinada a un sótnao de Atzolco. El adolescente le enseña a hablar español. Ella inicia sexualmente al adolescente. Contra su familia, contra su país, contra su policía municipal, el adolescente se libera y la libera. /  Cuestiones: adquisición paralela de una lengua y un cuerpo. Aprender a hablar/ aprehender el deseo. Otras cuestiones: injusticia social, definiciones, construir una prosa injusta, que juzga sin piedad los valores burgueses de la clase media mexicana mientras pasa por alto el horror del secuestro. Ese es el plan para hoy. Habría que apurarse. Ya son las cuatro de la tarde.

Lectura: Descubro a Gonçalo M. Tavares, escritor angoleño-portugués publicado por Almadía. Jerusalén es una novela perturbadora, un Hombre sin atributos ni colesterol, una atribulada crónica de cuatro nombres propios: el verdugo, la víctima y una pareja de padre.madre por accidente, que en el acto de dar y quitar la vida balancean por casualidad los libros contables del horror y la injusticia. La trama se administra de dos en dos: el investigador y la esquizofrénica, el ex.soldado y la prostituta, la esquizofrénica y el cojo, el investigador y el director del manicomio. Los capítulos casi no tienen título: apenas la enumeración de los principales personajes que en él participan. / Tavares fija su texto sobre el nombre propio, Jerusalén no es una ciudad, sino una evocación tamaño aleph desde donde es posible contemplar en toda su amplitud el abanico del horror humano: del verdugo con horarios de oficina a la víctima en silla de ruedas. / No hay en Jerusalén una estructura cronológica, sino un hilo ensayístico por donde los personajes caminan como en una cuerda floja. La prosa es densa, sustanciosa, no hay en ella paja ni espuma. / Leo a Tavares en dos noches. Lo releo con Hanna en voz alta. Me encanta Tavares. He aquí un fragmento.

Llegaré a una conclusión sin precipitaciones, sin gritos, sin sentimentalismos inútiles. Llegaré hasta allí racionalmente, con ponderación, lógica, secuencia. Nada será creativo, espontáneo o improvisado. Soy médico, tengo instrumentos, he aprendido a pensar de un modo determinado, tengo un plan, ya te lo he dicho: primero, recoger toda la documentación posible a fin de elaborar la gráfica de la distribución del horror a lo largo de los siglos. No sé qué resultados encontraré, pero hay algo que me hace prever una regularidad repartida en curvas que se repiten como un electrocardiograma humano, eso es, como en el recorrido que hace el corazón de una persona normal. Es esa distribución de curvas lo que espero encontrar, la regularidad del corazón de la Historia, como si fuese la otra cara de la regularidad del corazón de un hombre, ambas gráficas con sus picos, con sus caídas, pero por encima de todo con sus repeticiones, con sus previsibilidades, con su normalidad. La historia del horror es la sustancia determinante de la Historia, y toda la Historia posee una normalidad, nada existe sin normalidad. Y del mismo modo que las hojas cuadriculadas de un electrocardiograma permiten ver la  salud o la enfermedad de un hombre, yo veré en la gráfica resultante de mis estudios la salud y la enfermedad, no de un solo hombre, no de un solo individuo, sino de los hombres en su conjunto; del colectivo, de la totalidad del más relevante y abyecto comportamiento humano. Con esa gráfica comprenderé al fin lo que tantos han intentado comprender, ni más ni menos que esto: si la Historia está enferma o sana, si la Historia avanza en el buen o mal sentido, si hay un progreso en el estado clínico, déjame que hable así, si hay o no mejoría en el estado clínico de la Historia o si, por el contrario, el estado del mundo empeora, se degrada, desarrolla infecciones, debilidades. [...] Sin embargo albergo un temor, un temor más grande aún que el de comprender que el estado clínico de la Historia empeora día tras día o siglo tras siglo, un temor más grande aún que el de llegar a resultados que demuestren que la intensidad de la relación horror/tiempo no ha hecho más que aumentar. Si la gran esperanza es que el horror, al fin y al cabo, haya disminuido en una progresión gradual y objetiva, de tal modo que se pueda, por ejemplo, prever que en el año 6000 habrá terminado del todo, que desaparecerá de la Historia, si ésa es la gran esperanza, el gran temor no es entonces el del final de esa Historia (como la línea súbitamente horizontal del electrocardiograma del hombre que acaba de morir), sino que la gráfica revele una estabilidad, una estabilidad aterradora, una constancia del horror en el tiempo, un mantenimiento de la normalidad del horror que acabe definitivamente con toda esperanza. La curva visible en los tres primeros siglos después de Cristo repitiéndose cada tres siglos. Es esta repetición de las curvas, es este tedio lo que más temor me genera. Si el horror disminuye se deduce que seremos más felices dentro de cien generaciones, mientras que si el horror va en aumento esta Historia acabará, pues el horror final no dejará nada tras de sí. Y después sí, podrá surgir ora Historia mejor, más ética. Ambas hipótesis nos infunden optimismo. Pero si el horror es constante, entonces sí que no habrá esperanza. Ninguna. Todo seguirá igual.

domingo, passage.molière (17h52)

Usted se dispone a retomar el texto que escribía en ocubre pasado. Un texto escrito por encargo que se salió de las manos. Ya lleva usted tres semanas de inmovilidad debida a una lesión de rodilla y tobillo: no ha tocado usted la pluma en todo ese tiempo, lo cual es una paradoja pues usted se queja constantemente de no tener tiempo para escribir.

El encomendador del texto le ha llamado a usted el día de ayer. Usted se ha comprometido a tener el texto listo para el próximo martes, es decir dentro de 48 horas. Usted considera, por un lado, que el texto aún no está listo: se impone el bomberazo, el maquinazo, la fuerza de la voluntad sobre el trabajo razonado.

Abrirá usted el texto en dos vertientes: una para el encomendador, que cumpla con el contrato: un texto para estudiantes de español en un nivel de lengua elemental. La otra vertiente, la más egoísta, llevará ese texto hasta sus últimas consecuencias: una historia perversa contada como cuento para niños. Pretende usted publicar esta historia en el curso del 2010. En el fondo a usted le sobra tiempo para escribir, pero hay cosas que lo distraen: la bebida, la vida social, la Champions League, las series policiacas por televisión. En el fondo usted sería feliz manipulando al infinito el control de la televisión. ¿Por qué se obliga entonces a escribir? Notoriedad, eso es lo que usted busca. Hoy por ejemplo, leyó usted que un escritor joven, mexicano, acaba de obtener un premio, y de inmediato usted se pone verde de la envidia y, ahora sí, moviliza sus fuerzas creativas. Lo que lo levanta del sillón futbolero no es la creación: es el ego.

Levántese, pues. Clone el texto: llámelo El Señor de la R (versión para estudiantes japoneses) por un lado, por el otro Ejercicios de español para actriz porno (versión para adquirir notoriedad). El primero se estructurará en capítulos, entre cuyos goznes habrá ejercicios para el estudiante, ejercicios de comprensión, de aptitudes léxicas, de ejercitamiento semántico. En la otra versión sustituirá los goznes por juegos del lenguaje acaso inspirados en el OULIPO: ejercicios de racismo, clasismo, exclusión (vertiente criolla hispanoamericana), ejercicios de sadismo sintáctico y semántico (hambre, desempleo, desigualdad): ejercicios todos ellos orgullosamente mexicanos.

Apréstese entonces a la pluma, y deje de sobre.exponerse a la luz verbal del blog.

re.entrada en materia

Llevo más de tres semanas inmóvil. La inmovilidad es un estado y un proceso y un evento. Inmovilidad ambulante, que fue y vino de México enyesada, la pata estirada, imposibilitada para flexionar la rodilla.

Este párrafo intenta transformar la inmovilidad inútil en inmovilidad creativa. No lo logra.

Hace algunos meses estaba escribiendo sobre actrices porno. Un texto que me encargó el amigo a.noriega para una colección de libros de texto de español para extranjeros. La idea era escribir la historia más perversa en la lengua más inocente. Salió una historia de secuestros ubicada en el Estado de México: el secuestro de una actriz porno americana durante una gira.

Desde hace algunos años intento escribir una historia narrada por una máquina. La máquina se llama balSac. La historia es lo de menos (la frase precedente es una mentira), intento construir una voz que provenga de manera veorsímil de un sistema en construcción: sistema sintáctico, referencial y narrativo (la frase precedente es innecesariamente pretenciosa: así es la lengua: la pretensión disimula el vacío).

Por azares geométricos (por yuxtaposición), ambas historias se influenciaron. Los ejercicios de español para actriz porno salieron con la voz del primer capítulo del balSac: una voz que usa y abusa de las definiciones. Me encantan las definiciones. Son candorosas, inocentes, simétricas.

Afuera está nevando (esta frase contiene parcialmente realidad).

definición: Proposición que expone con claridad y exactitud los caracteres genéricos y diferenciales de algo material o inmaterial.

Por eso precisamente me gustan las definiciones: por pretenciosas y contradictorias. La definición de la definición se contradice. ¿Claridad? ¿Exactitud? Analícese por ejemplo el sintagma final: “algo material o inmaterial”. La definición podría bien terminar en “algo”. Punto. Proposición que expone con etcétera los caracteres etcétera de algo. Punto. Pero como la definición necesita ser clara, precisa y determinada, pues “algo” no basta. “Algo” es demasiado vago. “Algo material o inmaterial” es igualmente vago, pero la racionalidad del adjetivo “material”, la simetría de la disyunción, la perfección binaria del prefijo in- crean la sensación de exactitud objetiva: discurso cientificista constructor de verdad verbal.

La verdad verbal es imposible porque el lenguaje no puede dejar de mentir. La palabra “lápiz” no es un lápiz: la palabra “lápiz” miente su significado: significar es mentir: sin lenguaje no hay mentira: mentir y hablar son sinónimos: la primera palabra y la primera mentira fueron simultáneas: los mudos no mienten.

Eso pasa cuando dejas de escribir dos meses. Te pones filo.superficialófico. Afuera nieva.

Voy a intentar escribir a pesar de la nieve. Voy a intentar retomar los Ejercicios de español para actriz porno a pesar de que tengo sueño y hambre y una conexión a internet que me permite evadirme infinitamente en una infinidad de verdades verbales o visuales, animadas o inanimadas, materiales o inmateriales. Retomar un texto es tremendamente difícil. Retomar cualquier cosa es tremendamente difícil. Retomar es tan tremendamente difícil que no se debería abandonar nunca nada.

Buenas noches.

oda enyesada al rugby (parte 2)

Una oda enyesada es una composición poética del género lírico envuelta por una capa de sulfato de calcio hidratado, blanco por lo común, tenaz y blando. Para poner en práctica (es decir, en texto) una oda enyesada, es necesario que el bardo se encuentre quieto pero no de cualquier quietud, sino quieto de quietud dócil, paciente, administrada por vía oral tres veces al día: quieto de convalecencia.

Cuenta la leyenda que el rugby nace un día cualquiera del siglo XIX, durante un partido de futbol, cuando el joven William Webb Ellis se insubordina contra las reglas, toma el balón con las manos y se echa a correr como ratero consumando así la separación. Las causales son varias: primero geométricas (ovoide contra esfera), luego físicas (fuerza contra habilidad), al final éticas (honestidad contra marrullería). Ésta última enorgullece por igual a jugadores y aficionados al rugby, que ante el chiquero moral del futbol se jactan de practicar un deporte de damas y caballeros, donde no se engaña, donde nadie cuestiona el juicio de los árbitros y donde el respeto al contrario tiene consecuencias concretas: al final del partido ambos bandos departen cordialmente la cerveza tibia y la comida. A esto se le llama “el tercer tiempo”.

En mi natal Ecatepec yo jugaba futbol llanero. Era defensa central. Jugaba todos los domingos. Dejé el futbol por la literatura: el primer taller literario al que asistí ocurría en domingo, día de guardar para la iglesia futbolera. Hubo que elegir y preferí la literatura. Futbol y literatura son actividades igualmente marrulleras: el novelista necesita engañar, simular, mentir tanto como el futbolista. El lector es un árbitro al fin.

Creo que esto no es una oda. Más bien es una elegía: composición poética del género lírico donde se lamenta un acontecimiento digno de ser llorado: sulfato de calcio hidratado con lágrimas deportivas. Elegía enyesada, pues. ¿Qué se llora? Un tránsito fallido. El futbo.novelista con la cabeza hundida en rugby buscando elevación moral y muscular. El amante metido en rugby buscando dilatar unos cuantos milímetros el diámetro de las pupilas de su mujer. El hombre metido en rugby buscando a otros hombres con quienes ejercer violencia entre caballeros. Y el borracho bañado de sudor y cerveza imaginaria, esperando ansio.gozosamente el tercer tiempo. Y en el parpadeo de una tacleada los ligamentos se rompen y hay que operar. Eso se llora.

continuará…

oda enyesada al rugby (parte 1)

Empecé a jugar rugby hace tres o cuatro meses. Ni siquiera conocía las reglas. Los pocos partidos que había visto por televisión me habían aburrido tediosamente. Aburrirse tediosamente es redundante, como redundantes me parecían esas montañas de héroes de calendario nadando sobre otros héroes a la caza de un balón invisible enterrado bajo un mar de músculos.

Hasta una tarde en que mi jefe del trabajo envió un correo colectivo cuyo objeto rezaba: ¿AMA USTED EL LODO? El correo contenía una invitación para formar parte de un equipo de rugby: los Old coyotes, que juegan en una liga de jugadores veteranos donde el espíritu de competición es secundario: lo que cuenta es el placer del juego. En mi mente el rugby apareció inofensivo como un partido de badmington entre jubilados.

Acepté por dos razones. La primera: congraciarme con mi jefe del trabajo. La segunda: despertar la admiración de mi mujer. Aquí es necesario abrir un paréntesis para mostrar el calendario que el seleccionado nacional publica año con año; en él, los mejores jugadores de rugby del país aparecen semidesnudos en posiciones altamente eróticas. Alguna vez estuve en una fiesta de cumpleaños donde un amigo homosexual recibió ese calendario envuelto para regalo. El calendario fue estudiado milimétricamente por los asistentes. Las pupilas de mi mujer se dilataron con un diámetro inusitado. En mi imaginación, tres meses de entrenamientos de rugby transformarían mi raquítico esqueleto en un arrecife de virilidad: un banco de fibra muscular donde las pupilas de mi mujer encallarían diametralmente. Me estoy poniendo lírico. Debe ser el yeso.

continuará…

Prosa Automática (por Juan Villoro)

Aparecido en el periódico Reforma, 16/oct/2009

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